lunes, 21 de marzo de 2022

El italiano, de Arturo Pérez-Reverte

«El perro lo descubrió primero. (…) Era un hombre. (…) Un hombre vestido de caucho negro mojado y reluciente. (…) En la cintura llevaba sujeto con correas un cuchillo, en la muñeca izquierda, dos extraños y grandes relojes, y en la derecha un tercero. Las agujas de uno de ellos marcaban las 7 y 43».

En los años 1942 y 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, buzos de combate italianos hundieron o dañaron catorce barcos aliados en Gibraltar y la bahía de Algeciras. En esta novela, inspirada en hechos reales, sólo algunos personajes y situaciones son imaginarios. Elena Arbués, una librera de veintisiete años, encuentra una madrugada mientras pasea por la playa a uno de esos buzos, desvanecido entre la arena y el agua. Al socorrerlo, la joven ignora que esa determinación cambiará su vida y que el amor será sólo parte de una peligrosa aventura. En palabras de José Luis Garci: «El italiano es para mí la mejor novela de Arturo Pérez Reverte hasta el momento. Todos sus capítulos huelen a limpio, al despertar de las mañanas de verano, a croissant, al Floyd de las peluquerías de antes, a los bares a eso de las nueve, recién barridos y fregados, cuando ya se les ha ido el olor de la lejía. A aquellas montañas mágicas de las primeras excursiones colegiales (…).





lunes, 7 de marzo de 2022

El inocente, de Harlan Coben

«Todo el mundo parece haber tenido ese sueño terrorífico en el que de repente estás a punto de hacer el examen final de una asignatura a la que no has ido a clase en todo el semestre. Matt no. En cambio, en un curioso equivalente, soñaba que estaba de vuelta en la cárcel».

Una noche, Matt Hunter intenta, ingenuo de él, mediar en una pelea, a acaba matando a otro joven. Nueve años después es un ex convicto felizmente casado. Su esposa, Olivia, está embarazada y están a punto de comprar la casa de sus sueños. Pero, de pronto, una llamada angustiosa e inexplicable, hecha desde el teléfono de Olivia, hace pedazos por segunda vez la vida de Matt. Al pasado de Matt se une el no menos oscuro de Olivia y el peculiar encargo que recibe la inspectora Loren MuseEl inocente es una historia complicada y tortuosa desarrollada en ambientes sórdidos que no la hacen recomendable para gente joven. Como todo lo que he leído de Coben, engancha de principio a fin. Un autor de esos que sirven Para desconectar.




lunes, 21 de febrero de 2022

Un poema: Fuerza de lágrimas, de Lope de Vega

Con ánimo de hablarle en confianza

de su piedad entré en el templo un día,

donde Cristo en la cruz resplandecía

con el perdón de quien le mira alcanza.


 Y aunque la fe, el amor y la esperanza

a la lengua pusieron osadía,

acordéme que fue por culpa mía

y quisiera de mí tomar venganza.


Ya me volvía sin decirle nada

y como vi la llaga del costado,

paróse el alma en lágrimas bañada.


Hablé, lloré y entré por aquel lado,

porque no tiene Dios puerta cerrada

al corazón contrito y humillado.

lunes, 7 de febrero de 2022

El ángel negro, de John Verdon

Vuelve John Verdon, autor del inolvidable Sé lo que estás pensando, con la séptima entrega de la serie protagonizada por el detective retirado Dave GurneyAngus Russell, un poderoso hombre millonario, aparece muerto en su mansión de Harrow Hill con la garganta cortada de lado a lado. Las huellas dactilares y el ADN encontrado en la escena del crimen señalan como culpable a Billy Tate, un bicho raro del pueblo relacionado con temas de brujería. El problema es que Tate fue declarado muerto el día anterior al asesinato de Russell tras caer desde un tejado. Cuando la policía revisa la morgue donde está el cuerpo de Tate dentro de un ataúd sellado, descubre que el cadáver ha desaparecido. Enseguida se desata un circo mediático y el pueblo entero entra en pánico. Mientras Dave Gurney se adentra en la realidad de Harrow Hill, las víctimas mortales aumentan rápidamente. Como me ocurrió con las entregas anteriores, empecé a leer, y me enganché.





lunes, 24 de enero de 2022

Llévame a casa, de Jesús Carrasco

«Podría haber estado junto a su padre la noche en que murió pero, en cierto modo, Juan Álvarez prefirió no hacerlo. No es que eligiera estar lejos de él en ese momento crucial. Simplemente siguió con lo que tenía entre manos…»

Juan ha conseguido independizarse lejos de su país cuando se ve obligado a regresar a su pequeño pueblo natal debido a la muerte de su padre. Su intención, tras el entierro, es retomar su vida en Edimburgo cuanto antes, pero su hermana le da una noticia que cambia sus planes para siempre. Así, sin proponérselo, se verá en el mismo lugar del que decidió escapar, al cuidado de una madre a la que apenas conoce y con la que siente que solo tiene una cosa en común: el viejo Renault 4 de la familia. «De todas las responsabilidades que asume el ser humano -afirma Jesús Carrasco-, la de tener hijos es, probablemente, la mayor y más decisiva. (…) En cambio, rara vez se habla de la responsabilidad de ser hijos. Llévame a casa trata de esa responsabilidad y de las consecuencias de asumirla». Otra buena novela de quien se dio a conocer en 2013 con Intemperie.

lunes, 10 de enero de 2022

Corazón de tinta, de Cornelia Funke

«Aquella noche, llovía. Era una lluvia fina, murmuradora. Incluso años y años después, a Meggie le bastaba cerrar los ojos para oír sus dedos diminutos tamborileando contra el cristal. En algún lugar de la oscuridad ladraba un perro y Meggie no podía conciliar el sueño, por más vueltas que diera en la cama».

Tras la visita nocturna de un desconocido llamado Dedo Polvoriento, Mo -el encuadernador de libros- y su hija Meggie abandonan de inmediato su hogar. En el equipaje llevan, junto a lo imprescindible, un misterioso libro, al mismo tiempo valioso y peligroso. Quiénes son de verdad Dedo Polvoriento, Capricornio o Lengua de Brujo lo sabrá la joven Meggie por las respuestas que encuentre en un viejo y siniestro pueblo de las montañas de Liguria, cuartel general del malvado y siniestro Capricornio... Fantástica novela de Cornelia Funke: un viaje al mundo de los libros, una gran novela de aventuras y una declaración de amor por los clásicos juveniles. Hacía mucho que no disfrutaba tanto con una novela juvenil. En 2008, Corazón de tinta fue llevada al cine por Iain Softley.



lunes, 27 de diciembre de 2021

Dune, de Frank Herbert

«…para emprender este estudio acerca de la vida de Muad’Dib, primero hay que situarlo exactamente en su tiempo: nacido en el 57º año del Emperador Padishah, Shaddam IV. Y hay que situar muy especialmente a Muad’Dib en su lugar: el planeta Arrakis. Y no hay que dejarse engañar por el hecho de que nació en Caladan y vivió allí los primeros quince años de su vida. Arrakis, el planeta conocido como Dune, será siempre su lugar».

En el desértico planeta Arrakis, el agua es el bien más preciado. Además, sólo allí se produce la melange, preciosa especia y uno de los bienes más codiciados del universo, lo que hace de Arrakis una pieza estratégica para los intereses del Emperador, las Grandes Casas y la Cofradía, los tres grandes poderes de la galaxia. Al duque Leto Atreides se le asigna el gobierno de este mundo inhóspito, habitado por los indómitos Fremen y monstruosos gusanos de arena de centenares de metros de longitud. Cuando la familia es traicionada, su hijo y heredero, Paul, emprenderá un viaje hacia un destino más grande del que jamás hubiese podido soñar. Para muchos, la mayor epopeya de ciencia-ficción de todos los tiempos. Publicada en 1965, de ella dirá Arthur C. Clarke: «No conozco nada comparable, excepto El Señor de los Anillos». Contamos con dos versiones cinematográficas: Dune, dirigida por David Lynch en 1984 y Dune, estrenada en España en los cines el pasado 17 de septiembre de 2021.





viernes, 24 de diciembre de 2021

Un poema: La visitadora, de Antonio Murciano

La visitadora

Era en Belén y era Nochebuena la noche.
Apenas si la puerta crujiera cuando entrara.
Era una mujer seca, harapienta y oscura
con la frente de arrugas y la espalda curvada.

Venía sucia de barros, de polvo de caminos,
la iluminó la luna y no tenía sombra.
Tembló María al verla; la mula no, ni el buey
rumiando paja y heno igual que si tal cosa.

