miércoles, 20 de marzo de 2019

Una historia sencilla, de Leonardo Sciascia


“La llamada telefónica se produjo a las 9.37 de la noche del 18 de marzo, sábado, víspera de la rutilante y retumbante fiesta que la ciudad dedicaba a San José Carpintero: y al carpintero precisamente se ofrecían las hogueras de muebles viejos que esa noche se encendían en los barrios populares…”
Una historia sencilla que, en realidad, no lo es tanto. Como te despistes, te pierdes, a pesar de su brevedad (78 págs.) y llegas al final desconcertado, sin saber qué ha ocurrido. Una novela policíaca siciliana con fondo de mafia y droga, aunque jamás se nombra ni la una ni la otra. Todo empieza con una llamada telefónica a la policía comunicándole el aparente suicidio de una persona. A partir de ese momento, de repente, la historia va creciendo, se dilata, se embrolla sin dejarnos ni un instante de reflexión. Eso, que nos ocurre a nosotros, los lectores, le ocurre también al inspector, el único personaje que busca la verdad. Lo mismo que ocurrió al autor, Sciascia, quien, hasta un mes antes de su muerte en 1989, cuando entregó este libro a su editor italiano, se obstinó en «sondear escrupulosamente las posibilidades que tal vez queden aún a la justicia» (Justicia, Dürrenmatt).

miércoles, 13 de marzo de 2019

Control total, de David Baldacci


Un avión se ha estrellado. No hay supervivientes. En él viajaba, o debería viajar, Jason Archer. Su misteriosa y oscura desaparición arrastrará a su mujer a conocer un mundo de vértigo y de pesadilla, donde conviven la sospecha y la venganza, la conspiración y la muerte...”.

Cuando Sidney Archer despidió a su marido en el aeropuerto para tomar un avión rumbo a Los Ángeles, no podía sospechar que para ella comenzaba una nueva vida. El avión se estrella y las investigaciones posteriores revelan que ha sido víctima de un sabotaje. Además, todo apunta a que su marido ha estado robando secretos de la empresa en la que trabajaba para venderlos a la competencia. Con todo, apenas han comenzado sus sufrimientos: las sospechas que recaen sobre su marido colocan a Sidney en el punto de mira del FBI, que la considera cómplice. De telón de fondo, el control de las redes de información del siglo XXI. Una novela absorbente. 437 páginas sin desperdicio. Perfecta para desconectar.

miércoles, 6 de marzo de 2019

La historia de Iqbal, de Francesco D'Adamo


“Hola, soy Ernesto, estudio 1º ESO y esta es mi primera colaboración en #ahoraqueleo. Espero que os guste”.

A finales del siglo XX, Fátima, una chica paquistaní, vive recluida en la fábrica de alfombras de Hussain Khan. Ella, como el resto de los niños, trabaja de sol a sol, sin apenas descanso ni comida. Un día llega a la fábrica un niño esclavo llamado Iqbal que iniciará una tremenda lucha contra la esclavitud infantil. Una obra maestra de Francesco D’Adamo que nos enseña lo malvada que es la esclavitud infantil, la esclavitud en general y de que siempre hay personas como Iqbal y Ehsan khan que lucharán por evitarla. Es una excelente novela que nos enseña cómo viven las personas en el tercer mundo fuera de esta burbuja en la que vivimos la gente del llamado primer mundo. Se la recomiendo a todas las personas que quieran ver que no hay que ser adulto y tener poderes para ser un héroe.

miércoles, 27 de febrero de 2019

Canción para una chica que lloraba sola en Taramay el 25 de julio de 1979, de Miguel D'Ors


Canción para una chica que lloraba sola en Taramay el 25 de julio del 1979, de Miguel D'Ors[1]



Lágrima que yo he visto brotar de tu silencio
y de tus quince años
y cayó en una tarde con un algo de hoja
desprendida de un mayo...

Yo no sé de qué pena, de qué esperanza rota,
de que nombre venía,
ni siquiera si era tu primera lágrima de mujer
o la última de niña.

Yo pasé junto a ti como pasaba el viento
y el rumor de las olas.
Nunca sabré tu nombre. Nunca sabré el pasado
de esa lágrima sola.

Ni tú sabrás tampoco que una tristeza tuya
cruzó una vez mi vida.
La noche será corta. Mañana volverás
a ser una sonrisa.

Pero quiero decir que esa lágrima tuya,
cayendo inconsolable
de tus años --tan dulces, tan amargos, tan quince--,
desbarató la tarde;
que la playa y el verde de las enredaderas
y julio y sus gaviotas
se ensombrecieron cuando, a solas con el mar,
lloraste porque todo, porque nada, por cosas.

