Inspirada en los textos evangélicos y en los
Hechos de los Apóstoles, la obra reconstruye los rasgos básicos de la figura
del apóstol Santiago el Mayor, hermano de San Juan, de su vida como pescador y
discípulo de Jesús, y de su martirio en Jerusalén el año 44 d.C. Tras su muerte
en Jerusalén, sus discípulos iniciaron una travesía en barco hasta la Gallaecia
para enterrarle en la tierra que había sembrado con la doctrina de Cristo.
Sirviéndose de una leve trama ficticia, apoyada en leyendas y tradiciones de
fidelidad incierta pero que parecen contener un fondo de autenticidad histórica,
el autor nos presenta la vida del apóstol destacando su fe en Jesús como
salvador.
Si te gusta leer, este es tu blog. Leer para aprender. Leer para descansar. Leer para recomendar. Libros para ti, libros para tus hijos, libros para tus padres. Libros para todas las edades. Libros para jóvenes y libros para adultos. Lo mejor de ahora y de siempre. No son recomendaciones de un experto, sino de un aficionado a la lectura que recomienda libros a sus amigos. Espero que te gusten.
lunes, 20 de julio de 2026
Yo soy Santiago. El apóstol de Hispania, de Miguel Luis Sancho
lunes, 30 de marzo de 2026
Meditaciones sobre la Pasión, de Susanna Tamaro
En Meditaciones sobre la Pasión, Susanna
Tamaro nos invita a seguir el recorrido del Vía Crucis, ofreciendo una
reflexión profunda sobre el sufrimiento de Cristo y su significado en la vida
del creyente. A través de las catorce estaciones, la autora no solo describe
los momentos clave de la Pasión, sino que también invita al lector a vivir
estos momentos de dolor y sacrificio como una experiencia personal de fe. En un
mundo moderno que parece desconectado de la espiritualidad, Tamaro propone
volver a encontrar sentido en el sufrimiento a través del abandono confiado en
las manos de Jesús sufriente. Su estilo reflexivo y conmovedor busca revivir la
Pasión no solo como un acontecimiento histórico, sino como una vivencia
espiritual capaz de transformar la vida y acercar al lector a la fe.
lunes, 2 de febrero de 2026
Papa Francisco. El sucesor, de Javier Martínez-Brocal
Un relato en primera persona de un escenario
vaticano insólito: la convivencia, durante casi una década, de dos papas,
Benedicto XVI y Francisco. En El sucesor se cuenta con naturalidad, y por
primera vez, cómo fueron esos tiempos, sin esquivar las polémicas y
dificultades que los marcaron.
«Benedicto y yo -afirmó el Papa Francisco- mantuvimos una relación muy profunda y quiero que se sepa, quiero que se conozca sin intermediarios. Él fue un hombre que tuvo el coraje de renunciar y, a partir de entonces, siguió acompañando a la Iglesia y a su sucesor». Javier Martínez-Brocal (Granada, España, 1978) es periodista y cubre el Vaticano desde los últimos años del pontificado de Juan Pablo II. Ha acompañado a Benedicto XVI y a Francisco en muchos de sus viajes por todo el mundo. Ha narrado el día a día de los papas en la agencia Rome Reports y en medios de Estados Unidos, América Latina y Europa. Actualmente es el vaticanista del diario ABC y La Sexta. Es autor de El Papa de la Misericordia (2015) y El Vaticano como nunca te lo habían contado (2018).
lunes, 19 de enero de 2026
El exorcista, de William Peter Blatty
Una de las novelas más sobrecogedoras y terroríficas jamás escritas. Basada en un hecho real, ocurrido en la década de los cuarenta del siglo XX, la protagonista es Regan, una pequeña de apenas once años que sufre una extraña enfermedad que consume su cuerpo y transforma su conducta. Ni médicos ni psiquiatras logran encontrar la explicación. La enfermedad se agrava y, agotados los caminos de la ciencia, los mismos expertos se decantan por la hipótesis de que Regan pudiera estar «poseída» por fuerzas demoníacas… Blatty aprovecha nuestros prejuicios, volviéndolos en nuestra contra para manipularnos, confundirnos, engañarnos… tal y como haría el propio diablo. De esta forma, consigue mantener la intriga hasta el final. La novela de Blatty inspiró la película del mismo título dirigida por William Friedkin, considerada como una de las más terroríficas de todos los tiempos.