Tenía los cabellos largos, color ceniza,
color de mucho tiempo, color de viento antiguo;
en sus ojos se abría la primera mirada
y cada paso era tan lento como un siglo.

Temió María al verla acercarse a la cuna.
En sus manos de tierra ¡oh Dios! ¿qué llevaría...?
Se dobló sobre el Niño, lloró infinitamente
y le ofreció la cosa que llevaba escondida.

La Virgen, asombrada, la vio al fin levantarse.
¡Era una mujer bella, esbelta y luminosa!
El Niño la miraba, también la mula, el buey
mirábala y rumiaba igual que si tal cosa.

Era Belén y era Nochebuena la noche.
Apenas si la puerta crujió cuando se iba.
María, al conocerla, gritó y la llamó: «¡Madre!»
Eva miró a la Virgen y la llamó: «¡Bendita!»

¡Qué clamor, qué alborozo por la piedra y la estrella!
Afuera aun era pura, dura la nieve fría.
Dentro, al fin, Dios dormido, sonreía teniendo
entre sus dedos niños la manzana mordida.






Gn 3, 6-15

lunes, 13 de diciembre de 2021

Un cuento de Navidad para Le Barroux, de Natalia Sanmartín Fenollera

 «El niño abrió la puerta de la habitación y entró de puntillas. Su madre dormía a plena luz del día en una cama amplia y mullida, el pelo rubio y desordenado sobre la almohada. Se acercó a ella y observó fascinado una araña de patas largas y finas sobre la almohada, muy cerca de su rostro. Muy despacio, levantó una mano marcada con restos de calcomanías y tapó suavemente los ojos a la durmiente, mientras con la otra cogía la araña y la aplastaba con satisfacción entre los dedos».

Un cuento de Navidad para Le Barroux narra la historia de un niño sin madre que pregunta incansablemente a Dios si lo que ella le contaba sobre Él es verdad. Día tras día, durante tres largos años, implora una señal. Hasta que llega la tercera Navidad. “Quería hablar-dice Natalia Sanmartín Fenollera autora de la conocida y estupenda novela El despertar de la señorita Prim- del misterio de la Navidad (…) de la idea de que Dios habla también a través de las cosas (…). Y también escribir sobre la perseverancia en la fe y sus dificultades, sobre lo que ocurre cuando de pronto (…) encuentras una puerta que parece cerrarse de golpe, con ruido de cerrojos y doble vuelta de llave. Delicioso. Se lee en media hora. Sin duda merece la pena tenerlo y releerlo. Gracias, Natalia.

lunes, 29 de noviembre de 2021

Benedicto XVI. Una vida, de Peter Seewald

«¿Quién es este hombre en realidad? ¿Cuál es su mensaje? ¿Hubo de hecho un “trauma de 1968” que lo convirtió de teólogo progresista en un reaccionario con el freno siempre echado? ¿Fue de verdad el “cardenal de hierro” que presentaban los medios de comunicación? ¿Encubrió a culpables de abusos sexuales contra menores y otras personas vulnerables, calló al respecto? ¿Fue su pontificado un fracaso de principio a fin, como no se cansan de afirmar sus adversarios? Benedicto XVI: Una vida indaga en el origen y la personalidad del papa alemán, así como en las vicisitudes dramáticas de su vida y llega -mediante, entre otras cosas, la reconstrucción de fracturas como los casos Williamson y Vatileaks- a conclusiones sorprendentes».

En este nuevo libro, publicado en 2020 y que, sin duda, merece la pena leer sin miedo a sus más de 1000 páginas, Peter Seewald, el periodista que más conoce a Benedicto XVI realiza un recorrido pormenorizado y veraz de la trayectoria vital, teológica y eclesial del papa emérito manteniendo siempre la distancia crítica y la imparcialidad.

Leer más: Benedicto XVI. Una vida, por Ángel Cabrero Ugarte.


lunes, 15 de noviembre de 2021

Los poetas del heavy metal, de Santiago Posteguillo

Los poetas del heavy metal, de Santiago Posteguillo [1]

Somerset, Inglaterra, primavera de 1798

William caminaba junto a su hermana mientras Samuel, más taciturno, paseaba un poco por detrás.

—De verdad, es un gran libro —insistió William, pero su amigo parecía demasiado abstraído como para responder.

—Samuel, ¿en qué estás pensando? —preguntó la hermana de William.