Taramay, 25-VII- 1979




[1] De CHRONICA, 1982, en 2001. Poesías Escogidas, Númenor, Cuadernos de Poesía, Sevilla 2001.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Pequeños crímenes conyugales, de Éric-Emmanuel Schmitt


El viernes 15 de febrero algunos alumnos de mi colegio de 2º de Bachillerato acudieron al teatro. Se representaba Óscar. O la felicidad de existir, obra de Éric-Emmanuel Schmitt, en versión de Juan José de Arteche. No conocía la obra ni pude asistir a la representación, pero me trajo a la memoria otra interesante obra del autor que pude disfrutar hace tiempo. Se trata de Pequeños crímenes conyugales. Los protagonistas, Alejandro y Carla, llevan quince años casados. Acaban de llegar a su apartamento. Vienen del hospital. Alejandro sufre amnesia. Al parecer, se cayó por la escalera y perdió el conocimiento. No se acuerda de nada y Carla se encarga de ir recordándole quién era, qué frases decía, lo que le gustaba y aquello que detestaba. Pero a Alejandro le parecen contradictorias algunas de las cosas que Carla le dice sobre su propia personalidad y sobre la relación que mantenían. ¿Quién es él en realidad? ¿Y quién es Carla? ¿Cómo era antes su vida de pareja? A partir de lo que ella le cuenta, Alejandro intenta reconstruir su propia vida. Pero, ¿y si Carla mintiese? ¿Es él, realmente, tal y como ella lo describe? Y ella, ¿es de veras su mujer? A través del ágil diálogo y los continuos golpes de efecto Schmitt nos muestra el camino a una verdad inesperada manteniendo el asombro y la tensión hasta el final. En un solo acto y en tiempo real Pequeños crímenes conyugales (Petits crimes conjugaux) nos ofrece una sabia reflexión sobre el amor, la fidelidad y el paso del tiempo, y los problemas que entrañan las relaciones de pareja. En 2001, Eric-Emmanuel Schmitt recibió el Gran Premio de Teatro de la Academia francesa por el conjunto de su obra. Su segunda película como director, Cartas a Dios, se estrenó en España en 2011.




