Por más
que leo a Ana María Matute, no me
acaba de convencer. Después de leer Luciérnagas y Olvidado Rey Gudú—según la
propia autora «mi mejor novela y mi
testamento literario»— me lancé con Algunos muchachos, otro que está entre sus seis libros preferidos. En
este caso, Ana María Matute se
refirió a él con las siguientes palabras: «Hay un libro que a mí me
gusta mucho: Algunos muchachos. Es uno de los libros en los que más estoy yo, mi yo más profundo». Como en muchas de sus obras, en este volumen,
compuesto por siete narraciones, trata
el tema de los niños, de los adolescentes en el tránsito
definitivo hacia la vida adulta. Unos muchachos
que no quieren crecer y se aferran como pueden a la infancia. Desde el pequeño rebelde que quiere incendiar su
casa a la redactora de un diario íntimo,
todos los muchachos aparecen retratados en la riqueza de su sensibilidad. De momento, ya he tenido bastante. Igual dentro de
algún tiempo me animo.
Si te gusta leer, este es tu blog. Leer para aprender. Leer para descansar. Leer para recomendar. Libros para ti, libros para tus hijos, libros para tus padres. Libros para todas las edades. Libros para jóvenes y libros para adultos. Lo mejor de ahora y de siempre. No son recomendaciones de un experto, sino de un aficionado a la lectura que recomienda libros a sus amigos. Espero que te gusten.
Mostrando entradas con la etiqueta Ana María Matute. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ana María Matute. Mostrar todas las entradas
miércoles, 4 de marzo de 2015
lunes, 29 de noviembre de 2010
Olvidado Rey Gudú, de Ana María Matute
Olvidado Rey Gudú es, para la autora y para la crítica, su obra cumbre, la que mejor representa su manera de entender la literatura. En ella nos ofrece una novela con ambientación medieval, pero al mismo tiempo con todos los ingredientes de la literatura fantástica. Narra el nacimiento y expansión del reino de Olar, en el que intervendrán la astucia de una niña sureña, la magia de un viejo hechicero y las reglas del juego de una criatura del subsuelo. Y todo esto, sin dejar de tratar a sus personajes de modo humano y realista, como en el resto de sus obras. Muy trabajada y muy bien escrita, en ella nos ofrece Ana María Matute los mejores rasgos de su prosa lírica, tierna, fantasiosa, mágica.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Luciérnagas, de Ana María Matute
Ana María Matute acaba de recibir el Premio Cervantes. Un honor, pero sobre todo —según algunos críticos—, un honor para el premio Cervantes. Luciérnagas es una de sus primeras novelas, y para poder ser publicada sufrió drásticos recortes por la censura. La versión original se publica en 1993, revisada por la autora. Los protagonistas de la historia son adolescentes, niños arrojados a la vida adulta por el estallido de la guerra civil: Soledad, niña de familia acomodada cuyo padre es perseguido por el gobierno republicano; su hermano Eduardo y una serie de niños, ladronzuelos y buscavidas, con su vida desbaratada por la guerra, que hacen lo posible para sobrevivir en una Barcelona acosada y bombardeada. Años difíciles en los que descubre que la soledad se puede compartir, que aunque la guerra destruya nuestro mundo, es posible resistir si se cuenta con el apoyo de otras personas, solas como ella. De alguna manera, es un canto a la amistad, al amor, a la fraternidad, ideales de la adolescencia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


