«Aquel
día no hubo manera de dar un paseo. El caso es que por la mañana anduvimos
deambulando una hora entre los pelados arbustos; pero después de comer -y la
señora Reed, cuando no había invitados, comía pronto-, el helado viento
invernal había acarreado unas nubes tan sombrías y una lluvia tan penetrante
que volver a poner el pie fuera de casa era algo que a nadie se le pasaba por
la cabeza.».
En 2010 Cary Fukunaga llevó al cine la novela superando con matrícula de honor el desafío de trasladar a la pantalla una obra literaria clásica y muy querida, que ya contaba con buenas versiones, como la que une a Joan Fontaine y Orson Welles -Jane Eyre (Alma rebelde)-, o las dirigidas por Delbert Mann y Franco Zeffirelli.