—Ah, no, en nada —dijo Samuel como si despertara de un sueño—. Es decir: en nada no. Pensaba en todo lo que ha contado tu hermano sobre el viaje alrededor del mundo del capitán George Shelvocke. Me parece fascinante la idea de navegar y llegar hasta los mares del sur, hasta el Antártico, los hielos y esa historia del albatros gigantesco sobrevolando la nave hasta que aquel marinero, ¿cómo se llamaba...?

—Hatley —completó William Wordsworth.

—Eso es, Hatley —continuó entonces Samuel Coleridge—. Hasta que Hatley, después de varios intentos, mata al albatros por creer que ese gran pájaro les traía mala suerte y era el culpable de sus desventuras en el océano. Es un tema perfecto para un poema.

—Demasiado extraño —comentó William Wordsworth, y su hermana asintió.

Samuel Coleridge sonrió.

—Ya sabes que tú y yo no coincidimos en todo.

Y siguieron caminando, compartiendo el silencio de una tarde de cielos despejados y sin viento.

A los pocos días, Samuel Coleridge se sentó en su estudio y escribió uno de los poemas más enigmáticos y más grandiosos de la literatura inglesa, con el que nacía, junto con otros textos de su amigo Wordsworth, el movimiento romántico en la literatura anglosajona. El título del poema era «The Rime of the Ancient Mariner» («La balada del viejo marinero»).

—Ahí está —dijo Coleridge cuando lo tuvo terminado, mientras se recostaba en el respaldo de su asiento y leía aquellos versos que tan famoso lo harían poco después: esas líneas en las que describía un barco a la deriva, en medio de un mar sin viento, con los marineros muertos de hambre y sed, sobre los que, de pronto, empezaba a sobrevolar un enigmático y gigantesco albatros:

Day after day, day after day,

We stuck, nor breath nor motion;

As idle as a painted ship

Upon a painted ocean.

 

Water, water, every where,

And all the boards did shrink;

Water, water, every where,

Nor any drop to drink.

 

Día tras día, día tras día,

atascados, sin brisa ni movimiento;

tan inútiles como un navío pintado

sobre un océano pintado.

 

Agua, agua, por todas partes,

y todos los tablones se encogían;

agua, agua, por todas partes,

ni una sola gota que beber.

 

—Ahí está —repitió Samuel Coleridge cuando terminó su lectura en voz alta, sin saber que cambiaba la historia de la literatura con aquel largo poema (los versos de arriba son apenas una pequeña muestra).

Se trataba de una alegoría sobre la lucha entre la tendencia natural de muchos seres humanos a obrar mal y el reencuentro con la libertad gracias a la penitencia como único camino hacia la redención. Sí, así empezó el romanticismo literario inglés y, aunque eso ni lo sabían ni lo podían siquiera imaginar Coleridge o Wordsworth, así también cambió la historia del heavy metal. Claro que eso sería en otro lugar, en otro tiempo.

 

Madrid, primavera de 1834

 Teresa había dejado de gritar, y por fin José pudo entrar en la habitación. Todo, pese a la sangre de las sábanas y la cara de agotamiento de Teresa, parecía estar bien. El parto había transcurrido según lo esperado. Le pusieron el bebé en sus manos.

—Es una niña —dijo su esposa desde la cama, con apenas un hilillo de voz suave pero serena.

—Es perfecta —respondió José, y se quedó mirando a la pequeña recién nacida como un tonto. Tras años de exilio en Portugal, Londres y París, habían conseguido retornar a España; y ahora, como un gran premio después de tantos sacrificios, tenían su primer hijo. Bueno, hija. Daba igual. Era tan hermosa como su madre.

Todo iba bien. ¿Demasiado bien?

Y es que las inclinaciones liberales de José de Espronceda hacían que la pareja viviera con un miedo constante a ser de nuevo expulsados del país por los seguidores más conservadores de Fernando VII. Peor aún: vivían siempre con la angustia de que él fuera encarcelado por sus ideas demasiado libres, demasiado libertarias. En definitiva: por pensar demasiado.

—¿Has compuesto algo nuevo? —preguntó Teresa, que se recuperaba rápido, elevando el tono de voz, mientras recibía de nuevo a la niña en sus brazos.

—He escrito un poema a un pirata, a un rebelde indómito, como nosotros. Lo he llamado «Canción del pirata».

