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lunes, 20 de julio de 2026

Yo soy Santiago. El apóstol de Hispania, de Miguel Luis Sancho

«¿Papá, quieres que te entregue la carta del apóstol Santiago? -preguntó Sara mientras el barco avanzaba por el mar completamente ennegrecido. -No, hija, prefiero que la guardes tú -respondió el padre-. Si nos ocurre algo durante el viaje, nadie sospechará que una niña lleva escondido un documento de tanto valor para nosotros...».

Inspirada en los textos evangélicos y en los Hechos de los Apóstoles, la obra reconstruye los rasgos básicos de la figura del apóstol Santiago el Mayor, hermano de San Juan, de su vida como pescador y discípulo de Jesús, y de su martirio en Jerusalén el año 44 d.C. Tras su muerte en Jerusalén, sus discípulos iniciaron una travesía en barco hasta la Gallaecia para enterrarle en la tierra que había sembrado con la doctrina de Cristo. Sirviéndose de una leve trama ficticia, apoyada en leyendas y tradiciones de fidelidad incierta pero que parecen contener un fondo de autenticidad histórica, el autor nos presenta la vida del apóstol destacando su fe en Jesús como salvador.


lunes, 30 de marzo de 2026

Meditaciones sobre la Pasión, de Susanna Tamaro

«¡Tenemos sed! Es el grito unánime que se alza desde la tierra. Tienen sed los ricos y los pobres. Están sedientas las plantas y también los animales. También las rocas y los cristales tienen sed, incluso ese corazón de fuego que constituye el núcleo de nuestro planeta...».

En Meditaciones sobre la Pasión, Susanna Tamaro nos invita a seguir el recorrido del Vía Crucis, ofreciendo una reflexión profunda sobre el sufrimiento de Cristo y su significado en la vida del creyente. A través de las catorce estaciones, la autora no solo describe los momentos clave de la Pasión, sino que también invita al lector a vivir estos momentos de dolor y sacrificio como una experiencia personal de fe. En un mundo moderno que parece desconectado de la espiritualidad, Tamaro propone volver a encontrar sentido en el sufrimiento a través del abandono confiado en las manos de Jesús sufriente. Su estilo reflexivo y conmovedor busca revivir la Pasión no solo como un acontecimiento histórico, sino como una vivencia espiritual capaz de transformar la vida y acercar al lector a la fe.

lunes, 14 de abril de 2025

El hombre que murió dos veces, de Enrique Monasterio

Cuando pasen los siglos, nadie hablará de mí como discípulo de Jesús de Nazaret. Dirán solamente que fui su amigo. Me llamo Lázaro, tengo veintisiete años y acabo de volver. Cristo me ordenó que regresara del Sheol y en un segundo quedé libre de las ataduras de la muerte.

No voy a hablar ahora de ese milagro, que yo mismo no sabría explicar. Prefiero escribir solo unas líneas sobre mi amistad con Jesús. Pertenezco a una familia rica e influyente. Mis padres nos dejaron como herencia una gran hacienda en Betania, a las afueras de Jerusalén, y aquí vivimos, aún sin familia propia, mis dos hermanas y yo, que soy el más joven.

Al evocar ahora mi vida me recuerdo siempre enfermo, con fiebres intermitentes que me dejaban postrado durante días e incluso meses. Marta y María me han cuidado como a un hijo pequeño. Nunca he sido el hombre fuerte de la casa. La mayoría de los médicos decían que moriría pronto, y, ya veis, no se equivocaron del todo.

Cuando Jesús vino por primera vez a Betania, Marta lo recibió con todos los honores. Aún no lo conocíamos más que por el testimonio de algunos campesinos. Tal vez por eso Marta parecía tan nerviosa preparando lo necesario para él y sus acompañantes. Al parecer mi hermana mayor se enfadó un poco con María cuando vio que la pequeña se había quedado embobada a los pies del Señor, pero Jesús arregló el problema pidiendo que se sentaran las dos juntas para escucharle. Aquello era más importante.

Yo estaba en una habitación contigua, tumbado sobre un lecho especialmente construido para mí. Jesús vino a verme, me impuso las manos y me hizo una extraña pregunta:

–¿Quieres curarte?

–Llevo así muchos años –le respondí–. Sé que voy a morir.