miércoles, 13 de febrero de 2019

Dios en la poesía actual


Dios en la poesía actual[1]
 Cuando llegue la hora que sólo Tú conoces / llévame por un campo donde crecen higueras. / Haz que sea verano, cuando su áspero aroma / viene para abrazarnos. Yo estaré junto a ellas. José Julio Cabanillas.
Aléjame, Señor, de la barbarie / y del eco ofensivo de esa gente / que arrasa tus sagrarios con el único / afán de erradicarte de la tierra. Carmelo Guillén Acosta.
También hay hoy poetas que hablan de Dios. Dos de ellos, José Julio Cabanillas y Carmelo Guillén Acosta, han rescatado en Dios en la poesía actual (Rialp) poemas de 48 autores actuales en español donde Dios es el alma de la composición. Lo de actuales implica, según el criterio seguido para la selección, haber nacido en el entorno de 1950 y después. Y quizá la primera sorpresa -las siguientes provienen del golpe de belleza de los versos- sea que, en una sociedad tan secularizada como la nuestra, Dios está mucho más presente en la poesía de lo que cabría suponer.
 -Entonces, ¿no les ha “costado” encontrar autores para la antología?
-Darle vida a la antología no nos ha costado demasiado esfuerzo: unos poetas han ido llamando a otros hasta conseguir la suma de 48 autores. Sin duda, como ocurre siempre en cualquier compilación, podrían haber surgido algunos más si lo hubiéramos anunciado previamente en nuestros círculos de poetas cercanos; de hecho, tras la publicación de la antología, nos han venido más de uno y más de dos poetas mostrándonos sus libros con alguna que otra composición referida a Dios y con el deseo de que los agregáramos a una posible segunda edición, que se hará, según nos han avisado ya desde Rialp. Sin embargo, el trabajo lo hemos realizado sin presiones de nadie, con plena libertad, y revisando muchísima poesía impresa actual de poetas nacidos a partir de los años 50 que considerábamos merecedores de ser incluidos en la antología.
 -¿Fue bien recibida la idea por los poetas con quienes contactaron?
-Cuando encontrábamos poemas de calidad que hablaban explícitamente de Dios, nos poníamos en contacto con el autor y le pedíamos su autorización para hacerlo partícipe del proyecto. Así de fácil. Estos poetas, a veces, nos han enviado textos inéditos sobre la misma temática, que también hemos añadido a nuestra selección, hasta un máximo de cinco poemas.  
-Todo ello, en un tiempo que se aleja de Dios…
-Al ser un tema universal, de todos los tiempos, incluido este postsecular, Dios no deja de ser un referente para los poetas. Baste hurgar en sus obras literarias para descubrirlo entre los entresijos de sus versos. Piense que el poeta es una persona que tiende a estar en contacto con la belleza, con lo inefable, con lo imperceptible para muchos, y en ese ejercicio de acercamiento al misterio se topa de alguna manera con Dios. Aunque el hombre se aleje de Él, la auténtica poesía siempre lo tiene en cuenta y lo acerca.
El mundo es escenario y espejismo, / la vida entera un agotado sueño. / Cuando vengas, Señor, a desmentirlo, / concédeme un reposo verdadero. Javier Almuzara
-¿Creen necesariamente en Dios las personas que lo presentan en sus poemas?
-Por lo que se puede apreciar en esta antología, Dios se concibe desde muy distintas perspectivas: como un misterio, como un anhelo, como un personaje histórico que se puede conocer leyendo los Evangelios, como un Padre amoroso y providente, como un ser al que se le debe gratitud o adoración…, las perspectivas son diversísimas. Como decimos en el prólogo: «No hay en ellos [ni en los poetas, ni en sus poemas] un credo en particular o la intención de hacer poesía sacra o religiosa, ni de enseñarnos nada en particular; acaso encontraremos solo sinceras preguntas aunque no haya a veces demasiadas respuestas».
Quiero vivir, Señor: hoy sólo puedo / adorarte en el mundo que has creado, / sentir que de este barro formo parte. / No me rompas, Señor: hoy que me enredo / en las fibras del mundo que me has dado / solo quiero vivir y acompañarte. Carlos Javier Morales.
-¿Cuáles son las principales fuentes literarias de un poeta que crea poesía religiosa?
-Pensamos —y hablamos por nosotros mismos— que, en conjunto, la fuente más importante es su propia vida interior, su formación, su fe, alimentada a partir de lo que le inculcaron sus padres de pequeño. Literariamente, hay poemas que están inspirados en pasajes de la Biblia, sobre todo de los Evangelios; así lo hace Rocío Arana en Lc, 5, 31-47 o Manuel Ballesteros en Lc, 15, 11-32. Por otra parte, se encuentran poemas basados en acontecimientos explícitos como el nacimiento del Niño Dios (Rocío AranaBelén, Fernando de VillenaAl Nacimiento de Nuestro Señor) o la redención de la humanidad obrada por Cristo en la cruz (Jesús BeadesLa pasión según Bach), o, sencillamente, fundamentados  en ambientaciones evangélicas como la que se da junto al mar de Tiberíades (Luis E. CauquiTiberíades, Eloy Sánchez RosilloViejas historias). Otros, de inspiración evangélica, hablan del amor misericordioso de Dios, de la entrega sin fisuras. Otros, de manera visible, tienen su inspiración primera en San Juan de la Cruz (José Antonio SáezMi Amado, los bosques de Laurisilva), o en el famoso soneto anónimo A Cristo Crucificado (José María DelgadoEl cielo que me tienes prometido). No es en general la literatura lo que, en realidad, inspira a estos poetas sino su propia vida, alimentada desde la adoración, desde la acción de gracias, desde la súplica, desde las vacilaciones de la fe, o desde el rechazo a Dios.
 -¿Significa Dios lo mismo para los poetas de hoy que para los poetas de ayer?
-Evidentemente, el poeta es un hombre de su tiempo. Este que nos ha tocado vivir es apasionante, pero, sin que digamos nada que no sea evidente, no está enraizado en Dios.  Es, como muy bien se sabe, un tiempo laicista, de postsecularización, donde o a Dios se le pone en el banquillo, o no se cuenta con Él, o, simplemente, se le repudia como perteneciente al pasado, o, en el peor de los casos, se le ignora. En ese contexto, la creencia en Dios no tiene la misma incidencia en las vidas de muchas personas que hace varias décadas, cuando vivíamos en una España oficialmente católica. Pese a todo, hay un matiz maravilloso, muy presente en los poetas actuales, que queremos destacar, y es que hoy, más que nunca, el poeta ha descubierto que Dios habla, no solo desde la creación, sino, fundamentalmente, desde su silencio, su auténtico rostro.
Por Ti, Jardín, por Ti, por tu hermosura / los jacintos, honor del mes primero, / las tímidas violetas de febrero / y en marzo del almendro la blancura. Fernando de Villena.
-¿Es Dios causa u objeto de la inspiración del poeta? ¿O solo un contexto?
-Palabras como causa, objeto, contexto nos distraen de lo esencial. Esas palabras tienen que ver con un pensamiento técnico, racional. La poesía utiliza otras palabras (nunca unívocas, más complejas y ricas) porque se desarrolla en otra parte.
-¿No juega la razón un papel en la creación poética?
-El pensamiento racional encara sólo problemas. Algo que nuestra razón y nuestros instrumentos pueden analizar y resolver de un modo objetivo y universal. Pero la poesía se mueve en el terreno del misterio. De él no cabe una comprensión exacta ni una resolución definitiva. El misterio nos envuelve por fuera y por dentro, nos acoge o nos zarandea. Decirlo sólo es posible con palabras que están impregnadas de él. Son palabras corrientes y molientes, pero tienen que estar alentadas por él. Las palabras de un poeta tienen unas raíces muy hondas, se hunden en aquel umbral de lumbre divina que hay en cada quien. Arraiga en esa grieta de soledad inexplicable que convierte a cada quien en una persona irrepetible: el único habitante de su propia excentricidad singularísima. La poesía hace que no seamos fragmentos de una masa, un grumo anónimo.
Dios mío, tú creaste el mundo a base / de números y letras. Tú conoces / la fórmula capaz de combinarlos / para que surjan cosas de la mezcla. Luis Alberto de Cuenca.
-¿Existe la inspiración?
-Naturalmente que existe la inspiración: todo poeta (hasta el más técnico en su oficio) sabe que está jugando con fuego, que las palabras le llegan de otra parte. Él es el recipiente donde corre el agua y se desborda. Ese es el primer verso que nos da el cielo. Después hay que trabajar y cada poeta trabaja a su modo. Pero esa elaboración consiste en esclarecer lo que ha oído, quitarle ropaje retórico y el veneno del estilo. La hermosura siempre va desnuda, y es tan frágil. Comprendo que a más de uno esto le parezca una bobada.
 -¿Sobreabunda en la poesía religiosa actual el Dios-concepto, en detrimento del Dios Encarnado?
-En poesía no usamos conceptos, que son los propios del pensamiento técnico, racional. Más que pensar, el poeta ve cosas reales, concretas y bien materiales. No habla de entelequias borrosas ni de categorías universales. Creo que el poeta tiene un pensamiento simbólico: ve cosas del todo reales y en ellas -dentro de ellas- adivina un aliento inexplicable, que él mismo no puede alcanzar sino sólo señalar con el dedo: ahí está un pino (por ejemplo) empeñado en existir del modo más hermoso, descarado y feroz. Mal negocio es ser poeta: intentar decir lo que no se puede explicar del todo. Sabe que su trabajo es ver y mostrar lo que permanece invisible, detrás, pero da plena existencia, hermosura, a cada cosa.
Te doy las gracias / por la noticia Tuya del amor a diario. / Nada como el Amor / para darnos noticia de lo eterno. Beatriz Villacañas.
-Y que también es real…
-Por eso un poeta corre el riesgo de quedarse en el camino. Un poeta no puede mentir ni hablar de cosas que no ha visto, olido y palpado. La poesía es la encarnación del verbo. No es la sublimación de la materia como pensaron los alquimistas o los científicos de hoy que ven los fenómenos reales con la intención de establecer una teoría universal, abstracta, desustanciada. Dios libre al poeta de pensar mal y demasiado: cerrar los ojos para no ver.
-¿Escriben de forma distinta sobre Dios los poetas que creen y los que no creen o dudan?
-No somos capaces de establecer una diferencia entre un poeta escéptico y otro creyente. A los poetas debemos pedirle autenticidad: ojos en la cara y alma desnuda, libre de juicios previos. Por ese camino llegará —o tal vez le llevarán— a la Poesía mayúscula y entonces… Ni el más sabio podrá prestarle palabras pues ella nos excede de modo infinito. Un poeta da palos de ciego contra un muro, por ver si abre una grieta —aunque sea diminuta— por donde entre la luz del otro lado. No creemos que podamos pedirle más.
Para quererte a Ti, mi Dios, / me remueven tu Cielo y el infierno. / La sal y la pimienta de mi amor / son algo de interés y un poquitín de miedo. Enrique García-Maiquez.
-¿Cuándo un poema puede ser oración?
-Al final de su Poética musical, afirma Stravinsky que el fin último, esencial de la música es la comunión, la unión de cada hombre con su prójimo y el Ser. La poesía y la música son casi hermanas. Creemos que, en ocasiones, se consigue esa unión (en esta antología hay poemas que lo demuestran) aunque el poeta (o el músico) no sepa del todo cómo se hace.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Yo, robot, de Isaac Asimov


