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lunes, 11 de septiembre de 2017

El Sunset Limited, de Cormac Mc Carthy

jueves, 5 de abril de 2012
Lo que hace falta es callar
Luis Daniel González, bienvenidosalafiesta
El Sunset Limited, de Cormac Mc Carthy, es una obra de teatro en su origen, o una novela en forma dramática, que presenta un diálogo que tiene lugar en un cuarto de un gueto negro de Nueva York, entre dos hombres, Blanco y Negro. La breve presentación dice del primero que tiene mediana edad y del segundo que es corpulento. Se irá deduciendo del diálogo que Negro salvó a Blanco de arrojarse al paso del tren, el Sunset Limited; que Negro tuvo un pasado turbulento pero una experiencia en la cárcel le hizo convertirse, y que Blanco es un profesor culto y desesperado. Toda la conversación es un intento, por parte de Negro, de convencer a Blanco de que no intente suicidarse de nuevo.

Si muchos lectores ya sabían del enorme talento del autor para las descripciones y para los diálogos lacónicos, aquí podrán comprobar su maestría para construir un largo combate dialéctico entre dos personajes que tienen voces completamente distintas: una cálida y de argot, otra desgarrada y culta. Y, como corresponde a un autor cuidadoso, verán que deja que cada uno de sus personajes hable con toda la fuerza que tienen sus argumentos, vitales los de uno e intelectuales los de otro, y que no intenta forzar más de la cuenta el pulso que ambos sostienen.


En mi opinión, una clave del diálogo, donde se reflejan actitudes de fondo, está en el comentario de Blanco: «creo en la preponderancia del intelecto»; y en la réplica de Negro: «antes de empezar a leer la biblia yo también estaba en el rollo de la preponderancia» (…). No tanto como usted, pero bueno. (…) Me quité de encima todo aquello y lo dije: Por favor, ayúdame, dije. Y él me ayudó». En otro momento Negro sí le dice a Blanco cuál es su problema: «La luz está en todas partes, lo que pasa es que usted no ve más que sombra alrededor. Y la sombra es usted. Usted hace la sombra».

Otra clave, donde se ve quien lleva la iniciativa, se puede apreciar en otros comentarios de Negro. Uno: «no tengo ni puñetera idea de por qué Dios es como es. No sé por qué me habló a mí. Yo no lo hubiera hecho»; otro: «si Dios es Dios le puede hablar a su corazón en cualquier momento. Le diré más: si me habló a mí (y ya le digo yo que lo hizo), es que puede hablarle a cualquiera»; y un tercero, quizá el mejor: «La cosa no va de ser virtuoso. Lo único que hace falta es estar callado. No puedo hablar por boca del Señor, pero la experiencia que he tenido me hace creer que él habla al que está dispuesto a escuchar. No es necesario que sea virtuoso».

Al leer el libro, para mí el más impactante desde hace mucho tiempo, he pensado que McCarthy podría haberse inspirado en aforismos de Nicolás Gómez Dávila. Así, y entre otros, Blanco encaja de lleno con el que dice que «Si no se suicida, el ateo no tiene derecho a creerse lúcido»; y los razonamientos de Negro respiran la convicción de que «La sabiduría se reduce a no enseñarle a Dios cómo se deben hacer las cosas».

Cormac McCarthy. El Sunset Limited (The Sunset Limited, 2006), Barcelona: Mondadori, 2012; 112 pp.; trad. de Luis Murillo Fort; ISBN: 978-84-397-2502-2.

sábado, 3 de mayo de 2014

El Sunset Limited, de Cormac Mc Carthy

«Yo no sabía qué era, pero creía tener la sartén por el mango. No supe lo que pesaba de verdad esa cruz hasta que me la quité de encima. Posiblemente fue lo mejor de todo. Decir: Ahora mandas tú».