Y empezó a recitarlo para su esposa, mientras la niña se agazapaba entre las sábanas y el pecho de su madre.

—Con diez cañones por banda, / viento en popa, a toda vela, / no corta el mar, sino vuela / un velero bergantín...

Espronceda, como Coleridge, también acababa de componer la letra de otro gran poema romántico y, de nuevo sin saberlo, otra gran canción de heavy metal. Algo que, claro, el poeta español, como el inglés, tampoco podía imaginar.

 

Varsovia, 1984

 La banda de rock heavy metal Iron Maiden se prepara para salir al escenario. Decenas de miles de espectadores, entre los que hay muchos miembros del sindicato Solidaridad, que buscan liberar a Polonia del yugo soviético, deambulan entre los pasillos de las gradas. Todos acuden atraídos por aquella banda que ha decidido iniciar su World Slavery Tour en un país de la Europa del Este. Y no sólo eso: es, además, una de las primeras veces que una banda de rock occidental viaja con todo el montaje escénico al completo más allá del telón de acero. Steve Harris y sus compañeros salen a escena. Las guitarras eléctricas empiezan a sonar con fuerza casi ensordecedora. Un crescendo constante hasta que empieza a sonar la versión de más de trece minutos de «La balada del viejo marinero», para muchos una de las mejores canciones, si no la mejor, del heavy metal de todos los tiempos, basada en el poema de Coleridge.

A los polacos, que llevaban años aprendiendo inglés en secreto, les encantó.



 Plaza de la Fuente número 8, Esparza de Galar, Navarra, 2000

    Javi y Juanan entran en el estudio. Son los productores. Ya están todos. Cada uno de los miembros del grupo se pone junto a su instrumento y lo va afinando mientras los técnicos se sientan al otro lado del cristal frente a la gran mesa de mezclas. Al cabo de unos minutos, Javi y Juanan se miran. Asienten.

   —Cuando queráis —dicen los dos al unísono.

   Y Ángel, Arturo, Iñaki, Roberto y Paco se lanzan. Guitarras potentes para un barco que navega sin límites. Empieza de esa forma la grabación de la versión del grupo español Tierra Santa de la «Canción del pirata» de Espronceda. Apasionante.

   Está claro que las bandas de heavy metal, que buscan con frecuencia temas misteriosos o épicos, cuando no ambas cosas a la vez, han sabido ver que la poesía romántica de todas las tradiciones literarias les ofrece exactamente eso que anhelan y, con audacia, se han lanzado a poner música a esa gran literatura sin atender a limitaciones ni a complejos. El resultado es sorprendente. Invito a escuchar ambas canciones a aquellos que no las conozcan aún.

   Personalmente, me quedo con la de Tierra Santa.

   Toda esta relación entre las bandas de heavy metal y la poesía romántica inglesa o española me la han enseñado, por supuesto, mis estudiantes. ¿Cómo quieren que deje de dar clase con lo mucho que aprendo cada día?

 


[1] S. Posteguillo: La sangre de los libros, Planeta, Booket, Barcelona 2016, pp. 73-78.


lunes, 1 de noviembre de 2021

El planeta de los simios, de Pierre Boulle

«Los gorilas me llevaron a un camión enrejado en el que me encontré en compañía de algunos otros sujetos humanos que también habían sido considerados dignos de ser presentados a la docta asamblea (…) Me habían guardado para el final, como una estrella. El gorila negro apareció por última vez y llamó mi número. Me levanté espontáneamente, cogí de las manos del guardián sorprendido el collar que iba a ponerme y lo sujeté yo mismo. Así, entre dos guardias de corps, entré con paso firme en la sala de reuniones».

El periodista Ulysse Mérou, el profesor Antelle y su joven discípulo Arthur Levain se embarcan en un extraordinario viaje hacia la estrella Betelgeuse. Desde su nave espacial observan el planeta Soror, donde se perfilan ciudades y carreteras curiosamente parecidas a las de la Tierra. Cuando aterrizan descubren que está habitado por seres humanos que viven en estado salvaje, pero entonces, ¿a qué civilización pertenecen las ciudades que han divisado desde el espacio? El planeta de los simios es un libro inquietante, una fábula sobre la angustia que siente el hombre privado de su dignidad, una reflexión sobre el miedo a lo desconocido. Un clásico de la literatura y del cine, con varias versiones conocidas: El planeta de los simios (1968), con Charlton Heston de protagonista; El planeta de los simios (2001), dirigida por Tim Burton y protagonizada por Mark Wahlberg; y la más reciente, El origen del planeta de los simios (2011), dirigida por Rupert Wyatt. Un libro interesante que merece la pena leer.