LAS TRES LEYES DE LA ROBÓTICA

1. Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
2. Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto cuando estas órdenes están en oposición con la Primera Ley.
3. Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no esté en conflicto con la Primera o Segunda Leyes.
Manual de Robótica 56ª Edición, año 2058.

Los robots que nos presenta Isaac Asimov en Yo, robot (I, Robot en el original) son máquinas capaces de llevar a cabo muy diversas tareas, y que a menudo se plantean a sí mismos problemas de 'conducta humana'. Estas cuestiones se resuelven en el ámbito de las tres leyes fundamentales de la robótica, concebidas por Asimov, pero no dejan de proponer extraordinarias paradojas que a veces se explican por errores de funcionamiento y otras por la creciente complejidad de los 'programas'. Pero ¿existe el riesgo de que un día estos robots sean tan inteligentes y tan autónomos que se rebelen contra el hombre que los diseñó? Asimov, nos deja con la duda… Sirvió de inspiración para una película de 2004 que lleva el mismo nombre, Yo robot, dirigida por Alex Proyas y protagonizada por el actor Will Smith.

miércoles, 30 de enero de 2019

Soy la hija de Rembrandt, de Lynn Cullen

«Sé que esto sonará extraño. También a mí me lo parece: creo que Dios habla a través de mis manos».

Con su madre muerta por la plaga de peste y su hermano Titus recién casado, Cornelia van Rijn se encuentra aislada, sin un solo amigo o confidente, salvo su difícil padre, el pintor Rembrandt van Rijn, una vez admirado por la élite holandesa y que se encuentra ahora al borde de la locura. Cornelia, sola y desamparada, debe cuidar de él, abrumada, al mismo tiempo, por los secretos y escándalos sobre ella misma. Se ha enamorado de Carel, un chico de una familia de mercaderes, pero su padre le termina prohibiendo que lo vea; y el serio Neel, último e incondicional alumno de su padre, le cansa. Basada en personajes reales, I am the Rembrandt’s daugther es una novela que narra el drama familiar al que tuvo que enfrentarse esta joven, que luchó por sobrevivir a la sombra de uno de los más brillantes y complicados artistas de la historia. Me ha gustado bastante. Los 350 años de la muerte de Rembrandt puede ser una buena oportunidad para releer esta entretenida novela.