–Esta enfermedad no es de muerte, sino de vida –me dijo entonces–. Aún la sufrirás algún tiempo, pero un día sanarás definitivamente.

Al atardecer, como me encontraba mejor, salimos a pasear entre los olivos y Jesús me habló de su muerte que tendría lugar en Jerusalén.

–Para entonces –me dijo– tú habrás recuperado del todo la salud, pero esa curación acelerará mi partida de este mundo.

Yo, que no entendía casi nada, le dejé hablar y desahogar su tristeza. Me habló de su Madre, María:

–Aún debe padecer mucho antes de recuperarme del todo.

De José, ya fallecido en Nazaret, que le enseñó el oficio de artesano.

–Fue siempre mi padre y señor, y lo seguirá siendo cuando nos volvamos a encontrar en la morada definitiva.

Era ya noche cerrada cuando me atreví a hacerle una pregunta:

–¿Por qué me cuentas todo esto?

Se le habían llenado los ojos de lágrimas mirando las luces de Jerusalén.

–El Hijo del hombre también necesita un amigo y un confidente en la tierra.

Hoy sé que Jesús está a punto de padecer en Jerusalén. Mi hermana, María, también lo sabe y ha preparado un perfume de nardo para derramarlo a sus pies cuando venga esta tarde a almorzar en mi casa. Tendremos muchos invitados; la mayoría solo quieren ver si es cierto que Lázaro está vivo, que he recuperado el color y la fuerza que nunca tuve.

Desde que soy amigo del Señor, y sobre todo desde que salí del sepulcro, ya no necesito estar a su lado para conversar con él. Me habla siempre y yo le escucho. Por eso, mi alma, como la de Jesús, ahora está triste hasta la muerte. Deseo morir por segunda vez para acompañar a mi amigo hasta la casa del Padre.


lunes, 27 de mayo de 2024

El invitado imprevisto, de Joaquín Romero Salord

«Cumplidos los cuarenta he llegado a la conclusión de que a mí me pasa lo que dicen que sucede en Irlanda: lo probable ocurre pocas veces y lo inesperado, siempre. Cuando menos lo pensaba, muy joven aún, una esclerosis múltiple hizo que mi vida transcurriera en una silla de ruedas los últimos veinte años. Sin haberlo previsto, en vez de ponerme a trabajar por cuenta ajena, como era mi idea, fundé con mi hermano Borja una empresa especializada en la atención a las personas con discapacidad…».

Este es un pequeño libro que narra una aventura grande: cómo se puede ser feliz en el dolor, cómo se puede ayudar a otros desde la propia necesidad, cómo una silla de ruedas puede ser movida por la robótica espiritual de una sonrisa. Como afirma Antoni Coll Gilabert, nos encontramos ante “un bello libro lleno de optimismo que no puede leerse sin ser movido a la admiración y al afecto. Una lección de entereza dictada desde la humilde cátedra de una silla de ruedas”. Aquí lo puedes escuchar:

 https://www.ivoox.com/invitado-imprevisto-audios-mp3_rf_116195656_1.html



lunes, 1 de abril de 2024

Magdalena, de Jan Dobraczynski

«El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.»

María Magdalena es la figura más representativa y venerada del grupo de mujeres que seguía a Jesús y le atendían con sus bienes. Estuvo al pie de la cruz y fue testigo de las primeras apariciones de Cristo resucitado. Una antigua y firme tradición la identifica con María de Betania, hermana de Marta y de Lázaro, y con la pecadora arrepentida que lloró a los pies de Jesús y fue perdonada por él. En esta novela, Dobraczynski emprende la tarea de reconstruir su vida y se adhiere a la teoría de que es la hermana de Lázaro y de Marta. Esta novela es históricamente cierta en lo que se refiere a la relación de Magdalena y su familia de Betania con Jesucristo. El autor parte de la frase de San Lucas, que afirma que Jesús había arrojado de ella siete demonios. María amó mucho porque se le había perdonado mucho, y fue la elegida para anunciar a los Apóstoles la Resurrección del Señor y llevarles su mensaje. Aunque su lectura es agradable, me parece que no está a la altura de Cartas de Nicodemo o La sombra del Padre.


lunes, 9 de enero de 2023

Lo más importante de todo, de Lorenzo Silva

ENTREVISTA DE ÁLVARO SÁNCHEZ LEÓN[1]

     Le leí hace poco que uno de los libros que le ha dejado más huella ha sido El Reino, de Emmanuel Carrère, “que es un libro que poca gente ha leído y ponderado, pero versa sobre lo más importante de todo: la fe”.

Lo más importante de todo es la fe. Kafka, que pasa por ser un escritor nihilista, dice que “para vivir hay que tener fe”; fe en todo: en lo que está más cerca y en lo que está más lejos.

— Me llamó la atención que pidiera oraciones en Twitter por el alma de su madre sin ser católico practicante. Me pareció el gesto más honesto en esos momentos de desconsuelo.

Raymond Chandler, que es otro de mis grandes referentes, criticaba a los escritores rompedores de su tiempo, que eran muy inteligentes, muy brillantes, capaces de hablar de cualquier cosa, pero que, en el fondo, “son hombres pequeños que han olvidado cómo rezar”. Quien no reza, no asume que el mundo es muy superior a él y que estamos insertos en algo que nos sobrepasa constantemente. Quien no siente el impulso de rezar, de pedir, de dar gracias, ha empequeñecido su alma.

No tengo una fe religiosa, pero sí creo que cuando uno reza por alguien está pensando en esa persona y le está transmitiendo algo de lo mejor que tiene, exista o no exista Dios, le llegue o no le llegue esa plegaria. Eso es bueno para quien reza y es bueno para quien tiene una relación con la persona por la que se reza. Y si existe una forma de existencia más allá de la existencia, estoy convencido de que será bueno para la persona por la que se reza.

Yo soy agnóstico. No tengo la intuición cierta de la trascendencia, pero no la descarto. Soy como Protágoras, a quien injustamente criticaron como ateo por decir que sobre los dioses no podía decir si existían o no, porque demasiado oscura era la cuestión, y demasiado breve era la vida humana para esclarecerla. Yo estoy ahí. Y desde ahí pienso que rezar y respetar a quien reza es un valor. No soy religioso, ni clerical, pero tampoco soy anticlerical. Estoy convencido de que hay que tener fe en que todo esto tiene un para qué, que tiene sentido hacer las cosas bien, y que no tiene sentido hacer las cosas mal.

Dice Wittgenstein –no sabría decir ahora si era muy creyente o no– que una vida deshonesta es una vida irracional. Spinoza, que tampoco creía en el Dios de los cristianos, destaca en su ética que no se trata de obrar bien para ir al cielo, o dejar de obrar mal para no ir al infierno, sino que tenemos que hacer el bien, porque cuando uno hace el bien conforme a su naturaleza y a su visión de las cosas honestas, enriquece su existencia.

Cuando uno obra en contra de lo que honestamente cree que debe hacer, degrada su existencia y la envilece, y su vida pierde calidad. El cielo de los actos buenos está en los actos buenos. El infierno de las malas acciones está en las malas acciones. Aunque no te pillen. Aunque no te castiguen. Si perdemos estas ideas esenciales, podemos acabar convirtiéndonos en máquinas de hacer cálculos de coste-beneficio. En cualquier caso, seríamos máquinas de hacer cálculos de coste-beneficio a corto plazo, cuando esos cálculos habría que hacerlos al plazo relevante. Si tengo la certeza absoluta de que me voy a morir mañana, me vale con ganar dinero hoy. Si vivo treinta años más, lo que hoy es rentable, a lo mejor dentro de diez años es un desastre. Si tengo hijos y pienso en ellos, lo que parece rentable para mí, igual no lo es para su futuro…

— Si la vida de un buen autor son sus buenos textos, como decía antes, tiene su coherencia pensar que la buena vida de una buena persona sean, al final, sus obras buenas.

— Totalmente. Y la vida buena no es pasarse los días recogiendo medallas de oro en lo alto del podio. Esa, incluso, si nos descuidamos, tiene momentos de vida mala. He visto a gente recoger medallas de oro en lo alto de un podio que les ubicaba muy fuera del tiesto. La vida buena es lo que dice Spinoza, que me parece lo más inteligente en términos éticos: lo bueno es lo que es conforme a tu naturaleza, aquello que sientes que debes hacer y que, realmente, forma parte de lo que eres. Todo lo que hagas en ese camino, es buen texto para la vida. Todo lo que se salga de esas líneas, lo estropea. Todos hacemos bastantes cosas al margen del texto bueno, y el que diga que no es que no se observa, no es consciente, o está atontado, pero hay que intentar que ese subconjunto inevitable de acciones no se convierta en el centro de gravedad de toda nuestra existencia.

Leer Entrevista completa

[1] Entrevista de Álvaro Sánchez León, 31 de agosto de 2022, en: https://www.aceprensa.com/la-entrevista/lorenzo-silva-la-literatura-sirve-para-dar-cauce-forma-y-expresion-a-la-conversacion-social/

lunes, 22 de agosto de 2022

El «hecho extraordinario», de Manuel García Morente

«El hecho ocurrió en la noche del 29 al 30 de abril de 1937, aproximadamente a las dos de la madrugada (…) Estaban radiando música francesa: final de una sinfonía de César Frank; luego, al piano, la Pavane pour une infante défunte, de Ravel; luego, en orquesta, un trozo de Berlioz, intitulado L’enfance de Jesus».

Así comienza este breve escrito, Carta de don Manuel García Morente dirigida, en septiembre de 1940, al doctor don José María García Lahiguera, y hecha pública después de su muerte. En ella, el filósofo, con conmovedora sencillez y de modo elocuente da testimonio de los acontecimientos decisivos que le llevaron —de la mano de la Providencia— a recobrar la fe. Estos sucesos provocarán, al mismo tiempo, un intenso diálogo filosófico, porque los vive como intransferiblemente suyos, con la actitud filosófica de un hombre que era un auténtico filósofo, y no un simple erudito de la filosofía. Vida y pensamiento filosófico unidos en un impresionante y conmovedor documento que culmina con el descubrimiento de la presencia real de Cristo —«Allí estaba Él. Yo no lo veía, yo no lo oía, yo no lo tocaba. Pero Él estaba allí»— y que, sin duda, te impactará.





lunes, 11 de julio de 2022

El viaje de Egeria, de Ana Muncharaz

«No veo más que el reflejo del sol sobre el lago, no oigo más que el murmullo del viento. Miro y escucho. Mi mente, sin embargo, bulle de pensamientos. Incluso aquí, en el silencio y después de tantos años, llegan las intrigas, frivolidades, rencores; despojos que he dejado a lo largo del camino. Pero el lago me ampara y esta tierra es un bastión firme al que me agarro. Siento en este lugar su presencia …».

Siglo IV. Egeria vive en Gallaecia consagrada a Dios en compañía de otras mujeres, pero una inquietud turba su vida tranquila y campesina: el deseo de peregrinar a Jerusalén. Un viaje aparentemente imposible para una mujer sola en un mundo convulso. Pero los caminos de Dios son inescrutables. El general hispano Teodosio, casado con su prima Aelia, es llamado por el emperador Graciano a Oriente para detener las invasiones de los bárbaros. Y su prima la pide que la acompañe, primero a Roma y luego a Constantinopla cuando Teodosio es nombrado emperador de Oriente. Desde allí, el ansiado peregrinaje es ya posible y Egeria recorrerá, en un viaje único y azaroso, todos los lugares sagrados del cristianismo.

lunes, 8 de marzo de 2021

Antes de que sea demasiado tarde, de Raquel Martín

 “En estos días vividos junto a ustedes, he escuchado voces de dolor y de angustia, pero también voces de esperanza y de consuelo. (…) Ahora, se acerca el momento de regresar a Roma. Pero Irak permanecerá siempre conmigo, en mi corazón. Les pido a todos ustedes, queridos hermanos y hermanas, que trabajen juntos en unidad por un futuro de paz y prosperidad que no discrimine ni deje atrás a nadie. Les aseguro mi oración por este amado país. Rezo, de manera especial, para que los miembros de las distintas comunidades religiosas, junto con todos los hombres y las mujeres de buena voluntad, cooperen para estrechar lazos de fraternidad y solidaridad al servicio del bien y de la paz. Salam, salam, salam. Shukrán! [Gracias] Que Dios bendiga a todos. Que Dios bendiga a Irak. Allah ma’akum! [Que Dios esté con ustedes].”

El Papa Francisco concluye su esperada visita a Irak dejando un mensaje lleno de paz y de esperanza. En Antes de que sea demasiado tarde, Raquel Martín da voz a los cristianos perseguidos en Irak por el ISIS.

martes, 10 de diciembre de 2019

El Belén que puso Dios, de Enrique Monasterio

Ahí va mi recomendación navideña anual. si aún no lo has leído, aprovecha. Y si ya lo has hecho, vuelve a disfrutar con este precioso libro que, aunque pudiera parecerlo, no es un libro para niños, aunque estos también puedan leerlo. Jóvenes y adultos disfrutarán por igual con su lectura. En él encontrarás la historia de Zabulón, un pastorcillo que fue a adorar a Dios y era un poco «tonto»; de la lavandera Salomé, que lavó por primera vez los pañales de Jesús; de Joaquín, el posadero que no les dio hospedaje pero sí un establo; de Moreno, el borrico que llevó Santa María de un lado para otro; de Oriente, la estrella que estaba hecha para un sólo día del año… Un relato sencillo, cercano, familiar, que no te dejará indiferente. Un libro para Navidad y para cualquier día del año. Espero que lo disfrutes… y que lo recomiendes.
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lunes, 11 de septiembre de 2017

El Sunset Limited, de Cormac Mc Carthy

jueves, 5 de abril de 2012
Lo que hace falta es callar
Luis Daniel González, bienvenidosalafiesta
El Sunset Limited, de Cormac Mc Carthyes una obra de teatro en su origen, o una novela en forma dramática, que presenta un diálogo que tiene lugar en un cuarto de un gueto negro de Nueva York, entre dos hombres, Blanco y Negro. La breve presentación dice del primero que tiene mediana edad y del segundo que es corpulento. Se irá deduciendo del diálogo que Negro salvó a Blanco de arrojarse al paso del tren, el Sunset Limited; que Negro tuvo un pasado turbulento pero una experiencia en la cárcel le hizo convertirse, y que Blanco es un profesor culto y desesperado. Toda la conversación es un intento, por parte de Negro, de convencer a Blanco de que no intente suicidarse de nuevo.

Si muchos lectores ya sabían del enorme talento del autor para las descripciones y para los diálogos lacónicos, aquí podrán comprobar su maestría para construir un largo combate dialéctico entre dos personajes que tienen voces completamente distintas: una cálida y de argot, otra desgarrada y culta. Y, como corresponde a un autor cuidadoso, verán que deja que cada uno de sus personajes hable con toda la fuerza que tienen sus argumentos, vitales los de uno e intelectuales los de otro, y que no intenta forzar más de la cuenta el pulso que ambos sostienen.


En mi opinión, una clave del diálogo, donde se reflejan actitudes de fondo, está en el comentario de Blanco: «creo en la preponderancia del intelecto»; y en la réplica de Negro: «antes de empezar a leer la biblia yo también estaba en el rollo de la preponderancia» (…). No tanto como usted, pero bueno. (…) Me quité de encima todo aquello y lo dije: Por favor, ayúdame, dije. Y él me ayudó». En otro momento Negro sí le dice a Blanco cuál es su problema: «La luz está en todas partes, lo que pasa es que usted no ve más que sombra alrededor. Y la sombra es usted. Usted hace la sombra».

Otra clave, donde se ve quien lleva la iniciativa, se puede apreciar en otros comentarios de Negro. Uno: «no tengo ni puñetera idea de por qué Dios es como es. No sé por qué me habló a mí. Yo no lo hubiera hecho»; otro: «si Dios es Dios le puede hablar a su corazón en cualquier momento. Le diré más: si me habló a mí (y ya le digo yo que lo hizo), es que puede hablarle a cualquiera»; y un tercero, quizá el mejor: «La cosa no va de ser virtuoso. Lo único que hace falta es estar callado. No puedo hablar por boca del Señor, pero la experiencia que he tenido me hace creer que él habla al que está dispuesto a escuchar. No es necesario que sea virtuoso».

Al leer el libro, para mí el más impactante desde hace mucho tiempo, he pensado que McCarthy podría haberse inspirado en aforismos de Nicolás Gómez Dávila. Así, y entre otros, Blanco encaja de lleno con el que dice que «Si no se suicida, el ateo no tiene derecho a creerse lúcido»; y los razonamientos de Negro respiran la convicción de que «La sabiduría se reduce a no enseñarle a Dios cómo se deben hacer las cosas».

Cormac McCarthy. El Sunset Limited (The Sunset Limited, 2006), Barcelona: Mondadori, 2012; 112 pp.; trad. de Luis Murillo Fort; ISBN: 978-84-397-2502-2.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Ser quien eres, de Wenceslao Vial (Ed.)

Cómo construir una personalidad feliz, dice el subtítulo, con el consejo de médicos, filósofos, sacerdotes y educadores. Cómo mejorar la propia personalidad, la autoestima y la virtud, sin imitar modelos que nos alejan de nuestra propia identidad. Cómo vivir una vida más feliz y más coherente, y adquirir una mayor empatía con quienes nos rodean, en especial con nuestra propia familia, en el entorno del hogar. Los autores, con larga experiencia en sus propios ámbitos, se dirigen de manera especial a lectores con una espiritualidad cristiana, ofreciendo pautas para avanzar con eficacia en la búsqueda de la felicidad: Alfonso Aguiló, Carlos Ayxelá, José María Barrio, José Benito Cabaniña, Javier Cabanyes, Juan Ramón García-Morato, Javier Láinez, Javier Sesé, Rodolfo Valdés, Wenceslao Vial (Ed.). interesante para educadores: padres, profesores, sacerdotes, …

lunes, 28 de agosto de 2017

El refugio secreto, de Corrie Ten Boom

Desde su publicación, hace más de cuarenta años, la historia de Corrie ten Boom, una relojera holandesa de la ciudad de Haarlem, ha servido de inspiración a millones de personas. Heroína de la resistencia a la ocupación nazi de su patria, ella, junto a toda su familia, arriesgaron la vida para ayudar a los judíos perseguidos y a los jóvenes buscados por los alemanes para deportarlos como fuerza de trabajo. Después de convertir su casa en un refugio clandestino donde podía acudir todo el que tenía necesidad, y de salvar a cientos de personas, aquella actividad les llevó a probar ellos mismos el sabor de los campos de la muerte. Sólo pudo sobrevivir Corrie, y gracias a ello pudo contar por todo el mundo esta historia de cómo la fe acaba triunfando sobre el mal, pues no hay pozo tan profundo donde no llegue la gracia y el amor de Dios. Fue nombrada "Justa entre las Naciones" por el gobierno de Israel, como lo fueron, entre muchos otros, Hannah Arendt, Marc Chagall, Franz Werfel, Pío XII y Oskar Schindler.

lunes, 21 de agosto de 2017

J. R. R. Tolkien. Señor de la Tierra Media, de Joseph Pierce

En esta obra encontramos quince escritos sobre el gran legado literario y los valores espirituales que regían la Tierra Media de J. R. R. Tolkien. Esta atractiva colección incluye recuerdos personales de George Sayer amigo personal de Tolkien y biógrafo de C. S. Lewis, y Walter Hooper, secretario personal y biógrafo de C. S. Lewis y artículos y ensayos que exploran los hilos de inspiración y razón en las obras mayores de Tolkien. El Señor de los Anillos, El Silmarillion y El Hobbit son examinados desde distintas perspectivas. Las páginas de Stephen Lawhead exploran el sentido del tiempo y los caminos de inspiración en Tolkien. En palabras de Joseph Pierce que se pueden leer en el Prefacio, juntos, estos escritos “representan no solamente una justa celebración de la vida y obra de Tolkien, sino también una contundente y eficaz réplica a sus detractores”.

sábado, 3 de mayo de 2014

El Sunset Limited, de Cormac Mc Carthy

«Yo no sabía qué era, pero creía tener la sartén por el mango. No supe lo que pesaba de verdad esa cruz hasta que me la quité de encima. Posiblemente fue lo mejor de todo. Decir: Ahora mandas tú».

En los últimos cuatro años he descubierto un par de autores que han pasado a estar entre mis preferidos y de los que espero leer todo lo que caiga en mis manos. Uno de ellos es Ethan Canin, del cual he devorado Blue River y América, América. El otro es Cormac Mc Carthy, del quien, de momento, sólo he podido disfrutar con La carretera, No es país para viejos y el que ahora te presento: El Sunset Limited.En él, un encuentro fortuito en el metro de Nueva York hace que dos extraños entablen, en una habitación cerrada, una conversación a vida o muerteUno es un hombre blanco, profesor universitario que, pese a disfrutar de una amplia cultura y una vida acomodada no encuentra sentido a la vida y vive sumido en la desesperación. El otro, del cual son las palabras con las que inicia la reseña, es un hombre negro que 

ha dejado atrás una vida marcada por las drogas y la violencia y que lleva una vida feliz y esperanzada gracias a su fe:
«No doy un solo paso sin Jesús», afirma. Una obra, podríamos decir, sobre la búsqueda de la felicidad. El Sunset limited fue llevada al cine en el año 2011 de la mano de Tommy Lee Jones, y protagonizada por él mismo junto a Samuel L. Jackson.


miércoles, 18 de diciembre de 2013

Historias y cuentos de Navidad, por Juan Luis Lorda


Historias y cuentos de Navidad[1]
Ningún cuento puede competir con el que escribió Charles Dickens en 1844, Canción de Navidad. A través de los sueños que sobresaltan al rico avaro Mr. Scrooge, Dickens sabe evocar todas las nostalgias de la Navidad. Y muestra que el principal calor de estos días nace del cariño en los hogares. Buen pregón y mensaje para las fiestas. Pocos lo habrán leído y casi todos lo habrán visto en alguna de las múltiples versiones cinematográficas. Porque es una de las historias que más veces ha sido llevada al cine. La primera fue en 1913. Desde entonces, se ha rodado de todas las maneras posibles, incluso en dibujos animados (Murakami) y con teleñecos (y Michel Caine). Pero la versión más famosa es la de Brian Desmond Hust (1951), con un impresionante Alistair Sin como Mr. Scrooge. Año tras año, vuelve a la pantalla, lo mismo que la inolvidable película de Frank Capra, Qué bello es vivir. En el fondo, es una relectura de la historia de Dickens. Con James Stewart a punto de suicidarse, y un simpático ángel que le hace pensar en lo que habría pasado si no hubiera vivido. Nadie está de sobra en el mundo. También es un buen mensaje de Navidad.
Algo tiene la Navidad cuando sus historias y cuentos pueden decirnos sencillamente cosas tan importantes. Como si estuvieran dirigidas a niños, nos las recuerdan a los mayores. Ya las sabemos, pero, en otras circunstancias, nos da pudor decirlas. Quizá porque son enormemente bonitas, sencillas y tiernas. En otras épocas del año, preferimos lenguajes abstractos, que siempre son menos tiernos que los cuentos. Probablemente es una manera de resistirse a reconocer que, en el fondo, seguimos siendo niños. Porque aspiramos a lo mismo que ellos: un poco de cariño, un poco de protección, un poco de fiesta y tiempo para jugar. El mundo de los mayores, con sus seriedades y preocupaciones, es sólo para las horas de trabajo. Pero la felicidad tiene que ver con lo que ingenuamente desean los niños. No hay otra fórmula: "Si no os hacéis como niños...".
La Navidad, por ser para niños, es tiempo de historias y cuentos. Y, desde que existe Internet, se pueden encontrar por miles en la red. Para todos los gustos. También hay cuentos horrorosos, desesperanzados y posmodernos. Quieren ser cuentos para mayores y, por eso mismo, han perdido el Norte, y no saben adónde van. En cambio, me aconsejaron el cuento que publicó hace pocos años Enrique Monasterio, El Belén que puso Dios. Empieza de una manera preciosa: "Al principio Dios quiso poner un Belén y creó el universo para adornar la cuna". Explica que la Navidad "no es un aniversario, ni un recuerdo; tampoco es un sentimiento; es el día en que Dios pone un Belén en cada alma". Y con esa inspiración construye su relato. Estupendo.
Pero la principal historia de la Navidad no es un cuento ni una recreación literaria. Es el recuerdo del Nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios que nació de María en aquella noche, santa desde entonces. Por eso, antes que un cuento, en Navidad hay que recomendar los comienzos del Evangelio de San Lucas y de San Mateo. En Alemania, existe la entrañable costumbre de leer en familia, en voz alta, junto al Belén, el capítulo 2 de San Lucas, en la misma noche de Navidad. Allí aparecen María y José, y se nos cuenta que no encontraron sitio en la posada, y que tuvieron que buscar un pesebre. Y se recuerda la alegría inmensa de los ángeles y su anuncio a los pastores. Con ese mensaje de Dios, que siempre es oportuno para los hombres que debemos ser niños: "Gloria a Dios en el Cielo y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor".




[1] Juan Luis Lorda, La Verdad de Murcia, 24 de diciembre de 2004.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Cartas del diablo a su sobrino, de C. S. Lewis

Este estupendo libro de C. S. Lewis, editado por primera vez en 1942, es una recopilación de artículos publicados en el desaparecido periódico Manchester Guardian con el nombre de The Screwtape letters (Las cartas de Escrutopo). Desde entonces ha sido un éxito permanente. Está compuesto de treinta y una cartas que el anciano y experimentado diablo Escrutopo escribe a su sobrino Orugario, un demonio principiante. A través de las cartas intenta enseñar a su sobrino, cómo tentar a «su Paciente», un joven que vive en Londres en plena Segunda Guerra Mundial. Ameno, amable, irónico, agudo y con sentido del humor, C. S. Lewis hace en el fondo una apología del cristianismo. Critica la debilidad de los hombres y la facilidad con la que e dejan seducir por los engaños del Maligno. C. S. Lewis dedicó este libro a su gran amigo y escritor J. R. R. Tolkien. La originalidad de su planteamiento, el acertado estilo literario y la agudeza del autor, hacen de las Cartas del diablo a su sobrino uno de los libros más apreciados y brillantes de Lewis.

sábado, 29 de septiembre de 2012

La travesía del Viajero del Alba, de C.S. Lewis

Excelente adaptación de la novela de C. S. Lewis. Disfruté como un niño al verla y me leí de un tirón las dos últimas novelas de la serie de las Crónicas de Narnia que aún tenía pendientes de leer: La silla de plata y La última batalla. Impresionante dinamismo, numerosas escenas de acción y brillantes efectos visuales, con una trama sólida, personajes bien construidos y conflictos interesantes. Edmund y Lucy asumen los papeles de sus hermanos Peter y Susan, ya demasiado mayores para viajar a Narnia. Han crecido y son más maduros, aunque eso no evita e que tanto ellos como Caspian sufran tentaciones en sus puntos más flacos, los complejos que les atenazan y que ponen en peligro el éxito de su misión. Eustace, el primo de Edmund y Lucy ocupa un poco el papel que Edmund desempeñaba en la primera película, al mismo tiempo que constituye un excelente contrapunto cómico, propiciando los momentos más graciosos. El guión es muy fiel al espíritu cristiano que quiso darle C. S. Lewis, algo que se constata en el majestuoso león Aslan, que guía a los chicos por el camino del bien, y asegura que en el mundo real pueden encontrarle con otro nombre.

sábado, 1 de septiembre de 2012

La silla de plata, de C.S. Lewis

Después de ver La travesía del Viajero del Alba no pude resistirme y me leí seguidos los dos libros de las Crónicas de Narnia que me quedaban por leer. En esta aventura, Eustace Scrubb, el primo de Peter, Susan, Edmund y Lucy es llamado a Narnia por Aslan junto con su amiga Jill Pole. Su misión es rescatar al príncipe perdido, heredero del rey de Narnia, secuestrado desde hace muchos años. Como en el resto de la serie de Narnia, C. S. Lewis, uno de los grandes escritores de literatura infantil y juvenil en lengua inglesa y amigo y colega de Tolkien nos ofrece una obra fantástica y alegórica sobre la eterna lucha entre el bien y el mal. Sin C. S. Lewis no se entiende la narrativa fantástica actual.

jueves, 28 de julio de 2011

La última batalla, de C.S. Lewis

Jill y Eustace deben ayudar al último de los Reyes de Narnia en el momento más crítico. Las cosas se complican y hay batallas intensísimas. Al fin, llegan a un lugar extraño y profundo que hace exclamar al Unicornio: «La razón por la cual amaba la antigua Narnia era que a veces se parecía un poco a esto». Allí, todos juntos otra vez descubren una felicidad tan maravillosa que no vale la pena cambiar por nada del mundo. La última batalla es, en palabras de Luis Daniel González, «una descripción del inevitable final de un mundo relativista y del premio que reciben quienes han sido fieles a Aslan».