lunes, 18 de octubre de 2021

Nada, de Carmen Laforet

«Corrí en su persecución como si en ello me fuera la vida. Asustada. Viendo acercarse los faroles y las gentes a mis ojos como estampas confusas. La noche era tibia, pero cargada de humedad. Una luz blanca iluminaba mágicamente las ramas cargadas de verde tierno del último árbol de la calle de Aribau».

Andrea llega a Barcelona para estudiar Letras. Sus ilusiones chocan, inmediatamente, con el ambiente de tensión y emociones violentas que reina en casa de su abuela, que contrasta con la frágil cordialidad de sus relaciones universitarias. Ambos mundos convergerán, finalmente, en un diálogo dramático. Comparada por la crítica con Cumbres borrascosas, refleja el estancamiento y la pobreza en la que se encontraba la España de la posguerra y muestra la lenta desaparición de la pequeña burguesía tras la Guerra Civil. Para muchos, Nada es una de las 100 mejores novelas en español del siglo XX. ¡Cuánto he disfrutado releyéndola!

lunes, 4 de octubre de 2021

La historia interminable, de Michael Ende

«Quien nunca haya llorado abierta o disimuladamente lágrimas amargas, porque una historia maravillosa acababa, y había que decir adiós a personajes con los que había corrido tantas aventuras, a los que quería y admiraba, por los que había temido y rezado, y sin cuya compañía la vida le parecería vacía y sin sentido (…) no podrá comprender lo que Bastián hizo entonces». 

Bastián Baltasar Bux, es un niño tímido al que le encanta leer y tiene una portentosa imaginación. Leyendo un extraño libro averigua que el reino de la Fantasia está en peligro. En este mismo libro lee, asombrado, que él mismo debe unirse a Attreyu, un valiente guerrero, para salvar Fantasia. Así empieza la más increíble de las aventuras: La historia interminable, la obra de Michael Ende que ya es un clásico de la literatura juvenil de todos los tiempos. Sin duda, merece la pena leerlo y releerlo. En 1984 se realizó una versión cinematográfica de notable calidad apropiada para todos los públicos.



lunes, 20 de septiembre de 2021

Frankenstein, de Mary W. Shelley

«…no narro las fantasías de un iluminado (…) Tras noches y días de increíble trabajo y fatiga, conseguí descubrir el origen de la generación y la vida; es más, yo mismo estaba capacitado para infundir vida en la materia inerte.»

La noche del 16 de junio de 1816, después de que Lord Byron y Percy B. Shelley discutieran largamente sobre la posibilidad de descubrir el principio vital de la naturaleza y transferirlo a un cuerpo inerte, Mary W. Shelley tuvo una memorable pesadilla sobre la visión de un monstruo creado por la ciencia humana. Éste sería el punto de partida para la confección de esta breve novela epistolar, considerado el primer relato de ciencia ficción, y que al mismo tiempo es una de las obras más proféticas de la historia de la literatura: Frankenstein o el moderno Prometeo. Un drama romántico sobre la voluntad prometeica del ser humano, que encoge el corazón y plantea nuevos problemas morales de consecuencias desconocidas, como lo es el de jugar a ser Dios, ocupar el lugar del Creador. Sin duda hace honor a su carácter de clásico, pues sigue tan vivo y actual como hace 200 años. No sé cómo no lo leí antes… Llevada al cine en numerosas ocasiones, quizá te pueda recomendar la grandiosa adaptación, llena de efectos, que realizó Kenneth Branagh.