lunes, 30 de julio de 2018

Llora Nagasaki, de Toshimi Nakai


El doctor Takashi Nagai (1908-1951) amó y rezó ardientemente por la paz. Antes de caer la bomba atómica sufría una aguda leucemia y le habían pronosticado tres años de vida. A eso se añadió la radiación de la bomba y el extenuante trabajo que realizó curando heridos, en un ambiente con un índice de radiación altísimo. A los pocos días se desplomó y le fue imposible estar de pie. “El brazo y los dedos se mueven -decía-. Mientras aguante, he de seguir escribiendo. Escribir es lo único que puedo hacer”. Y no paró de escribir libros y cartas hasta su muerte, el 1 de mayo de 1945, con 43 años. Y lo hizo para animar a sus compatriotas a rehacer su país y amar la paz. Los libros del doctor Nagai conmovieron a millares de japoneses e inspiraron varias canciones y películas. “Su mensaje y su ejemplo -afirma en el Prólogo Toshimi Nakai, autor de esta semblanza­- pueden ser muy útiles a los que vivimos en la sociedad actual, para aprender la importancia de esforzarnos por la paz y por difundir el amor al prójimo.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Baúl de sombras, de Javier de Navascués

Ahora que estoy triste
Correré las cortinas, bajaré las persianas
Y me esconderé en este poema.

Así se expresaba Javier de Navascués en Recuento (1999). Ahora, en Baúl de sombras, nos conduce a encontrar en la poesía un medio de conocimiento de la realidad. Se zambulle en la memoria, se repliega sobre sí mismo para rescatar las vivencias de la infancia. Los hechos, pero, sobre todo, su sentido desde el presente en que se los evoca. Experiencia restaurada, lucha contra el olvido, recuperación de lo vivido para compartirlo con quienes gozan de esa misma experiencia.

lunes, 11 de septiembre de 2017

El Sunset Limited, de Cormac Mc Carthy

jueves, 5 de abril de 2012
Lo que hace falta es callar
Luis Daniel González, bienvenidosalafiesta
El Sunset Limited, de Cormac Mc Carthyes una obra de teatro en su origen, o una novela en forma dramática, que presenta un diálogo que tiene lugar en un cuarto de un gueto negro de Nueva York, entre dos hombres, Blanco y Negro. La breve presentación dice del primero que tiene mediana edad y del segundo que es corpulento. Se irá deduciendo del diálogo que Negro salvó a Blanco de arrojarse al paso del tren, el Sunset Limited; que Negro tuvo un pasado turbulento pero una experiencia en la cárcel le hizo convertirse, y que Blanco es un profesor culto y desesperado. Toda la conversación es un intento, por parte de Negro, de convencer a Blanco de que no intente suicidarse de nuevo.

Si muchos lectores ya sabían del enorme talento del autor para las descripciones y para los diálogos lacónicos, aquí podrán comprobar su maestría para construir un largo combate dialéctico entre dos personajes que tienen voces completamente distintas: una cálida y de argot, otra desgarrada y culta. Y, como corresponde a un autor cuidadoso, verán que deja que cada uno de sus personajes hable con toda la fuerza que tienen sus argumentos, vitales los de uno e intelectuales los de otro, y que no intenta forzar más de la cuenta el pulso que ambos sostienen.


En mi opinión, una clave del diálogo, donde se reflejan actitudes de fondo, está en el comentario de Blanco: «creo en la preponderancia del intelecto»; y en la réplica de Negro: «antes de empezar a leer la biblia yo también estaba en el rollo de la preponderancia» (…). No tanto como usted, pero bueno. (…) Me quité de encima todo aquello y lo dije: Por favor, ayúdame, dije. Y él me ayudó». En otro momento Negro sí le dice a Blanco cuál es su problema: «La luz está en todas partes, lo que pasa es que usted no ve más que sombra alrededor. Y la sombra es usted. Usted hace la sombra».

Otra clave, donde se ve quien lleva la iniciativa, se puede apreciar en otros comentarios de Negro. Uno: «no tengo ni puñetera idea de por qué Dios es como es. No sé por qué me habló a mí. Yo no lo hubiera hecho»; otro: «si Dios es Dios le puede hablar a su corazón en cualquier momento. Le diré más: si me habló a mí (y ya le digo yo que lo hizo), es que puede hablarle a cualquiera»; y un tercero, quizá el mejor: «La cosa no va de ser virtuoso. Lo único que hace falta es estar callado. No puedo hablar por boca del Señor, pero la experiencia que he tenido me hace creer que él habla al que está dispuesto a escuchar. No es necesario que sea virtuoso».

Al leer el libro, para mí el más impactante desde hace mucho tiempo, he pensado que McCarthy podría haberse inspirado en aforismos de Nicolás Gómez Dávila. Así, y entre otros, Blanco encaja de lleno con el que dice que «Si no se suicida, el ateo no tiene derecho a creerse lúcido»; y los razonamientos de Negro respiran la convicción de que «La sabiduría se reduce a no enseñarle a Dios cómo se deben hacer las cosas».

Cormac McCarthy. El Sunset Limited (The Sunset Limited, 2006), Barcelona: Mondadori, 2012; 112 pp.; trad. de Luis Murillo Fort; ISBN: 978-84-397-2502-2.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Ser quien eres, de Wenceslao Vial (Ed.)

Cómo construir una personalidad feliz, dice el subtítulo, con el consejo de médicos, filósofos, sacerdotes y educadores. Cómo mejorar la propia personalidad, la autoestima y la virtud, sin imitar modelos que nos alejan de nuestra propia identidad. Cómo vivir una vida más feliz y más coherente, y adquirir una mayor empatía con quienes nos rodean, en especial con nuestra propia familia, en el entorno del hogar. Los autores, con larga experiencia en sus propios ámbitos, se dirigen de manera especial a lectores con una espiritualidad cristiana, ofreciendo pautas para avanzar con eficacia en la búsqueda de la felicidad: Alfonso Aguiló, Carlos Ayxelá, José María Barrio, José Benito Cabaniña, Javier Cabanyes, Juan Ramón García-Morato, Javier Láinez, Javier Sesé, Rodolfo Valdés, Wenceslao Vial (Ed.). interesante para educadores: padres, profesores, sacerdotes, …

lunes, 28 de agosto de 2017

El refugio secreto, de Corrie Ten Boom

Desde su publicación, hace más de cuarenta años, la historia de Corrie ten Boom, una relojera holandesa de la ciudad de Haarlem, ha servido de inspiración a millones de personas. Heroína de la resistencia a la ocupación nazi de su patria, ella, junto a toda su familia, arriesgaron la vida para ayudar a los judíos perseguidos y a los jóvenes buscados por los alemanes para deportarlos como fuerza de trabajo. Después de convertir su casa en un refugio clandestino donde podía acudir todo el que tenía necesidad, y de salvar a cientos de personas, aquella actividad les llevó a probar ellos mismos el sabor de los campos de la muerte. Sólo pudo sobrevivir Corrie, y gracias a ello pudo contar por todo el mundo esta historia de cómo la fe acaba triunfando sobre el mal, pues no hay pozo tan profundo donde no llegue la gracia y el amor de Dios. Fue nombrada "Justa entre las Naciones" por el gobierno de Israel, como lo fueron, entre muchos otros, Hannah Arendt, Marc Chagall, Franz Werfel, Pío XII y Oskar Schindler.

lunes, 21 de agosto de 2017

J. R. R. Tolkien. Señor de la Tierra Media, de Joseph Pierce

En esta obra encontramos quince escritos sobre el gran legado literario y los valores espirituales que regían la Tierra Media de J. R. R. Tolkien. Esta atractiva colección incluye recuerdos personales de George Sayer amigo personal de Tolkien y biógrafo de C. S. Lewis, y Walter Hooper, secretario personal y biógrafo de C. S. Lewis y artículos y ensayos que exploran los hilos de inspiración y razón en las obras mayores de Tolkien. El Señor de los Anillos, El Silmarillion y El Hobbit son examinados desde distintas perspectivas. Las páginas de Stephen Lawhead exploran el sentido del tiempo y los caminos de inspiración en Tolkien. En palabras de Joseph Pierce que se pueden leer en el Prefacio, juntos, estos escritos “representan no solamente una justa celebración de la vida y obra de Tolkien, sino también una contundente y eficaz réplica a sus detractores”.

lunes, 14 de agosto de 2017

Las montañas blancas, de John Christopher

Una raza de gigantescos robots, los Trípodes, ha dominado la Tierra, reduciendo a todos sus habitantes a la esclavitud. A partir del día de la solemne Ceremonia de la Placa, que tiene lugar a los catorce años, los chicos y las chicas son considerados ya como personas mayores. ¿Se puede ser persona si no se posee libertad, si no se es dueño de los propios pensamientos? A Will Parker, un muchacho que está a punto de recibir La Placa, se le plantean serias dudas. Un encuentro casual con un miembro de la casta de los Vagabundos le revela que todavía quedan algunos hombres dispuestos a luchar por su independencia que habitan en unas lejanas montañas, al otro lado del mar. Primer libro de la Trilogía de los Trípodes, seguido por La ciudad de oro y plomo y El estanque de fuego. Una distopía en la que el amor a la libertad, resistencia frente a la esclavitud y defensa de la propia identidad es lo que une a los protagonistas de esta serie. en cierta medida recuerda a La guerra de los mundos de H. G. Wells o a Farenheit 451 de Bradbury. Muy recomendable para jóvenes.

lunes, 7 de agosto de 2017

La caja negra, de Michael Connelly

¿Qué relación puede guardar un asesinato reciente con un crimen acontecido dos décadas atrás? El inspector Harry Bosch debe plantearse dicha pregunta cuando, por alguna extraña razón, la investigación de un homicidio le hace regresar a la peor época que recuerda de su larga trayectoria profesional: las revueltas raciales que arrasaron Los Ángeles en 1992. En aquellos turbulentos días una joven fotógrafa murió bajo extrañas circunstancias. Quizá la resolución del crimen del presente sea también la respuesta a aquella muerte jamás resuelta del pasado. Acción, ritmo y buena construcción de los personajes. Sin duda, una buena lectura para el verano.







miércoles, 19 de abril de 2017

Una temporada para silbar, de Ivan Doig

Cuando vuelvo a visitar los rincones de mi vida, las cosas más nimias me asaltan. El mantel de hule con cuadros blancos y molinos de viento azules, las manchas descoloridas en nuestros cuatro gastados lugares en la mesa. Ese café acre de papá, tan cargado que casi andaba, y que él bebía a sorbos después de la cena para dormir después, sereno como una esfinge.
Paul Milliron ocupa el cargo de Superintendente de Instrucción Pública en Montana (EE.UU.). A través de sus recuerdos, Doig nos sumerge en la vida de la Montana de 1909. Paul es el mayor de los tres hijos que tiene Oliver Milliron, un granjero que se ha quedado viudo recientemente. Para salir adelante en las tareas domésticas, contratan a un ama de llaves, Rose, que se presenta en Marias Coulee acompañada de su hermano Morris, un dandi que no encaja mucho en el ambiente rural de la zona. El destino de todos cambia cuando, al quedarse sin maestra, el pueblo ofrece el puesto a Morris, hombre de esmerada y excéntrica educación. Novela familiar, amable, con muchos y agradables valores humanos y con una destacada presencia de la naturaleza y la vida campestre. Un homenaje a la abnegada entrega de muchos maestros, Una temporada para silbar, The Whistling Season en el original, describe con calidad y ternura los sentimientos más íntimos y profundos de unos personajes infantiles y adolescentes, como Paul, que empiezan a abrirse camino en un mundo nada fácil.

lunes, 27 de febrero de 2017

El silencio del asesino, de Concha López Narváez

Siempre estoy atento a lo que leen los muchachos en el colegio. No hace mucho vi a Gabi, alumno de 1º ESO y gran lector, con un nuevo libro. Y le pedí que -cuando acabara de leerlo- me lo pasara si le había gustado. Me lo leí, y aquí te lo traigo. Se trata de El silencio del asesino, de Concha López Narváez. No es una autora desconocida para mí, ya que hace años me leí -y guardo buen recuerdo- La tejedora de la muerte. En esta ocasión nos trae un nuevo libro de misterio.
Dos bellos sauces daban vida al jardín de Twin Willows Manor, pero también escondían algo terrorífico. El día en el que, por accidente, una excavadora derrumbó aquellos árboles, el revuelo y el escándalo se apoderaron de la tranquila ciudad de Wiggfield. Un cadáver, un juicio, testimonios dolorosos, mentiras y un acusado que se niega a hablar forman la trama de esta novela, donde el suspense articula un entramado de personajes y hechos capaz de secuestrar a cualquier lector.

lunes, 20 de febrero de 2017

El coleccionista de huesos, de Jeffery Deaver

Lincoln Rhyme, uno de los principales criminalistas forenses del mundo, está paralítico del cuello para abajo, por lo que vive atado a su cama. Cuando planea suicidarse recibe la llamada de un antiguo compañero: enterrada en una vía de tren del West Side neoyorquino se ha encontrado la mano de un hombre que cogió un taxi del que nunca saldría... su conductor era 'el coleccionista de huesos'. Sólo Rhyme puede descifrar las pistas que va dejando este inteligentísimo psicópata. La oficial de policía Amelia Sachs será sus brazos y sus piernas en una frenética y apasionante carrera para detener el horror.

Publicada en 1997, es la primera novela de la serie de Lincoln Rhyme, criminalista forense tetrapréjlico. En 1999 fue llevada al cine con  Denzel WashingtonAngelina Jolie como protagonistas. Excelente para desconectar. Espero seguir leyendo la serie.

miércoles, 25 de enero de 2017

El extraordinario viaje de T. S. Spivet, de Reif Larsen

Hace unos años, un amigo mío, profesor de Educación Secundaria, me recomendó para jóvenes Las obras escogidas de T. S. Spivet, primera novela de Reif Larsen. Me hice con ella y no recuerdo bien por qué al final no la leí. Y mira por dónde, el pasado 31 de diciembre de 2016 cené con mi padre y vimos juntos la adaptación cinematográfica de Jean-Pierre Jeunet. Ambos nos lo pasamos genial. Después de verla mi padre me dijo: “Has acertado”. Por eso, te recomiendo verla y leer la novela. T. S. Spivet es un chaval de 12 años de extraordinaria inteligencia, que vive con su atípica familia en un rancho en Montana. Su padre es el tradicional cowboy de pocas palabras. Su madre es una investigadora científica, experta en escarabajos. Su hermana mayor es una adolescente, en plena edad del pavo. Y su hermano mellizo murió en un trágico accidente. Spivet inventa una máquina de movimiento perpetuo que le supone un importante premio. De modo que emprende un viaje en solitario –pues se siente excluido del resto de la familia– para recoger el galardón, mientras que los que se lo han concedido ignoran que el genial inventor es un niño. Cine de aventuras fantásticas, en la línea de La invención de Hugo, con momentos dramáticos, pero también buenos golpes humorísticos, ofrece una atinada reflexión sobre la familia, el modo en que hay que cultivar las relaciones padres-hijos o entre hermanos, abordando de frente los malos tragos que depara la vida.

miércoles, 18 de enero de 2017

Los cuarenta días del Musa Dagh, de Franz Werfel

«Esta obra se concibió en marzo del año 1929, durante una estancia del autor en Damasco. El espectáculo deprimente de unos niños prófugos, mutilados y hambrientos, que trabajaban en una fábrica de tapices, fue el motivo decisivo que me decidió a desenterrar de la tumba del pasado el inconcebible destino del pueblo armenio»

Franz Werfel, Breitenstein, Primavera de 1933


Ésta es la novela que leían los judíos del gueto de Varsovia durante tu cautiverio, pues su historia refleja mejor que ninguna otra su aciaga suerte y su martirio. Inspirada en hechos reales, Los cuarenta días del Musa Dagh narra el exterminio de los armenios a manos del imperio otomano. Este crimen ominoso presenta un lado épico en la resistencia que durante el verano de 1915 mantienen los 5000 habitantes armenios de las aldeas alrededor del Musa Dagh ─el Monte de Moisés─, a orillas del Mediterráneo. Gabriel Bagradian, un intelectual armenio rico, casado con una parisina y que lleva muchos años lejos de su patria se erigirá en el héroe de estas comunidades, convirtiendo el monte en una fortaleza en la que pelearán por escapar a la persecución, la tortura, el hambre, la reclusión en campos de concentración y, en definitiva, la negación de su condición humana. Todo un clásico, de 838 páginas, que no tiene desperdicio.

jueves, 5 de enero de 2017

Días de Reyes Magos, de Emilio Pascual

Un libro para todos los públicos, aunque habitualmente se catalogue como literatura juvenil. El protagonista, un adolescente llamado Ulises, nos narra en primera persona el momento en que descubre que los Reyes Magos no existen, las discusiones con sus padres, su huida de casa con dieciséis años y su descubrimiento de la literatura a través de su amiga Cali y de un misterioso mendigo ciego que conoce en el metro y que le contrata para que le lea libros. Días de Reyes Magos es un libro que habla de libros, de los libros con los que el autor, y tú, y yo y mucha otras personas han disfrutado: Oliver Twist, las Aventuras de Sherlock Holmes, la OdiseaLa isla del tesoroEl Principito,… Lecturas que te hacen recordar tantos buenos ratos pasados con un buen libro entre las manos y que te impulsan a descubrir títulos y autores aún no explorados.

miércoles, 24 de agosto de 2016

La batalla, de Patrick Rambaud

Completamente agotado, un soldado de la Grand Armée busca un lugar para descansar su cabeza y dormir; al despertar se da cuenta, con cierta indiferencia y cierto asco, que un montón de brazos y piernas amputados le sirvieron de almohada. Tal es el cuadro que describe Patrick Rambaud en La batalla. El relato de la batalla de Essling, en los suburbios de Viena, donde Napoleón, al frente de un ejército compuesto de franceses, españoles, portugueses, sardos, bávaros, hamburgueses, polacos, napolitanos, wurtemburgueses, croatas, eslovenos, daneses y quién sabe cuántas nacionalidades más, se enfrenta al ejército austriaco y húngaro, que había pasado a la ofensiva. La primera batalla que Napoleón perdió, inicio del fin, en una recreación histórica que convence. Bien documentada y construida, La batalla desmitifica a grandes personajes como Napoleón. Es la novela que Balzac quiso escribir pero nunca comenzó: «Habla de ella regularmente, pero no la comenzó nunca, tan sólo tomó notas» explica Rambaud.

miércoles, 10 de agosto de 2016

En piel ajena, de Tana French

«Ésta es la historia de Lexie Madison, no la mía. Me encantaría explicarles la historia de una sin mezclarla con la de la otra, pero es imposible. Antes pensaba que había cosido nuestras vidas por los bordes con mis propias manos, que había apretado bien las puntadas y que podía descoserlas cuando deseara. Ahora creo que siempre fue algo mucho más profundo que eso, y mucho más soterrado; quedaba fuera del alcance de la vista y también de mi control. (…) Hay algo que deben saber acerca de Alexandra Madison: nunca existió».

A pesar de haber abandonado la brigada de homicidios, la detective Cassie Maddox recibe una llamada para acudir a la escena de un crimen, ya que ella y la joven asesinada, Alexandra Madison, son prácticamente como dos gotas de agua. La policía desmentirá la muerte de Lexie Madison para que Cassie pueda suplantarla e irse a vivir a Whitethorn House, su antiguo hogar, que compartía con cuatro curiosos estudiantes universitarios, los principales sospechosos. Cassie no tardará en verse arrastrada por el misterio de saber quién era realmente Lexie y penetrar en su mundo. Excelente thriller, que te engancha desde el principio. Una buena lectura para el verano.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Un saco de canicas, de Joseph Joffo

«La canica gira entre mis dedos en el fondo del bolsillo. Es mi preferida, nunca me separo de ella. Y lo bueno es que es la más fea de todas (…) es una canica de barro, con el barniz medio saltado. Por eso tiene asperezas en la superficie, y dibujos, parece el planisferio de la clase en pequeño. Me gusta mucho, es bonito tener la Tierra en el bolsillo…»
El peluquero Joffo, un honrado judío establecido en París ocupado por los nazis, decide dispersar a su familia para evitar el cruel y posible destino que les espera. Sus hijos, Joseph (el autor de esta obra) y Maurice, tienen, a sus diez y doce años, que sobrevivir solos en un universo desquiciado, en el que la barbarie, la amistad, la picaresca y, sobre todo, el miedo imponen una sola ley: la supervivencia". Un sac de billes es, en palabras del propio Joffo, un relato «que narra la historia de dos niños en medio de un universo de crueldad, de absurdo, y también a veces, de ayuda inesperada». Christian Duguay dirige su adaptación cinematográfica. Sin duda, un clásico juvenil.