En los últimos cuatro años he descubierto un par de autores que han pasado a estar entre mis preferidos y de los que espero leer todo lo que caiga en mis manos. Uno de ellos es Ethan Canin, del cual he devorado Blue River y América, América. El otro es Cormac Mc Carthy, del quien, de momento, sólo he podido disfrutar con La carretera, No es país para viejos y el que ahora te presento: El Sunset Limited.En él, un encuentro fortuito en el metro de Nueva York hace que dos extraños entablen, en una habitación cerrada, una conversación a vida o muerte. Uno es un hombre blanco, profesor universitario que, pese a disfrutar de una amplia cultura y una vida acomodada no encuentra sentido a la vida y vive sumido en la desesperación. El otro, del cual son las palabras con las que inicia la reseña, es un hombre negro que 

ha dejado atrás una vida marcada por las drogas y la violencia y que lleva una vida feliz y esperanzada gracias a su fe:
«No doy un solo paso sin Jesús», afirma. Una obra, podríamos decir, sobre la búsqueda de la felicidad. El Sunset limited fue llevada al cine en el año 2011 de la mano de Tommy Lee Jones, y protagonizada por él mismo junto a Samuel L. Jackson.


sábado, 4 de febrero de 2012

No es país para viejos, de Cormac Mc Carthy


El día que Llewelyn Moss, cazador y veterano de Vietnam, se encontró por casualidad con una maleta que contenía más de dos millones de dólares y se la llevó, firmó su sentencia de muerte. Estaba entre los restos de cadáveres y droga que habían quedado tras una carnicería entre narcos. No debió cogerla. Pero lo hizo. Desde entonces, no pudo descansar. Le buscan para darle caza Wells, ex agente de las Fuerzas Especiales contratado por un poderoso cartel; Chigurh, implacable máquina de matar que, como él mismo dice, no tiene enemigos: «No permito que los haya»; y el sheriff Bell, veterano de la segunda guerra mundial, felizmente casado con Loretta, que añora los viejos tiempos y reflexiona sobre la decadencia de la humanidad, el sentido de la vida, el bien y el mal, y parece ver en la existencia del diablo —“Satanás explica muchas cosas que de lo contrario no tienen explicación”, dice uno de los personajes— y el alejarse de Dios por parte de los hombres las principales causas de esa decadencia. No country for old men: una novela inquietante, sangrienta, mezcla de narrativa lírica, diálogo corto y escenas de acción, que encoge el corazón desde la primera página.  Cormac Mc Carthy no defrauda. Extraordinariamente bien llevada al cine por los hermanos Ethan y Joel Coen, quizá sea la mejor película de toda su filmografía. Supuso el primer Oscar para un actor español, Javier Bardem.
Ver tráiler de la película

sábado, 19 de febrero de 2011

La carretera, de Cormac Mc Carthy

The Road es una novela corta, de poco más de doscientas páginas, galardonada con el Premio Pulitzer 2007. Desde la primera página te das cuenta de lo bien escrita que está. Pero al mismo tiempo de lo dura que va a ser. La acción transcurre en la inmensidad del territorio norteamericano, desolado por lo que parece haber sido un desastre nuclear. Un padre y su hijo se dirigen hacia el sur, huyendo del hambre, del frío y de la desolación. Por el camino han de defenderse de otros supervivientes con los que se encuentran y que, como buitres, intentan robarles sus escasas pertenencias y los pocos alimentos y agua que llevan consigo. Sin embargo, su batalla más importante es la que les enfrenta a la peor tentación: el desánimo, la desesperanza, y la visión de la muerte como única alternativa. Esto hace que la novela resulte en algunos momentos triste y algo cruda, poco adecuada para levantar el ánimo. En ella encontramos temas como el amor entre padres e hijos o la validez de las normas éticas en situaciones extremas. El autor, Cormac Mc Carthy, está considerado como uno de los cuatro mejores novelistas norteamericanos en la actualidad. Llevada al cine por John Hillcoat, y protagonizada por Viggo Mortensen (el Aragorn de El Señor de los Anillos) ha logrado, por la sencillez de la historia, por la hondura antropológica y por la impactante puesta en escena una película de altura, inolvidable, brutal.
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