«La
niebla en aquel tramo era consistente: húmeda y etérea, pero, a la vez, de
apariencia casi sólida. Valentina conducía despacio —conteniendo su
impaciencia— e intuía el paisaje entre los velos de aire que, como si fuesen
los de una novia, teñían de blanco esponjoso el filtro intangible a través del
cual veía la carretera. Conforme se aproximaba a su objetivo, comenzaba a
sentir una extraña quietud en el aire que provocaba que se mantuviera alerta,
como si fuese un soldado que va en primera fila oteando, desconfiado, el
horizonte».
Cuando ya todo parecía
haber vuelto a la normalidad en Suances, aparece el cadáver de una joven en La
Mota de Trespalacios, un recóndito lugar donde se encuentran las ruinas de una
inusual construcción medieval. La joven va ataviada como una princesa del
medievo y tiene entre las manos un objeto sorprendente, aunque no tanto como el
resultado que arrojará la autopsia… Segunda entrega de la saga de los Libros del Puerto Escondido, que se puede leer de modo totalmente independiente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario