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lunes, 26 de julio de 2021

La comedia humana, de William Saroyan

 «…nunca he creído en las guerras, y sé que son estúpidas, incluso cuando son necesarias (…). No cuento a ningún ser humano entre mis enemigos, ya que ningún ser humano puede ser enemigo mío. Sea quien sea, es mi amigo.»

Homer Macauley trabaja como mensajero para una compañía de telégrafos y se convierte en testigo de la vida cotidiana de los habitantes de Ithaca, una pequeña población del valle de San Joaquin, en California, que ve como muchos de sus soldados, en plena Segunda Guerra Mundial, no regresan del frente. Cada telegrama que entrega es el nuevo anuncio de una nueva víctima, una ventana que se cierra en el entorno familiar del desaparecido y, a la vez, un paso más en su conocimiento del mundo y del comportamiento humano. La comedia humana es la más célebre de las novelas de Saroyan, una novela amable, y, al mismo tiempo, un espléndido e inolvidable alegato contra lo absurdo de todas las guerras. En 1943 convirtió en una amable película nominada a los Oscar, con personajes amenos y entrañables y Mickey Rooney como protagonista principal.





lunes, 30 de julio de 2018

Llora Nagasaki, de Toshimi Nakai


El doctor Takashi Nagai (1908-1951) amó y rezó ardientemente por la paz. Antes de caer la bomba atómica sufría una aguda leucemia y le habían pronosticado tres años de vida. A eso se añadió la radiación de la bomba y el extenuante trabajo que realizó curando heridos, en un ambiente con un índice de radiación altísimo. A los pocos días se desplomó y le fue imposible estar de pie. “El brazo y los dedos se mueven -decía-. Mientras aguante, he de seguir escribiendo. Escribir es lo único que puedo hacer”. Y no paró de escribir libros y cartas hasta su muerte, el 1 de mayo de 1945, con 43 años. Y lo hizo para animar a sus compatriotas a rehacer su país y amar la paz. Los libros del doctor Nagai conmovieron a millares de japoneses e inspiraron varias canciones y películas. “Su mensaje y su ejemplo -afirma en el Prólogo Toshimi Nakai, autor de esta semblanza­- pueden ser muy útiles a los que vivimos en la sociedad actual, para aprender la importancia de esforzarnos por la paz y por difundir el amor al prójimo.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Réquiem por Nagasaki, de Paul Glynn

El pasado domingo se celebró en el Parque de la Paz de Nagasaki un acto conmemorativo del 70 aniversario del lanzamiento de la bomba atómica por parte de Estados Unidos. En su alocución de ese día, el Papa Francisco se refirió a ello: «Esta triste memoria nos llama, sobre todo, a orar y a comprometernos con la paz para difundir en el mundo una ética de fraternidad y un clima de serena convivencia entre los pueblos. Que de toda la Tierra se eleve una única voz: ¡No a la guerra, no a la violencia, sí al diálogo, sí a la paz! ¡Con la guerra siempre se pierde! ¡El único modo de vencer una guerra es no hacerla!». Este fue el planteamiento y el espíritu de Takashi Nagai (1908-1951). Nacido en una familia de médicos de fe sintoísta muy arraigada. Cuando de licenció con matrícula de honor en la Universidad Médica de Nagasaki, el racionalismo científico había acabado con sus creencias sintoístas. En los años 30, pasó más de cuatro años como médico de campaña en la guerra de Manchuria (China). Regresó a Japón condecorado, pero la experiencia de la guerra había cambiado su vida. Reanudó sus clases e investigaciones en la universidad y llegó a ser Decano de Radiología. Sin embargo, seguía inquieto, y preocupado por su futuro espiritual. Fue entonces cuando casi sin pensarlo entró en la catedral de Nagasaki… Superviviente de la catástrofe que acabó con la vida de más de 72.000 personas, Nagai construyó una cabaña en el escenario de la catástrofe y se dedicó a escribir. No condenó a nadie, ayudó a muchas personas y fue considerado un héroe nacional en su país. Si la mayoría de los libros sobre la bomba atómica dejan un mal sabor de boca, este no: al acabar de leerlo, sientes renacer en ti la esperanza en el hombre. Este aniversario es, sin duda, un buen momento para volver a leer este impresionante testimonio a favor de la paz.

miércoles, 20 de mayo de 2015

El arpa birmana, de Michio Takeyama

1945. Segunda Guerra Mundial. Los soldados japoneses presos por los británicos en Birmania están a punto de ser repatriados. Pero uno de ellos, el cabo Mizushima, está convencido de que le queda por realizar una tarea. No quiere abandonar a sus compatriotas muertos en tierras birmanas, y prefiere entregarse a una misión expiatoria en la que los sonidos de su arpa tienen un papel central: quemar los cuerpos, recoger las cenizas, rezar por sus almas. El arpa birmana es una preciosa historia sobre el poder de la amistad y de la música en los momentos más adversos. En cierto sentido podría calificarse de «novela ideológica», al subrayar el poder del arte (de la música) como camino para el bien y la felicidad. En fin, una espléndida novela, breve (apenas 200 páginas) considerada en Japón como clásico, y recomendada entre las obras de literatura universal a los estudiantes de escuela superior.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Réquiem por Nagasaki, de Paul Glynn

Por fin se publica en España A song for Nagasaki, impresionante testimonio de un superviviente de la bomba atómica. Takashi Nagai (1908-1951) nació en una familia de médicos de fe sintoísta muy arraigada. Cuando se licenció con matrícula de honor en la Universidad Médica de Nagasaki, el racionalismo científico había acabado con sus creencias sintoístas. En los años 30, pasó más de cuatro años como médico de campaña en la guerra de Manchuria (China). Regresó a Japón condecorado, pero la experiencia de la guerra había cambiado su vida. Reanudó sus clases e investigaciones en la universidad y llegó a ser Decano de Radiología. Sin embargo, seguía inquieto, y preocupado por su futuro espiritual. Fue entonces cuando casi sin pensarlo entró en la catedral de Nagasaki… Superviviente de la catástrofe que acabó con la vida de más de 72.000 personas, Nagai construyó una cabaña en el escenario de la catástrofe y se dedicó a escribir. No condenó a nadie, ayudó a muchas personas y fue considerado un héroe nacional en su país. Si la mayoría de los libros sobre la bomba atómica dejan un mal sabor de boca, este no: al acabar de leerlo, sientes renacer en ti la esperanza en el hombre. Un libro IMPACTANTE que no puedes dejar de comprar, leer y regalar.
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