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miércoles, 1 de junio de 2016

The Giver (Libro IV). El hijo, de Lois Lowry

La chica sintió vergüenza cuando le colocaron el antifaz de cuero para cegarla. Le parecía grotesco e inútil, pero no se resistió. Era el procedimiento. Estaba enterada. Otra Receptora se lo había contado un mes antes, mientras comían. —¿Un antifaz? —preguntó entonces sorprendida, medio riéndose al imaginar el cuadro—. ¿Y para qué?
(…) Daba la impresión de que había sido ayer. Pero aquí estaba, nueve meses después, con el antifaz tapándole los ojos. Las molestias habían empezado unas horas antes, de manera intermitente; ahora eran continuas. Respiró hondo, tal como le habían enseñado. Con los ojos vendados resultaba más difícil; sentía la piel caliente bajo el antifaz. Intentó relajarse. Aspirar y espirar. Ignorar las moles… «No», pensó, «de molestias nada. Es dolor, dolor de verdad». Reunió fuerzas para el trabajo que la esperaba, gruñó bajito, arqueó la espalda y se rindió a la oscuridad. Se llamaba Clara y tenía catorce años.

En la Comunidad, eligen a Clara como Biomadre y, como es preceptivo, su Neoproducto le es arrebatado antes de que pueda verlo. Ella, contraviniendo las normas, lo busca, lo encuentra y no puede evitar quererlo como una verdadera madre. Ambos abandonan la Comunidad hacia destinos bien diferentes. ¿Tendrá el amor fuerza suficiente para volver a reunirlos? Un libro excelente que cierra la serie y da sentido a todo lo que en los libros anteriores parecía no tenerlo.

miércoles, 6 de abril de 2016

The Giver (Libro III). El Mensajero, de Lois Lowry

La gente también necesitaba a Mati. Confiaban en él para distinguir los senderos, para recorrerlos sin riesgo y para llevar a cabo las misiones que requerían un viaje por espesos bosques de caminos intrincados y laberínticos. Llevaba mensajes para ellos. Era su trabajo. Pensaba que, cuando llegara la hora de la asignación de su nombre verdadero, Mensajero sería el elegido. Le gustaba cómo sonaba y estaba deseando que le dieran ese título. Pero esa tarde Mati no iba a llevar ni a recoger ningún mensaje (…) Necesitaba privacidad para esa cosa que había descubierto sobre sí mismo: un lugar para comprobarla en secreto y para sopesar el temor que le provocaba su significado. Encontró lo que había ido a buscar. Aunque en cierta forma hubiera deseado no hallarlo. Mati supo que su vida sería más fácil si la ranita no tuviera una marca y fuera normal y corriente. Pero no lo era; él sabía que no podía serlo; y fue consciente de que, desde ese momento, todo cambiaría para él. Su futuro daba un giro misterioso e inesperado.

Seis años antes, Mati llegó a Pueblo siendo un muchachito rudo y artero. Entonces se llamaba a sí mismo «el más feroz de los feroces» pero, desde aquellos tiempos, se ha transformado en un joven honrado bajo la tutela de Veedor, un ciego que debe su nombre a su extraordinaria percepción. Ahora Mati está esperando que le den su nombre verdadero, y Mensajero es el que anhela. Tercer libro de la trilogía formada por El Dador y En busca del azul, Lois Lowry, transmite con su escritura el convencimiento de que en este planeta vivimos interrelacionados, y de que nuestro futuro depende de tener más humanidad, de ayudarnos más los unos a los otros.

viernes, 10 de julio de 2015

The Giver (Libro II). En busca del azul. Lois Lowry

—¡Madre!
No tuvo respuesta. Ni esperaba tenerla. Su madre llevaba cuatro días muerta, y Nora notaba que el último resto de su espíritu se alejaba ya.
—¡Madre!
Lo volvió a decir, en voz baja, a aquello que se iba. Le pareció sentir su despedida como se siente un pequeño soplo de brisa en la noche.
Ya estaba sola del todo. Sintió la soledad, la incertidumbre y una gran tristeza.

Nora, una huérfana con una pierna torcida, vive en un mundo donde los “débiles” son dejados de lado. Desde el momento en que muere su madre, teme por su futuro hasta que es perdonada por el poderoso Consejo de Guardianes. La razón es que Nora tiene un don: sus dedos poseen la habilidad de bordar de manera extraordinaria. Supera con creces a la habilidad que mostraba su madre, por lo que se le encomienda una tarea que ningún otro miembro de la comunidad puede desarrollar. Mientras su talento la mantiene viva y le supone ciertos privilegios, se da cuenta de que está rodeada de misterios y secretos. Nadie debe saber de su intención de descubrir la verdad sobre su mundo, además de averiguar qué existe más allá de sus límites. La libertad, la dignidad, el afán de poder, el trabajo, la vida y la muerte son algunos de los temas de esta magnífica novela de Lois Lowry, segunda entrega de la serie que comenzó con The Giver. El Dador de recuerdos, de la que ya existe la versión cinematográfica. Sin duda, cautivará al joven lector, además de hacerle reflexionar sobre el mundo en que vivimos.

sábado, 1 de marzo de 2014

The Giver, de Lois Lowry

El Dador de Recuerdos es una sugerente novela en la tradición de las mejores novelas futuristas (Un mundo feliz, 1984, Farenheit 451...). Describe un mundo en el que la vida es ordenada, previsible e indolora y está completamente regulada: un Comité de Ancianos se ocupa de la Unión de Cónyuges, la Imposición de Nombres, la Colocación de Nacidos, las Misiones. No hay familias sino Unidades Familiares, cada una de ellas estudiada y aprobada por el Comité de Ancianos y sometida a control de seguimiento durante tres años antes de que puedan solicitar hijos. Cada noche hay que manifestar los sentimientos; cada mañana, contar los sueños. El objetivo: que todos los miembros de la Comunidad estén bien educados: sepan dar siempre las gracias, pedir perdón si han actuado mal, conocer y nombrar sus sentimientos y encauzarlos… La muerte no se nombra: se la llama liberación. De los liberados (niños con defectos, ancianos...) se dice que son enviados Afuera. Jonás, el protagonista, ha recibido el oficio de ser Receptor de Memoria: habrá de recibir todos los Recuerdos de la gente para que todo el peso del dolor recaiga sobre una sola persona y no produzca inquietud en nadie más. Sin embargo, Jonás se rebela cuando contempla cómo su padre, de oficio Criador, se ocupa de «liberar» a un niño (…). A través de los ojos de Jonás vemos el horror que significa matar a un inocente, no importa qué tamaño tenga. En agosto de 2014 se estrena la película en Estados Unidos.
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