sábado, 15 de junio de 2013

Nunca me abandones, de Kazuo Ishiguro

Kazuo Ishiguro nació en Nagasaki en 1954, pero ha vivido en Inglaterra desde los seis años. Está considerado uno de los mejores escritores contemporáneos. En Nunca me abandonesNever Let Me Go en el original— nos presenta un relato casi de ciencia-ficción. Situada a finales de los años noventa en Inglaterra, el personaje central y narradora de la novela es Kath H., que a los 31 años recuerda su niñez en Hailsham, un internado para alumnos especiales en el que coincide con otros niños de su edad. Poco a poco entendemos qué hay de especial en Kath y sus amigos, sobre todo Tommy y Ruth, con quienes vive una relación intensa durante muchos años; son clones cuyas vidas están programadas desde su nacimiento: un colegio especial, su dedicación como cuidadores de otros donantes y, por fin, su turno como donantes hasta lo llamado, eufemísticamente, "completar". Con este relato de unos niños que llegan a la adolescencia y madurez, pero nunca a la vejez, la novela es una historia de terror sobre un mundo donde los seres son creados como repuestos para mantener sana a la población normal. De este modo se advierte el peligro de la ciencia que se desarrolla sin que avance la sabiduría ética. Pero Ishiguro lleva a hacernos preguntas más profundas. En el fondo, la novela versa sobre la humanidad, el alma. Los adultos en la novela se preguntan qué significa ser humano, cómo se puede dignificarlo o degradarlo. Ishiguro no hace ninguna valoración moral en esta novela, pero invita a reflexionar sobre un mundo donde la ciencia es cada vez más poderosa, omnipresente, aunque quizás no da soluciones definitivas a los principales problemas de la vida. Prometía ser una gran lectura, pero me ha decepcionado un poco.

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