lunes, 27 de octubre de 2025
Entre el cielo y la tierra, de María Vallejo-Nágera
«Albert Wensbourgh (…)
se caracterizaba por poseer una personalidad violenta y extraordinariamente
complicada que le había empujado a cometer grandes delitos. Por ellos fue
castigado por la ley con una larga condena de catorce años en una temeraria
prisión. (…) una noche de hielo y nieve mientras dormía profundamente,
experimentó un fenómeno místico que cambió su vida para siempre. Según sus
propias palabras, se despertó bruscamente en mitad de la oscuridad al notar que
alguien le acompañaba en su celda. Cuando por fin abrió los ojos, se encontró
cara a cara con lo que él me describió un sin fin de veces como un ángel».
¿Existen los
fantasmas? ¿Qué ocurre después de la muerte? ¿Defiende la Iglesia la existencia
del purgatorio? En este libro, cuyo subtítulo es Historias curiosas sobre el
purgatorio, María Vallejo-Nágera se mete de lleno en el fascinante mundo de
los espectros para intentar resolver el enigma del purgatorio. Con
sencillez, frescura y elegancia relata todo aquello que la Iglesia católica
opina sobre el asunto, y lo que muchos santos, como el padre Pío, santa Faustina
Kowalska o santa Brígida, entre otros, han dejado escrito sobre las apariciones
de difuntos que ellos mismos experimentaron. Asimismo, aporta una docena de
testimonios de personajes conocidos de la sociedad española, como el conde de
Romanones o Paloma Gómez-Borrero, que revelan por primera vez las experiencias
sobrenaturales e inesperadas que han vivido.
lunes, 25 de noviembre de 2024
Baita, de Raúl Eguía Recuero
BAITA
ya no te llamarán abandonada, te llamarán MI FAVORITA. Una mujer condenada
a muerte. Un sacerdote. Una historia real, dramática. Un canto al poder y
grandeza de la Cruz Redentora manifestada en la Eucaristía. Como dice el propio
autor, “Jesús vivo y sacramentado es el centro, el comienzo, el culmen, el
motor, TODO. No tira la toalla por nadie, llega siempre hasta el final, sigue
tocando a nuestra puerta un día y otro”. Baita está en el corredor de la
muerte, como lo estamos cada uno de nosotros cuando pecamos mortalmente. Entonces
vivimos muertos por dentro, aunque parezca que estamos vivos: estamos
condenados, en el corredor de la muerte… Un libro para “todos aquellos que como
BAITA no conocen al Señor y están heridos, rotos y no tienen Voz ni fuerzas
para pedir ayuda…”.
lunes, 5 de febrero de 2024
De Victoria para Alejandro, de María Isabel Molina
«El mar estaba en calma y la nave, con todas las velas hinchadas, se deslizaba como un pájaro sobre la superficie del mar. Los remeros habían recogido los remos y descansaban en sus bancos. En la popa, sentada sobre unos almohadones, Victoria escribía en un papiro».
Transcurre
el año 65 de nuestra era, Victoria, una joven romana convertida al
cristianismo, viaja hasta Palestina. Atrás, en Roma, ha quedado Alejandro, el
joven esclavo del que está enamorada y al que puede perder para siempre si los
planes de su familia llegan a cumplirse. Distintas religiones, culturas y
costumbres se mezclan en la vida de la joven, en una época en la que ser
cristiano es un signo de valentía y fraternidad. Una novela histórica que
conjuga el conocimiento de una época y una trama emocionante, y que aporta las
claves para comprender las relaciones culturales y religiosas que marcan
nuestra sociedad. Me ha encantado. Todo un descubrimiento. Habrá que leer más a esta autora.
lunes, 11 de diciembre de 2023
Me enamoré de un leproso, de Ramón Alfredo Mirada Muñoz (Padre Pachús)
¿Quién es capaz de amar las llagas
de un leproso? ¿Verdaderamente puede Jesús cargar con nuestros pecados, con
nuestra «lepra»? ¿Se puede salir de las drogas y de la violencia por medio de
la fe? El Padre Ramón Alfredo Mirada Muñoz, más conocido como Pachús, cuenta
como, estando metido en las drogas, se hundió hasta tocar fondo. Ahí fue donde
descubrió que no estaba solo: Jesús no había dejado nunca de quererle y había
salido en su busca, cuando él ya no encontraba ningún sentido a su vida.
lunes, 9 de enero de 2023
Lo más importante de todo, de Lorenzo Silva
ENTREVISTA DE ÁLVARO SÁNCHEZ LEÓN[1]
— Lo más importante de todo
es la fe. Kafka, que pasa por ser un escritor nihilista, dice que “para vivir
hay que tener fe”; fe en todo: en lo que está más cerca y en lo que está más
lejos.
— Me llamó la atención que
pidiera oraciones en Twitter por el alma de su madre sin ser católico practicante.
Me pareció el gesto más honesto en esos momentos de desconsuelo.
— Raymond Chandler, que es
otro de mis grandes referentes, criticaba a los escritores rompedores de su
tiempo, que eran muy inteligentes, muy brillantes, capaces de hablar de
cualquier cosa, pero que, en el fondo, “son hombres pequeños que han olvidado
cómo rezar”. Quien no reza, no asume que el mundo es muy superior a él y que
estamos insertos en algo que nos sobrepasa constantemente. Quien no siente el
impulso de rezar, de pedir, de dar gracias, ha empequeñecido su alma.
No tengo una fe religiosa,
pero sí creo que cuando uno reza por alguien está pensando en esa persona y le
está transmitiendo algo de lo mejor que tiene, exista o no exista Dios, le
llegue o no le llegue esa plegaria. Eso es bueno para quien reza y es bueno
para quien tiene una relación con la persona por la que se reza. Y si existe
una forma de existencia más allá de la existencia, estoy convencido de que será
bueno para la persona por la que se reza.
Yo soy agnóstico. No tengo
la intuición cierta de la trascendencia, pero no la descarto. Soy como
Protágoras, a quien injustamente criticaron como ateo por decir que sobre los
dioses no podía decir si existían o no, porque demasiado oscura era la
cuestión, y demasiado breve era la vida humana para esclarecerla. Yo estoy ahí.
Y desde ahí pienso que rezar y respetar a quien reza es un valor. No soy
religioso, ni clerical, pero tampoco soy anticlerical. Estoy convencido de que
hay que tener fe en que todo esto tiene un para qué, que tiene sentido hacer
las cosas bien, y que no tiene sentido hacer las cosas mal.
Dice Wittgenstein –no
sabría decir ahora si era muy creyente o no– que una vida deshonesta es una
vida irracional. Spinoza, que tampoco creía en el Dios de los cristianos,
destaca en su ética que no se trata de obrar bien para ir al cielo, o dejar de
obrar mal para no ir al infierno, sino que tenemos que hacer el bien, porque
cuando uno hace el bien conforme a su naturaleza y a su visión de las cosas
honestas, enriquece su existencia.
Cuando uno obra en contra
de lo que honestamente cree que debe hacer, degrada su existencia y la
envilece, y su vida pierde calidad. El cielo de los actos buenos está en los
actos buenos. El infierno de las malas acciones está en las malas acciones.
Aunque no te pillen. Aunque no te castiguen. Si perdemos estas ideas
esenciales, podemos acabar convirtiéndonos en máquinas de hacer cálculos de
coste-beneficio. En cualquier caso, seríamos máquinas de hacer cálculos de
coste-beneficio a corto plazo, cuando esos cálculos habría que hacerlos al
plazo relevante. Si tengo la certeza absoluta de que me voy a morir mañana, me
vale con ganar dinero hoy. Si vivo treinta años más, lo que hoy es rentable, a
lo mejor dentro de diez años es un desastre. Si tengo hijos y pienso en ellos,
lo que parece rentable para mí, igual no lo es para su futuro…
— Si la vida de un buen
autor son sus buenos textos, como decía antes, tiene su coherencia pensar que
la buena vida de una buena persona sean, al final, sus obras buenas.
— Totalmente. Y la vida buena no es pasarse los días recogiendo medallas de oro en lo alto del podio. Esa, incluso, si nos descuidamos, tiene momentos de vida mala. He visto a gente recoger medallas de oro en lo alto de un podio que les ubicaba muy fuera del tiesto. La vida buena es lo que dice Spinoza, que me parece lo más inteligente en términos éticos: lo bueno es lo que es conforme a tu naturaleza, aquello que sientes que debes hacer y que, realmente, forma parte de lo que eres. Todo lo que hagas en ese camino, es buen texto para la vida. Todo lo que se salga de esas líneas, lo estropea. Todos hacemos bastantes cosas al margen del texto bueno, y el que diga que no es que no se observa, no es consciente, o está atontado, pero hay que intentar que ese subconjunto inevitable de acciones no se convierta en el centro de gravedad de toda nuestra existencia.
[1] Entrevista de Álvaro Sánchez León, 31 de agosto de 2022, en: https://www.aceprensa.com/la-entrevista/lorenzo-silva-la-literatura-sirve-para-dar-cauce-forma-y-expresion-a-la-conversacion-social/
lunes, 11 de abril de 2022
Relatos a la sombra de la Cruz, de Enrique Monasterio
lunes, 21 de febrero de 2022
Un poema: Fuerza de lágrimas, de Lope de Vega
Con ánimo de hablarle en confianza
de su
piedad entré en el templo un día,
donde
Cristo en la cruz resplandecía
con el
perdón de quien le mira alcanza.
Y aunque la fe, el amor y la esperanza
a la
lengua pusieron osadía,
acordéme
que fue por culpa mía
y
quisiera de mí tomar venganza.
Ya me volvía sin decirle nada
y como
vi la llaga del costado,
paróse
el alma en lágrimas bañada.
Hablé, lloré y entré por aquel lado,
porque
no tiene Dios puerta cerrada
al
corazón contrito y humillado.
lunes, 23 de agosto de 2021
La cabaña, de W. Paul Young
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lunes, 14 de diciembre de 2020
Un cuento de Navidad para Le Barroux, de Natalia Sanmartín Fenollera
Pablo Cervera (www.religiónenlibertad.com) entrevista a Natalia Sanmartín Fenollera, autora de El despertar de la señorita Prim con motivo de la publicación de su nuevo libro.
La Editorial Planeta acaba de publicar el nuevo libro de Natalia Sanmartín Fenollera, autora de El despertar de la señorita Prim, best-seller mundial publicado en el año 2013. Fue traducido a once lenguas y llegó a más de 75 países.
La nueva entrega de nuestra autora lleva por título Un cuento de Navidad para Le Barroux. El cuento está bellamente ilustrado por Michaela Harrison, cuyos trabajos de ilustración conoció la autora en la abadía de Nuestra Señora de Clear Creek (Oklahoma).
Pincha aquí para adquirir ahora "Un cuento de Navidad para Le Barroux".
Conocí a Natalia Sanmartín en una cena de amigos. Me llamo la atención su delicadeza, su atención a las detalles, su finura femenina. Me pareció ver recogidos algunos de los aspectos que había plasmado en su entonces reciente obra laureada en todo el mundo. Además su bagaje literario se hizo patente, con sencillez, en la conversación.
Personalmente le agradezco el privilegio de esta entrevista.
-Mucho se ha dejado esperar esta nueva obra tras aquel 2013. Cualquier otro (autor, editor….) habría aprovechado la "mina de oro". ¿Por qué este "retraso"?
-Supongo que quizá porque mi idea no es tener una carrera literaria "profesional", por decirlo así, sino escribir cuando crea que hay algo que puedo decir o exista un motivo para hacerlo. Así surgió este cuento, porque las benedictinas de Barroux me pidieron una historia para leer en la fiesta de la Natividad. La escribí para las dos abadías, sin pensar inicialmente en nada más.

En Le Barroux, a unos cien kilómetros al norte de Marsella, hay dos comunidades benedictinas que siguen la liturgia tradicional: la abadía de Santa María Magdalena (monjes) y la abadía de Nuestra Señora de la Anunciación (monjas). En la imagen, el monasterio femenino.
-Hablemos del libro, "que a eso hemos venido…" Un pequeño de 8 años y sus hermanos pierden a su madre a causa de una enfermedad. Antes el padre los había abandonado. El chavalillo, en una petición y búsqueda sostenida en toda la obra, pide una señal a Dios: quiere verificar si "lo que mamá decía sobre Dios, la cueva y el cielo era verdad". Dios parece que calla. Al llegar la tercera Navidad, el niño aprende a leer el lenguaje de Dios. ¿Cómo "se te ocurrió" este cuento?
-No podría decir exactamente cómo o cuándo. Quería hablar del misterio de la Navidad y de la visión sacramental del mundo, de la idea de que Dios habla también a través de las cosas, de la realidad material. Y también escribir sobre la perseverancia en la fe y sus dificultades, sobre lo que ocurre cuando de pronto, como describe tan bien Lewis en Una pena en observación, encuentras una puerta que parece cerrarse de golpe, con ruido de cerrojos y doble vuelta de llave.
»El protagonista del cuento atraviesa un desierto que dura tres años, en total soledad, sin hablar con nadie, confiándose únicamente a la Virgen María y pidiendo todos los días una señal a Dios. Kierkegaard decía que la pureza de corazón es querer una sola cosa. Eso explica muy bien el sentido del cuento.
-La crisis de fe en nuestros días parece el pan nuestro de cada día. Curiosamente, el protagonista supera la crisis a partir de lo material. Vislumbro aquí una reivindicación de lo carnal, lo material, lo específico del cristianismo, que es la Encarnación. Dostoievski dijo que "la belleza salvaría al mundo"… Pareces provocarnos con la belleza en la Navidad. La cotidianidad cristiana de antaño es el marco de tus dos obras. ¿Es tu objetivo inculcar una "opción benedictina" como algo aislado en nuestra sociedad cristianofóbica? O, más bien, ¿que ese tipo de comunidad será lo que genere una nueva sociedad cristiana?
-No tengo muy clara la idea de una nueva sociedad cristiana, puede parecer pesimismo, pero a mí me parece más bien realismo. Vivimos en un mundo que hace tiempo que ha dejado de ser cristiano, inmerso en una crisis que no ha empezado ayer, pero que cada día parece acelerarse. Y tenemos grandes boquetes en nuestras murallas, con diferencias cada vez más profundas que ya no se pueden ignorar, porque son explícitas.
»Hay una parte de la Iglesia que cree que la fe cristiana cambia con el tiempo, que tanto el culto como la doctrina deben adaptarse poco a poco a los cambios, y que ha dejado de creer en lo que siempre, en todas partes y por todos ha sido creído, como enseñaba San Vicente de Lerins.
»Eso genera una lluvia ácida constante dentro y fuera de la Iglesia que desnaturaliza, debilita y adultera la fe. Y frente a eso no hay recetas generales, solo hay decisiones prudenciales que corresponden a cada uno para tratar de proteger la propia fe, para purificarla y contrastarla con lo que la Iglesia siempre ha enseñado.

Una de las ilustraciones de Michaela Harrison para "Un cuento de Navidad para Le Barroux".
»Ha habido mucho debate sobre la opción benedictina y en ocasiones se ha hablado de ella como si se tratase de una respuesta universal. Y no lo es, ni creo que nadie haya defendido seriamente que lo sea. Hay gente que tiene que estar en el mundo y gente que tiene que irse al desierto, alejarse un poco del ruido, en soledad o con otros, para conservar y proteger su fe. No es una idea nueva, es una vieja idea cristiana.
-Impacta en el cuento el vínculo hondo que une al niño con su madre, con sus dichos. Recuerda una y otra vez su belleza, sus enseñanzas. Hay un canto a la madre. También sucede con la abuela. Sin esa tradición no hay persona.
-Sí, es cierto. A mí me parece que el papel de la familia en la transmisión de la fe, especialmente el las madres, es insustituible. Ni la escuela ni la parroquia ni los campamentos de verano pueden hacer esa labor, que además tiene una belleza profunda. En la lista de bienes de una familia cristiana, antes de la universidad, el postgrado, el colegio, las actividades preescolares, la alimentación sana, las relaciones sociales, antes de todo eso, tiene que estar la salvación del alma. Es una cuestión de orden, de ordenar la escala de los bienes, y de purificar la propia fe. Se trata de guiar a un niño hacia Dios, y para para hacer eso hay que conocer el camino.
-La fe cristiana a nivel personal y social es combatida. Nada nuevo bajo el sol… ¿Es esta una ocasión para fortalecer la fe a través de la cruz, a precio del martirio cotidiano, en aras de una humanidad nueva que resucite con esa semilla? "Si le das a Dios tu corazón, morir es despertar".
-Sí, todas las épocas tienen sus dificultades y todas las generaciones están a igual distancia de Dios. Pero es cierto que este tiempo tiene una característica muy inquietante, la inversión de los conceptos del bien y del mal, el llamar bien al mal y verdad a la mentira, y que no siempre es fácil distinguir la moneda falsa de la verdadera.
»Hay una obra clásica de Dom Columba Marmion, Jesucristo, vida del alma, un monje irlandés beatificado recientemente, que tiene un primer capítulo que es como un mapa del tesoro. A mí me parece un buen ejercicio leerlo despacio, leerlo varias veces, y preguntarse si lo que está descrito allí, que es lo que siempre, en todas partes y por todos ha sido creído, es lo que recibe, cree y transmite cada uno.
»Esa es una tarea individual que nadie puede hacer por otro, y que exige tener claro que no hay ningún fin, ya sea la unidad, la paz o el diálogo con el mundo, que justifique adulterar o desnaturalizar el culto y la fe.
-¿Cuál cree que es el motivo del fracaso en la transmisión de la fe, por parte de padres, por parte de la Iglesia? ¿Moralismo, reducción horizontal de la fe, ausencia de la Belleza, identificación y desaparición detrás de los "valores", falta de centralidad de lo esencial: Jesucristo muerto y resucitado…? La tarea de la madre en su libro debió ser muy potente y acertada… y, sin embargo, sin grandes alharacas…
-Creo que ha habido una dilución progresiva de la fe, hacia lo que Lewis llamaba cristianismo con agua, y que se ese proceso se ha acelerado bruscamente, de forma paralela a como se ha acelerado la secularización y descristianización de Occidente.
»No me parece difícil imaginar que si Santo Tomás de Aquino, Santa Teresa de Jesús o el cardenal Newman, por decir tres nombres diferentes, entrasen en una iglesia hoy muy probablemente no reconocerían buena parte del culto, como tampoco el abandono de las formas de piedad, del silencio o el arrodillarse, y la desacralización en muchas ocasiones del modo de acceso y administración de los sacramentos. Newman advirtió sobre el efecto destructor del sentimentalismo y el modernismo en la Iglesia. Belloc lo llamaba la síntesis de todas las herejías, porque las contiene todas.
»Me parece que la respuesta está en aferrarse a la fe y al culto milenario de la Iglesia. Y que hace falta que profundicemos en la fe cristiana con el mismo entusiasmo con el que profundizamos en otras cosas. Preguntarse por ejemplo con qué disposición y con qué frecuencia se acercaba Santa Teresa de Jesús a la comunión, qué enseña Santo Tomás sobre cómo debe recibirse y administrarse el Cuerpo de Cristo, o qué advertía Newman sobre el efecto corrosivo del sentimentalismo y la mundanización en la fe.
-Se ha hablado hasta la saturación (y se sigue hablando) de "diálogo" con la cultura. Acepto la expresión si eso significa claridad de la posición de la que se parte y no se llega a la renuncia de la verdad, a la tolerancia entendida como relativismo… ¿En qué medida "dialogas" en tu novela con este mundo? A lo mejor es solo (y ya sería todo) una llamamiento a un mundo que se suicida.
-Yo no le veo demasiado sentido a dialogar con el mundo sobre las grandes cuestiones, porque cuando no existen unos mimbres comunes el diálogo es estéril, y eso en el mejor de los casos. He escrito un cuento cristiano, para cristianos o para todo aquel que quiera acercarse a la Navidad cristiana. No es un llamamiento, es solo una mirada hacia el corazón de la fe. La regla de San Benito le dice al monje: "Inclina el oído de tu corazón", que es como decir: escucha con el corazón.
»La Navidad es una fiesta alegre y familiar, pero es también un momento de recogimiento. Y hay muchas cosas que se pueden hacer para purificar la fe, no es necesario irse al desierto para hacerlo. Se puede reducir el ruido, se puede buscar una liturgia digna de Dios, se puede aprender a rezar el breviario íntegro, que incluía esos salmos hermosos y terribles que lamentablemente no aparecen ya en la última reforma, pero que nadie prohíbe rezar, y que son un canto terrible y maravilloso a Dios. Se pueden contar a los niños las maravillas que Dios ha hecho desde la creación del mundo, se les puede enseñar a ver la realidad con los ojos con los que mira la Iglesia, con mirada sobrenatural.
»Para mí esa es la tarea urgente, purificar, recuperar, reconstruir, vivir como medievales, con el Credo, los sacramentos, la misa y la oración, sanamente alejados de los cambios y los vaivenes de dentro y de fuera de las murallas. Pensar en la propia salvación con temor y temblor, como enseña San Pablo, y dejarse deslumbrar por la fuerza y la belleza de Dios.
-Por cierto, me parece de una belleza maravillosa la forma de presentar a la Virgen mediando en el paso a la luz....
-Ella es el verdadero corazón del cuento, eso sí te lo puedo decir.
lunes, 16 de noviembre de 2020
Una vida para la Iglesia. Benedicto XVI, de Peter Seewald
- “Benedicto XVI es una de esas figuras señeras de nuestro tiempo. Su palabra nos transmite un mensaje y unos valores, ya desde su primera infancia hasta ahora (…) su existencia es un ejemplo de una vida siempre atenta a conocer y llevar a cabo la voluntad de Dios”.
Así se expresa en el Prólogo
Monseñor Manuel Monteiro de Castro de Castro, nuncio Apostólico en España en el momento
de la publicación de Una Vida para la Iglesia, de Peter Seewald. El sábado día 1
de agosto de 2020 el autor visitaba a Benedicto XVI
para presentarle la biografía que ha elaborado sobre él. Mientras termino de
leer Benedicto XVI. Una vida, recién publicado en España el pasado mes de
octubre, os recomiendo Una vida para la
Iglesia, lectura placentera
y enriquecedora que abarca desde su infancia hasta su
ochenta cumpleaños y va acompañada
de un buen número de fotografías que completan esta breve semblanza de 159 páginas.







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