lunes, 6 de septiembre de 2021

Ir a coger moras, por Philippe Delerm

Ir a coger moras[1]
Es un paseo que se da con viejos amigos, al final del verano. Se acerca la vuelta al trabajo. Pocos días después todo volverá a empezar; así que resulta agradable ese último garbeo ya con efluvios de septiembre. No es menester invitarse, ni comer juntos. Basta una llamada, a primera hora de la tarde del domingo.
—¿Os apetece venir a coger moras?
—¡Hombre, precisamente os lo íbamos a proponer!
El sitio es siempre el mismo, a lo largo del camino en la linde del bosque. Las zarzas cada año están más frondosas e impenetrables. Las hojas tienen ese verde mate, profundo; los tallos y espinas, esa tonalidad vinosa que se asemeja a los propios colores del papel vergé con el que se encuadernan libros y cuadernos.
Cada cual va provisto de una caja de plástico especial para que no se chafen las bayas. Todos empiezan a coger sin demasiado frenesí, sin demasiada disciplina. Bastarán dos o tres tarros de confitura, que no tardarán en saborearse en los desayunos de otoño. Pero el máximo placer es el del sorbete. Un sorbete de moras consumido la misma noche, un dulzor helado en el que duerme el último sol relleno de frescor oscuro.
Las moras son pequeñas, de un negro rutilante. Pero mientras se cogen prefiere uno probar las que todavía conservan algún grano rojo, un sabor acidulado. No tardan en manchársenos las manos de negro. Nos las restregamos mal que bien en las hierbas amarillentas. En la linde del bosque, los helechos se tiñen de rojo, y sus curvilíneas sumidades llueven sobre las perlas malvas de los brezos.
La conversación discurre sobre cualquier cosa. Los críos se ponen serios, evocan su temor o su deseo de que les toque tal o cual profe. Porque el regreso al trabajo gira en torno a ellos, y el camino de las moras tiene un sabor a escuela. La carretera es suave, apenas ondulada: es una carretera hecha para conversar. Entre dos chaparrones, la luz reavivada se presenta aún cálida. Hemos cogido las moras, y con ellas nos hemos llevado el verano. En la pequeña curva de los avellanos, nos deslizamos hacia el otoño.


[1] PDelermEl primer trago de cerveza y otros pequeños placeres de la vida, Tusquets («Los 5 sentidos»), Barcelona 1998, pp. 33-34.

lunes, 23 de agosto de 2021

La cabaña, de W. Paul Young

Hace ya casi diez años que tuve la oportunidad de leer La cabaña, The Shack en el original, novela de W. Paul Young. El libro cuenta la dramática experiencia que viven Mack y su familia. En una excursión a los bosques de Oregón desaparece Missy, la hija más pequeña, de seis años. Todo parece indicar que se trata de un secuestro y del posterior asesinato. Aunque Mack es una persona religiosa, lo sucedido le provoca una profunda crisis que enturbia su relación con Dios. Novela sencilla, fácil de leer, con ciertos toques de melodrama. Aunque literariamente no es gran cosa, está llena de ideas positivas y buenos sentimientos. A mí me gustó. El tema principal es la relación del hombre con Dios. Se nota que el autor es cristiano, y protestante. Por eso, a quien tenga conocimientos doctrinales suficientes le pueden «chirriar» algunos temas, como el modo de representar a la Santísima Trinidad, el valor que se da a la Biblia o algunos comentarios de Jesús sobre la Iglesia y las instituciones. Sin embargo, en conjunto, me parece positivo, como también lo es la película, del año 2017, muy fiel al libro original, que tuve la oportunidad de ver hace unos días y te recomiendo vivamente. El productor es el mismo de La vida de Pi y The blind side, Un sueño posible.
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lunes, 9 de agosto de 2021

Arderás en la tormenta, de John Verdon

Esta tarde, al ponerme a hacer la reseña de lo último de John Verdon, El ángel negro, séptima entrega del detective David Gurney publicada en 2020, he comprobado con horror que no había colgado la anterior, Arderás en la tormenta. Así que aquí la tenéis: El inminente primer aniversario de la muerte de un motorista negro por el disparo de un policía local inquieta a la población de White River, económicamente deprimida y racialmente polarizada, donde la tensión ha ido en aumento. En medio de toda esta agitación, un francotirador mata a un agente de policía y la situación se descontrola. El fiscal de distrito del condado acude a Dave Gurney, detective de homicidios retirado del Departamento de Policía de Nueva York, con una extraña propuesta: quiere que Gurney lleve a cabo una investigación independiente del homicidio y que le informe directamente a él. Gurney acepta el caso al tiempo que se producen más muertes en lo que parece ser una escalada de venganzas. Según avanza en la investigación se da cuenta de que en White River nada es lo que parece. Hay que leerla. Verdon no defrauda. Y prepárate para la próxima. También puedes ver esta entrevista con el autor con ocasión de su publicación en España: