sábado, 18 de agosto de 2012

Farenheit 451, de Ray Bradbury

«Un libro es un arma cargada  en la casa de al lado. Quémalo. Quita el proyectil del arma. Domina la mente del hombre. ¿Quién sabe cuál podría ser el objetivo del hombre que leyese mucho?».

En Fahrenheit 451 Ray Bradbury, maestro de la ficción científica, nos ofrece la historia de un extraño y horroroso futuro. Un mundo en que leer está prohibido por la ley, en el que nadie tiene tiempo para nadie, en el que está prohibido pensar… Porque leer ayuda a pensar e impide ser feliz, y en ese país hay que ser feliz a la fuerza…:

«¿Qué queremos en esta nación, por encima de todo? La gente quiere ser feliz, ¿no es así? ¿No lo has estado oyendo toda tu vida? “Quiero ser feliz” dice la gente. Bueno, ¿no lo son? ¿No les mantenemos en acción, no les proporcionamos diversiones? Eso es para lo único que vivimos, ¿no? ¿Para el placer y las emociones?».

Fahrenheit 451, la novela más célebre de Ray Bradbury, hombre de hechura metafísica, un humanista. Un libro imprescindible llevado al cine por François Truffaut. Un clásico.

sábado, 11 de agosto de 2012

Los cuadernos de Amadora Sánchez y otros retales, de Rafael del Campo Vázquez

«Yo no sé de literatura, pero sí sé lo que me gusta y, normalmente, lo que me gusta es bueno. Un día estuvo Don José Hierro en casa. Era muy amigo de mi señorito porque los dos rojeaban. Yo le pregunté: —Don José, ¿Cómo se distingue una poesía buena de una mala? Él me miró, me sonrió y dijo: la buena es la que te emociona; la mala la que se te escurre de los labios al recitarla y ya no la recuerdas jamás. A mí su escritura de usted, Don Rafael, tanto los cuentos como la novela, me han gustado y me han emocionado. O me han emocionado y por eso me han gustado. Tienen sustancia y sentido».

A mí, su escritura de usted, Don Rafael del Campo, también me ha gustado. Hace unos meses leí El verano audaz del tío Pacomio: me gustó mucho y me he dedicado a recomendarlo. Acabo de terminar Los cuadernos de Amadora Sánchez: lenguaje poético de resonancias rurales y campestres, castellano de verdad que recuerda a Delibes o a Azorín, y un humanismo cristiano que vertebra, de principio a fin, el hilo de la historia. Alguien me dijo que era «más flojillo» que los anteriores. ¡De eso nada! Siga escribiendo, Don Rafael, siga escribiendo, que muchos le seguiremos leyendo, y difundiendo.

sábado, 4 de agosto de 2012

Comentarios reales, de Antonio Cisneros


Hace unos meses me encontré con Javier de Navascués y, como casi siempre, acabamos hablando de libros. Si mal no recuerdo se marchaba a Hungría a un congreso, y le vino a la memoria el poema de Antonio Cisneros (Lima, 1942) titulado Domingo en Santa Cristina de Budapest y frutería al lado. Me lo leí y me gustó. Así que fui a la biblioteca y saqué el volumen de que ahora te hablo, Comentarios reales (1964), prototipo de la poesía intercultural que se puede encontrar en la obra de César Vallejo, Pablo Neruda u Octavio Paz. En este libro te encontrarás la historia del Perú con alusiones al pasado colonial, la protesta contra los poderes establecidos o el cuestionamiento de la idea de que la Independencia trajo consigo el bienestar de los peruanos y la emancipación del yugo colonial. En resumen, una versión periférica de la historia del Perú, en la que se subraya cómo el discurso colonial se ha tornado en dominante y ha teñido la época republicana. A los que desconocemos aquellas tierras y su historia, el libro la verdad es que nos dice poco.

martes, 31 de julio de 2012

Un poema: Domingo en Santa Cristina de Budapest y frutería al lado, de Antonio Cisneros

Domingo en Santa Cristina de Budapest y frutería al lado

Llueve entre los duraznos y las peras,
las cáscaras brillantes bajo el río
como cascos romanos en sus jabas.
Llueve entre el ronquido de todas las resacas
y las grúas de hierro. El sacerdote
lleva el verde de Adviento y un micrófono.
Ignoro su lenguaje como ignoro
el siglo en que fundaron este templo.
Pero sé que el Señor está en su boca:
para mí las vihuelas, el más gordo becerro,
la túnica más rica, las sandalias,
porque estuve perdido
más que un grano de arena en Punta Negra,
más que el agua de lluvia entre las aguas
del Danubio revuelto.
Porque fui muerto y soy resucitado.
Llueve entre los duraznos y las peras,
frutas de estación cuyos nombres ignoro, pero sé
de su gusto y su aroma, su color
que cambia con los tiempos.
Ignoro las costumbres y el rostro del frutero
—su nombre es un cartel—
pero sé que estas fiestas y la cebada res
lo esperan al final del laberinto
como a todas las aves
cansadas de remar contra los vientos.
Porque fui muerto y soy resucitado,
Loado sea el nombre del Señor,
Sea el nombre que sea bajo esta lluvia buena.


De El Libro de Dios y de los húngaros (1978), en Comentarios reales, Pre-Textos, Madrid-Buenos Aires-Valencia 2003. ISBN: 84-8191-522-X.

sábado, 28 de julio de 2012

Checkpoint, de Nicholson Baker


Jay ha quedado con su viejo amigo Ben en una habitación de hotel, no lejos del Capitolio. Tiene algo importante que decirle, pero no sabe cómo empezar. «Evidentemente estás tramando algo» —dice Ben— «podrías empezar por ahí». «Vale —contesta Jay—. Esto… Voy a… De acuerdo, te lo voy a decir… Voy a asesinar al presidente». El presidente es, en aquel entonces, el segundo de los Bush. Y el diálogo entre los amigos, una continua crítica al sistema. Nicholson Baker (Rochester, Nueva York, 1956) ha sido calificado como el escritor más original de su generación, renovador de la narrativa norteamericana. No lo sé. En Checkpoint no he visto nada especial. No he leído más obras suyas, ni creo que las vaya a leer. Mucho menos después de navegar un rato por la red y leer algunos comentarios: hasta de «degenerado sexual», le llegan a calificar; aunque en la presente obra el tema del sexo ni se menciona.

sábado, 21 de julio de 2012

El jardín olvidado, de Kate Morton

Vísperas de la Primera Guerra Mundial. Una niña pelirroja es abandonada en un barco con destino a Australia.
La noche de su veintiún cumpleaños, Nell O’Connor descubre que es adoptada. Este hallazgo cambiará su vida para siempre y la conducirá a la ventosa costa de Cornualles.
A la muerte de Nell, su nieta Casandra recibe una inesperada herencia: una cabaña y su olvidado jardín —conocidos por los secretos que esconden— en tierras de Cornualles. Allí Casandra descubrirá finalmente la verdad sobre su familia y resolverá el misterio de la niña desaparecida.
El jardín olvidado, The Forgotten Garden, es una absorbente novela de misterio que te atrapa desde el principio. En palabras de María Dueñas, autora de El tiempo entre costuras: «Memorias, intriga y secretos de familia entretejidos en un absorbente laberinto de tramas complementarias que nos arrastran a una lectura llena de fuerza, ternura y emoción. Con un estilo ágil y envolvente, Kate Morton nos conmueve con una magnífica historia difícil de olvidar». Por lo que he podido comprobar, gusta especialmente al público femenino. A mí, la verdad, no me parece nada del otro mundo. No entiendo el bombo que se le está dando a esta autora.

sábado, 14 de julio de 2012

Interrogatorios, de Dashiell Hammett


Dashiell Hammett, inventor de lo que hoy conocemos como novela negra fue durante su vida un hombre comprometido con diversas causas: desde la lucha contra el nazismo, pasando por la exigencia del reconocimiento de los derechos civiles de los negros y los inmigrantes, hasta el reconocimiento de los derechos legales y electorales de los miembros del Partido Comunista en Estados Unidos. Por eso el propio Juez Mc Carthy dibujó una gran X sobre su rostro. En el ambiente de sospecha generalizada del inicio de la Guerra Fría y la «caza de brujas», Hammett fue convocado ante los tribunales en dos ocasiones y encerrado en un Penal Federal. En este pequeño volumen, por primera vez en castellano, se recogen las minutas de sus testimonios, que dan prueba de su ética personal y de la fidelidad a sus principios y a su libertad. El libro se cierra con el magnífico relato «Sombra en la noche», que aparece esgrimido en uno de los interrogatorios como posible prueba de su «talante anti-americano y subversivo». Para adictos a Hammet.

sábado, 30 de junio de 2012

Las marismas, de Arnaldur Indridason


«El cadáver era de un hombre  que debía de rondar los setenta años. Estaba echado sobre su lado derecho en el suelo, junto a un sofá, en un pequeño salón, y vestía camisa azul y pantalones de pana de color marrón claro. Calzaba zapatillas. El cabello gris, que había empezado a escasear, estaba manchado con la sangre de una aparatosa herida en el cráneo. En el suelo, cerca del cadáver, había un cenicero grande de cristal, cuadrado y con aristas afiladas. También estaba manchado de sangre. La mesa del centro estaba volcada».


Así comienza esta entretenida novela, Myrin en el original, primera de la serie del inspector Erlendur. Éste se encuentra el cadáver de Holberg, un camionero solitario, con una nota incompleta de lo que parece ser una confesión: «Yo soy Él». La nota empieza a cobrar sentido cuando encuentran en un cajón la foto de la tumba de una niña fallecida cuarenta años atrás y cuya madre se suicidó tres años después. Pero la niña no murió asesinada... a todo esto se une la desaparición de una joven novia el día mismo de su boda y los problemas de Erlendur con su hija, Eva Lind, metida en las redes de la droga y la prostitución. El interés de la trama crece según pasan las páginas, y tiene un gran final.

sábado, 23 de junio de 2012

Tinta, de Fernando Trías de Bes


Un librero cuya mujer ha caído bajo un enigmático hechizo. Un autor que hace años decidió dejar de escribir. Un impresor que recibe un encargo imposible. Un corrector que ha perdido la fe en los libros. Un editor que sólo hojea los libros que edita. Todos, como dice uno de los personajes, buscando «otro motivo. El motivo de mi sinrazón». Y un libro cuyas letras desaparecen al leerse en el que pretenden encontrar las respuestas a sus preguntas, a pesar de las dudas, porque «Un libro, por mágico que pueda ser, jamás altera el curso de los acontecimientos ni modifica la vida de los hombres». Original y entretenida, curioso homenaje a los libros y a todos aquellos que forman parte de ese mundo. Se lee de un tirón (151 páginas). Sin embargo, no me parece que aporte demasiado. Resumiendo: para pasar el rato.

sábado, 16 de junio de 2012

Niños en el tiempo, de Ian McEwan

Stephen Lewis, un joven y renombrado autor de libros infantiles, vive en Londres con su mujer Julie y su hija Kate, de tres años, y participa con un escepticismo a la vez resignado y divertido en las reuniones de una comisión gubernamental sobre la educación de los niños. Los Lewis parecen componer la típica familia feliz, pero un día Stephen va al supermercado con Kate y, mientras está pagando en la caja, su hija desaparece. Éste es el dramático punto de partida de una extraordinaria novela, comienzo no sólo de la crisis entre Stephen y Julie, que reaccionan de modo distinto ante la tragedia, sino también inicio de una reflexión sobre el tiempo, la ausencia, el significado de ser padres y de ser hijos, que obliga al adulto a repensar sus certezas, sus hábitos mentales, sus comportamientos. Al mismo tiempo, Mc Ewan lleva a cabo una acertada sátira política de la sociedad inglesa. El dramático comienzo tiene como contrapunto las páginas finales, llenas de esperanza y con la intensidad de la poesía. Con esta novela, The Child in Time en el original, Mc Ewan logra una de las más indiscutibles obras maestras de la narrativa británica de las últimas décadas. Para adultos. Algún inconveniente moral.

sábado, 9 de junio de 2012

Elliot Tomclyde, de Joaquín Londáiz

Elliot tiene 12 años y vive en Québec. Su vida no tiene nada de extraordinario hasta que, en un campamento de verano, conoce a Goryn, un hechicero que lo conduce a un mundo llamado Hiddenwood. Allí, Elliot conocerá a los responsables de los cuatro elementos (agua, tierra, aire y fuego) y descubrirá la verdad sobre su pasado: es el descendiente de un hechicero muy poderoso y ha heredado sus mismos poderes. Por ello, deberá ingresar cuanto antes en la escuela para magos de Hiddenwood y prepararse para defender el equilibrio del mundo mágico frente al maléfico Tánatos. Elliot Tomclyde es la primera aventura de este joven que, para completar su formación mágica deberá visitar las restantes escuelas: Blazeditch, Bubbleville y Windbourgh.

sábado, 2 de junio de 2012

El cuarto mandamiento, de Booth Tarkington


Una madre, Isabel, orgullosa de su hijo, al que considera un ángel, y ciega ante sus muchas faltas y defectos. Un hijo, George, arrogante, altanero, orgulloso, duro, pagado de sí mismo, impulsivo a quien todos esperan que algún día la vida le dé su merecido. Una joven, Lucy «un ángel enamorado de un orgulloso Lucifer», que una vez enamorada no logra matar su amor a pesar de las muchas y desagradables cosas que ve en George. Y la muerte de Wilbur, esposo de Isabel y padre de George, que hace presente un amor nunca olvidado y lleva a la locura a George y éste a la tragedia a su propia familia… The Magnificent Ambersons, espléndida novela del escritor estadounidense Booth Tarkington, merecedora del Premio Pulitzer en 1918, está ambientada en la época de los vertiginosos cambios que trajo consigo la era del automóvil. En palabras de Orson Welles, quien la hizo película en 1942, «el retrato más sincero y despiadado sobre los cambios sociales en el medio oeste americano». Y un canto a la humildad del arrepentimiento y la grandeza del perdón.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Un poema: Café en Martirok Utja, de Antonio Cisneros

Café en Martirok Utja
(A Frigyes Todero)

Hay una lámpara floreada sobre el piano
y una estufa de fierro.
Bebes el vino junto a la única ventana:
un autobús azul y plata cada cinco minutos.
Pides el cenicero a la muchacha
(alta flor de los campos ven a mí).
La luz del otoño es en tu vaso
un reino de pájaros dorados.

Pero pronto anochece.
Los autobuses no son azul y plata,
el cenicero es una rata muerta,
el vaso está vacío.
La muchacha partió cuando encendieron
la lámpara floreada y tú mirabas
la lámpara floreada.
Puedes pedir otra jarra de vino,
pero esta noche
no esperes a los dioses en tu mesa.


De El Libro de Dios y de los húngaros (1978), en Comentarios reales, Pre-Textos, Madrid-Buenos Aires-Valencia 2003. ISBN: 84-8191-522-X.

sábado, 26 de mayo de 2012

Roseanna, de Maj Sjöwall y Per Wahlöö

«Consiguieron recuperar el cadáver el día ocho de julio pasadas las tres de la tarde. Estaba casi intacto, no debió de estar en el agua mucho tiempo (…) Era una mujer. Quedó tendida boca arriba sobre una lona doblada en el extremo del rompeolas. Alrededor se congregó un grupo de curiosos que la observaban, entre ellos algunos niños que no deberían haber estado allí, pero a nadie se le ocurrió echar. Todos habían presenciado lo mismo y tenían algo en común: jamás olvidarían el aspecto de aquella mujer».

En palabras de Henning Mankell, una «novela sencilla y clara, una historia convincente presentada con una estructura igualmente convincente» con un lenguaje «vivo y lleno de energía». Sjöwall y Wahlöö se sirven del crimen y la investigación criminal como un espejo en el que se reflejara la sociedad sueca, demostrando que las novelas negras pueden constituir el marco de historias de crítica social. En Roseanna los investigadores de la Brigada de Homicidios, con Martin Beck a la cabeza, emergen como personas normales. No hay nada heroico en ellos. En definitiva, una historia que, a pesar de publicarse por primera vez en 1965, sigue siendo actual: «está —continúa diciendo Mankell— llena de vida, mantiene la tensión y su desarrollo narrativo está hábilmente planteado. Sin duda es un clásico moderno». Y, como lamentablemente suele ocurrir, con algún pasaje escabroso que restringe su lectura a un público adulto.


sábado, 19 de mayo de 2012

Las confesiones de un pequeño filósofo, de Azorín

Para muchos, una de las novelas líricas más seductoras de la literatura española del siglo XX. El autor regresa al colegio donde cursó sus primeros estudios, y los recuerdos de su infancia y adolescencia le vienen a la mente en forma de las sensaciones y anécdotas: «notas vivaces e inconexas —como lo es la realidad—», en los que la sensibilidad es la auténtica protagonista. Recuerdos agrupados en capítulos —mejor poemas—, cortos, independientes, cerrados, bajo títulos tan sugestivos como «La luna», «El colegio» o «Es ya tarde». Literatura de contemplación, podríamos decir, en la que hasta lo más insignificante es digno objeto del arte. Literatura de pueblos, de iglesias, de caminos, de paisajes y de instantes eternos. En la obra aparecen temas tan esenciales como el tiempo, la muerte o la experiencia vital, pero son las sensaciones de melancolía, ternura y belleza las que nos invaden al cerrar el libro. Y todo, con un lenguaje sencillo, familiar y castizo, pero tremendamente estético, que hace que esta pequeña obra se lea con gusto, de un tirón.

sábado, 12 de mayo de 2012

Por favor, cuida de mamá, de Kyung-Sook Shin

Park So–nyo se ha perdido en la bulliciosa estación central de Seúl cuando iba a visitar a sus hijos en la ciudad. Un instante de distracción de su esposo y la gran aglomeración allí reunida fueron suficientes para que la pareja se separara. Cuando el marido se baja en la siguiente estación y regresa al lugar donde se separaron, Park So-nyo ha desaparecido. A partir de ese momento, la búsqueda desesperada por parte de sus hijos se convierte también en una indagación en los recuerdos familiares: «Antes de que la perdieras de vista en la estación de metro de Seúl, tu mujer sólo había sido para ti la madre de tus hijos. Hasta que te diste cuenta de que quizá ya no volverías a verla…». A través de las diferentes voces del marido —«Me he pasado la vida sin hablar con tu madre. O perdía la oportunidad, o daba por hecho que ella ya lo sabía. Ahora siento que podría decirlo todo, pero no hay nadie que me escuche…»— y de los cuatro hijos, que desvelan egoísmos, omisiones, culpas y temores, aparece el retrato de una mujer humilde, campesina abnegada, siempre alegre, siempre disponible, cuya entrega y sacrificios han quedado en segundo plano. Una novela sincera, sencilla, honesta, transmisora de un mensaje universal que ensalza la figura de la madre.

sábado, 5 de mayo de 2012

El esbirro, de Sergei Kourdakov

«Yo, Sergei Kourdakov, era oficial cadete, segundo ayudante de la Marina rusa, jefe condecorado de las Juventudes Comunistas; en todas las escuelas por las que había pasado, desde que tenía ocho años, me habían nombrado jefe de las organizaciones de la juventud comunista; en cuanto jefe de esas juventudes, fui encargado de enseñar el comunismo a 1200 cadetes de la marina soviética. Dentro de cinco días tenía que incorporarme a la base naval, donde me promoverían a miembro de número del Partido comunista; me esperaba un estupendo trabajo en la policía rusa. En realidad, tenía motivos más que de sobra para regresar a Rusia. Pero estos motivos no eran suficientes para mí. Lo que yo echaba de menos, fuera lo que fuera, no lo iba a encontrar jamás en el seno del sistema comunista que yo conocía a la perfección».

Sergei, joven huérfano, educado desde su infancia en orfelinatos y escuelas estatales de la Rusia bolchevique, se vio arrastrado a la delincuencia antes de llegar a ser jefe de las Juventudes Comunistas. Reclutado para una división especial de la policía cuya misión era reprimir a los cristianos, poco a poco sufre una profunda transformación interior que le lleva al desengaño total  respecto al sistema comunista y a una única obsesión: ¡desertar!

miércoles, 2 de mayo de 2012

Un poema: Cuatro boleros maroqueros, de Antonio Cisneros


Cuatro boleros maroqueros


1.

Con las últimas lluvias te largaste
y entonces yo creí
que para la casa mas aburrida del suburbio
no habría primaveras
ni otoños ni inviernos ni veranos
Pero no.
Las estaciones se cumplieron
como estaban previstas en cualquier almanaque
Y la dueña de la casa y el cartero
no me volvieron a preguntar
por ti.

2.

Para olvidarme de ti y no mirarte
miro el viaje de las moscas por el aire
Gran Estilo
Gran Velocidad
Gran Altura.
3.

Para olvidarte me agarro al primer tren y salgo al campo
Imposible
Y es que tu ausencia
tiene algo de Flora de Fauna de Pic Nic.

4.

No me aumentaron el sueldo por tu ausencia
sin embargo
el frasco de Nescafé me dura el doble
el triple las hojas de afeitar.


Del libro Como higuera en un campo de golf (1973), en Comentarios reales, Pre-Textos, Madrid-Buenos Aires-Valencia 2003. ISBN: 84-8191-522-X.

sábado, 28 de abril de 2012

El festín de Babette, de Isak Dinesen

En Berlevaag, un aislado pueblecito de pescadores de la costa danesa, un pastor luterano funda una secta religiosa conocida y considerada en todo el país. Sus miembros renuncian a los placeres  de este mundo, ya que para ellos la tierra y cuanto contiene no son sino una especie de ilusión… Cuando el pastor muere, sus dos hijas, Martine y Philippacontinúan adelante con su obra. Sin embargo, en 1871, durante la guerra franco-prusiana, una joven francesa encuentra refugio en el austero hogar de estas dos hermanas. Su llegada supone la aparición de un ser extraño, porque Babette es… ¡católica! A pesar de convivir con ellos durante catorce años es considerada siempre como un ente ajeno a la gracia divina. Un día, Babette, deseando agradecer la hospitalidad recibida, decide ofrecer un banquete en memoria del difunto padre... Babettes Gaestebud, un excelente relato, por la autora de Memorias de África. Todo un clásico que no hay que dejar de leer.

miércoles, 25 de abril de 2012

Entrevista a Reyes Calderón, autora de La venganza del asesino par: “No siempre me gustan las decisiones de mis personajes”

La muerte del hombre más rico de Argentina parecía un accidente hasta que la policía recibe una carta del recluso Ernest Wilson desde una prisión federal estadounidense. En ella se asegura que alguien está intentando cometer el crimen perfecto. Wilson ofrece su colaboración a la policía, pero exige una cosa a cambio: entrevistarse con la juez que lo detuvo, Lola MacHor, quien, en estos momentos, no atraviesa por una situación personal nada sencilla…

¿Existe el crimen perfecto? ¿Y el amor perfecto? Estas dos cuestiones son las que se plantean en la última novela de Reyes Calderón, La venganza del asesino par, relato que vuelve a contar con dos viejos conocidos para los seguidores de la escritora: los personajes de Lola MacHor y el inspector Juan IturriNosotros hemos tenido la oportunidad de hablar con una autora, que se reconoce amante del detalle, interesada en dotar a sus personajes de una entidad que trasciende a la propia historia.

-Con La venganza del asesino par, ya son cinco los libros protagonizadas por Lola MacHor y Juan Iturri. ¿Se hace difícil encontrar la evolución adecuada para los protagonistas de tus historias?
-Hay dos maneras de encarar una saga literaria, que sea la trama la que cambie y los personajes permanezcan, o que los protagonistas de la historia se muevan al compás de las novelas. En mi caso, considero importante que los personajes crezcan y evolucionen… Incluso a veces sin que yo misma los controle.


-¿Un personaje puede escapar a las decisiones del autor?
-No es tanto que escapen a mi control, como que los detalles de su personalidad sean los que marquen qué caminos seguirán. No siempre estoy de acuerdo con las decisiones que toman mis personajes. Por ejemplo, Iturri hay momentos en que me sorprende, incluso hace cosas que me dan rabia, por decirlo de alguna manera. Una vez creados, los detalles que configuran sus personalidades definen sus futuros actos. Si no fuera así el lector se daría cuenta de inmediato, se percataría de que algo no cuadra.

-Te has definido como una persona meticulosa, cosa que se deja notar en tus novelas. ¿El proceso de investigación y documentación es la parte de la creación literaria más ingrata?
-¡En absoluto! Para mi resulta apasionante. Sé que hay autores que “subcontratan” esta parte del trabajo literario. Es una opción, desde luego, pero yo me divierto mucho indagando sobre los temas que van a aparecer en las novelas. Al documentarme, aprendo, y eso beneficia a la narración.

-Y se consigue realismo…
-El realismo y los detalles importantes. Y se llega a ello a través de los personajes. Te permite incluso conseguir un punto reivindicativo, aunque evitando sentenciar nada. Me limito a mostrar una serie de problemas. Gracias al personaje de Lola MacHor, magistrada de profesión, el lector puede reflexionar a cerca de la justicia en España. Por ejemplo sobre el hecho de que no hay mujeres en el tribunal supremo.

-¿Y qué te sugiere este dato?
-Quizás  que a nuestra sociedad aún le falta un hervor. Aunque es evidente que algo sí que se está cociendo.

-Para contar una intriga como la que centra la novela, ¿se  tiene claro el desenlace de la historia desde el principio?
-Cuando empiezo a escribir, tengo decidido el esqueleto del relato. A pesar de ello, conforme avanzo, hay aspectos de la novela que van transformándose, personajes secundarios que te piden paso, por ejemplo. En La venganza del asesino par, este ha sido el caso del inspector Lombardo, que ha ido empujando a hasta conseguir mayor peso en el relato.

-¿Y cómo se consigue mantener en vilo al lector? ¿Cuál es el truco para que la intriga no decaiga?
-Insisto, lo importante son los detalles. En la novela he ido actuando como si fuera Hansel y Gretel. He ido dejando miguitas de pan a medida que el relato avanza, para que los lectores puedan, si lo desean, ir vislumbrando el final. Para que puedan ir atando cabos que les conduzca al desenlace.
-En ocasiones, los escritores se vuelven tan crípticos que no hay quien imagine el final de la historia…
-Yo no me saco ningún conejo de la chistera. En la novela el lector sabe lo mismo que los personajes. Quien quiera seguir las pistas podrá llegar a las mismas deducciones que ellos, aunque, claro está, habrá quien lo consiga antes, y quien lo logre después…

-El personaje de Rodrigo/Wilson ha cometido nada menos que nueve crímenes para averiguar si matando uno se vuelve loco, o si tienes que estar loco para matar. ¿Cuál es la opción correcta?
-Ninguna de las dos. Hay varios factores que influyen. En el caso de los psicópatas, la genética o el ambiente pueden dar pistas importantes sobre qué ha llevado a alguien a cometer un crimen. Pero también está la voluntariedad. En realidad, todos estos factores se dan de manera simultánea. En todo caso, se trata de relaciones complejas que casi nunca llegamos a conocer completamente. De hecho, en el mundo real, son los jueces penales los que tienen que enfrentarse a este problema, tienen que decidir si alguien ha tenido la voluntad de cometer el crimen. Se trata de una línea muy fina.

-En la ficción los asesinos más despiadados suelen ser personas muy inteligentes ¿Es que ser una especie de genio lleva aparejada la locura?
-Quien comete este tipo de asesinatos se consideran genio. En estos casos, es habitual que coincidan maldad y inteligencia. Pero también la soberbia y el narcisismo. Quieren mostrar al mundo de lo que son capaces, escriben a los periódicos, buscan publicidad… pretenden que la gente admire sus obras.

-Y luego encontramos a los personajes que deben desvelar las intenciones del crimina. En la novela, Lola MacHor se ve involucrada, muy a su pesar, en una serie de acontecimientos oscuros. Pero es que, además, su situación personal es complicada. También debe resolver un dilema sentimental. ¿Lola se deja llevar más por el corazón o por lo racional?
-Tenemos los dos casos. Son las dos caras de la misma moneda, el crimen perfecto y el amor perfecto. El personaje de Lola se debate en esta dicotomía. En el aspecto personal, se pregunta si un amor en apariencia perfecto puede desaparecer, y si, siendo así, debe buscar en otro sitio.

-Hay muchos momentos de la narración, en los que conviven, con naturalidad y justificación, pasajes muy crudos y realistas, con reflexiones de tipo personal y momentos de gran ternura. Difícil mantener el equilibrio narrativo en este sentido…
-Sólo se consigue si se observa con detenimiento todo el cuadro. Si se tienen en cuenta todos los elementos de la escena. No sólo hay que dedicarse exclusivamente a mirar el cadáver.



Posted on  by Equipo PlanetadeLibros.com

sábado, 21 de abril de 2012

La venganza del asesino par, de Reyes Calderón

«Ahora puedo afirmarlo con conocimiento de causa: todo ha vuelto a empezar. Debemos darnos prisa, porque llevamos retraso. Este hombre, si es que es un hombre, parece verdaderamente decidido, tanto que sus manos están ya manchadas de sangre. Y una vez que ha comenzado, no se detendrá. Los cadáveres caerán como fruta madura y en orden alfabético. ¿Comprende la urgencia? El asesino es par».
Lola Mac Hor acaba de ser nombrada jueza del Tribunal Supremo de España. Está casada con Jaime, científico del CSIC, y tiene cuatro hijos. Siempre ha sido feliz con su marido, pero éste lleva un tiempo muy raro, y ella le ha forzado a irse a vivir a un hotel. Él, agobiado por problemas de trabajo, se marcha a Estados Unidos. El mismo día de su partida, es el nombramiento de Lola, al que él no asiste. Además, Rodrigo, una de las múltiples personalidades del psicópata Dr. Wilson, asesino confeso, ha vuelto a la carga —o eso parece— aunque sigue encerrado en una cárcel de alta seguridad para enfermos mentales. Y requiere la presencia de la jueza. Inmediata. Porque de nuevo está matando, y sólo ella puede detenerle. Amor, intriga y sentido del humor, ingredientes para una buena novela psicológica, del estilo de Sé lo que estás pensando o El psicoanalista.

miércoles, 18 de abril de 2012

Katrina, de Sally Salminen

jueves, 12 de abril de 2012
Toda una personalidad
Luis Daniel González, bienvenidosalafiesta
Katrina, de la finlandesa Sally Salminen, es una novela con fuerza y una protagonista comparable con las de tantas novelas de Willa CatherCuenta la vida de una mujer de Österbotten, una región de Finlandia, que se deja deslumbrar por la simpatía de un marinero que un día llega a su pueblo, por lo que se casa y se marcha con él lejos, a Åland. Una vez allí, se da cuenta de que su marido, una buena persona, es el hazmerreír del pueblo por su palabrería y su afición a presumir, y que sus promesas eran completamente vanas. Pero hace frente a su nueva situación: trabaja duramente en distintas casas del pueblo, educa a sus hijos e incluso va viendo los aspectos buenos que tiene su marido. Y, llegado el momento, reivindica con entereza lo que se le debe: «una mujer debe hacerse valer tanto como un hombre y hasta más», dice Katrina al capitán Nordkvist cuando le reclama las deudas que ha contraído con ella.

Todo se cuenta con paso tranquilo para meter al lector en el mundo interior de Katrina, toda una personalidad, que acaba ganándose a sus vecinos y, también, el respeto de los hombres más ricos del pueblo. Hay momentos tensos, como corresponde a la vida de pueblos marineros que viven inquietos por la suerte de quienes se han embarcado, y como es propio, también, de quienes han de hacer frente a situaciones climatológicas extremas. Al principio de la historia Katrina se propone ser feliz, llegar a vencer la miseria en la que vive, y demostrar «a todo el mundo que tenía fuerza para hacer florecer su dicha aún en el corazón de aquellas desnudas rocas», pero su historia se parece poco a los grandes novelones románticos pues los acentos amables de la narración no esconden la dureza en ningún momento.

Sally Salminen. Katrina (1936). Madrid: Palabra, 2012; 526 pp.; col. Roman; trad. de Francisco Torres Ferrer y L. Vegas López; ISBN: 978-84-9840-581-1.

sábado, 14 de abril de 2012

El día de la lechuza, de Leonardo Sciascia

«El autobús estaba a punto de arrancar, retumbaba sordamente entre repentinos carraspeos y sollozos. La plaza estaba silenciosa en el gris del alba, hilachas de niebla entre los campanarios de la Matrice: sólo el retumbar del autobús y la voz, implorante e irónica, del vendedor de tortas, “tortas calientes, tortas”. El cobrador cerró la puerta, el autobús arrancó con un fragor de chatarra. El último vistazo que el cobrador echó a la plaza captó al hombre vestido de oscuro que llegaba corriendo; el cobrador le dijo al conductor “un momento” y abrió la puerta con el autobús todavía en marcha. Se oyeron dos disparos desgarrados: el hombre vestido de oscuro, justo cuando iba a saltar al estribo, quedó suspendido por un instante, como si una mano invisible retirase del pelo; se le cayó la cartera de la mano y, lentamente, sobre la cartera se desplomó».
Los pasajeros se apresuran a huir, y nadie ha visto nada, o eso dicen. Pero las circunstancias de esta muerte parecen cada vez más complejas. Además, puede que la misteriosa desaparición del campesino Mendolìa guarde relación con el caso. Bellodi, joven capitán de carabineros y ex partisano será el encargado de llevar a cabo la investigación y de rasgar con su empeño el silencio plomizo de toda una sociedad. Sciascia, con Il giorno della civetta, nos ofrece un retrato de la mafia siciliana en estado puro, y con calidad literaria, haciendo de ella una novela IMPRESCINDIBLE. Existe una versión cinematográfica de 1968, protagonizada por Claudia Cardinale y Franco Nero.



miércoles, 11 de abril de 2012

Los juegos del hambre, de Suzanne Collins


Jueves, 3 de junio de 2010
Circo romano por televisión
Luis Daniel González, bienvenidosalafiesta
En su momento leí Los juegos del hambre, de Suzanne Collinsy ahora he leído En llamas, la continuación de la historia.
En la primera se presenta una sociedad dictatorial futura donde, anualmente, son seleccionados por sorteo un chico y una chica de cada uno de los doce estados para luchar entre sí hasta que sólo quede uno vivo; esto tiene lugar en un estadio un tanto especial —con bosques y lagos y todo tipo de escenarios— desde donde los combates son retransmitidos en directo a todo el país; la protagonista y narradora, Kaniss, se presenta por su estado para sustituir a su hermana pequeña, que había sido la elegida. En la continuación, después de una introducción algo más larga, los protagonistas vuelven al estadio para competir de nuevo a muerte, pero la rebelión contra el poder está en marcha y Katniss, sin ella saberlo, se ha convertido en la bandera de los rebeldes, digamos que parece anunciarse como un nuevo Espartaco.
Como bastantes escritores que han tenido éxito en las últimas décadas, también en este caso la autora fue durante años guionista de programas televisivos: una experiencia que, sin duda, facilita el trabajo de confeccionar novelas que lleguen bien a los lectores jóvenes. Las dos son narraciones absorbentes y bien construidas, que tocan muchas teclas apropiadas para conectar con el público: elección de los rasgos de los distintos protagonistas, enamoramientos cruzados, presentación de chicas con grandes habilidades físicas para la lucha, gran atención a cuestiones de vestuario y maquillaje, etc. Pero, como ya comenté en Novelas inquietantes o sociedad inquietanteson relatos que me parecen morbosos y socialmente dañinos pues pienso que la representación en ficciones de los programas televisivos que juegan con la curiosidad acerca de las vidas de otras personas, o de los espectáculos del tipo que sea donde se producen accidentes terribles y muertes, les da carta de normalidad y facilita más todavía su aceptación social.
Una especie de prueba de que también se busca eso está en que quienes los escriben, o los publican, o los elogian, no dan explicaciones sencillas y directas, que todos podríamos entender aunque no compartiéramos, del tipo «escribo, (o publico, o leo) novelas así porque son las que me gustan», o «porque quiero ganar dinero» en el caso de los autores y editores. Por el contrario, las explicaciones que abundan contienen coartadas educativo-culturales-morales, como, por ejemplo, «son novelas que reflexionan sobre la injusticia, pues en ellas los pobres son los oprimidos y la chica lucha por salvar a su hermana pequeña y a su familia», o «son una forma inteligente de acercar a la juventud a los viejos mitos griegos, como el del Minotauro», o «qué instructivos relatos para que los lectores jóvenes se den cuenta de la crueldad inhumana del Circo Romano y así nunca se vuelva a repetir», etc.

Suzanne Collins. Los juegos del hambre (The Hunger’s Games, 2008). Barcelona: Círculo de lectores, 2009; 379 pp.; trad. de Pilar Ramírez Tello; ISBN: 978-84-672-3563-0.
Suzanne Collins. En llamas (Catching Fire, 2009). Barcelona: Molino, 2010; 487 pp.; trad. de Pilar Ramírez Tello; ISBN: 978-84-2720-000-5.

sábado, 7 de abril de 2012

Los juegos del hambre, de Suzanne Collins

El próximo 20 de abril de 2012 se estrena la película Los juegos del hambre. El argumento de la novela, que, por cierto, engancha bastante, es éste: Después de que Norteamérica quedó reducida a cenizas, sobre ellas se levantó Panem, un nuevo país, con un Capitolio rodeado de trece distritos, que llevó la paz y la prosperidad a los ciudadanos. Pero entonces llegaron los Días Oscuros, la rebelión de los distritos contra el Capitolio. Doce de ellos fueron derrotados; el otro, aniquilado. A partir de ese momento, para que los supervivientes no olviden la lección, se celebran todos los años los Juegos del Hambre. Sus reglas son sencillas: en castigo por la rebelión, cada uno de los doce distritos debe entregar a un chico y a una chica, llamados tributos, para que participen. Los veinticuatro tributos son encerrados en un enorme estadio al aire libre en el que se encontrarán con bosques, lagos y todo tipo de escenarios. Una vez dentro, los competidores deben luchar hasta la muerte durante varias semanas, mientras todo se transmite por televisión. Un año más, Katniss participa en el sorteo, con bastantes papeletas. Pero este año es distinto: su hermana Prim, acaba de cumplir 12 años y entra por primera vez en el sorteo. Absorbente y bien construida, yo no la recomendaríaDe hecho, en la novela, aunque en algunos protagonistas se ven buenos sentimientos, amistad, generosidad, solidaridad, otros se mueven únicamente por odio, e incluso se convierten en bestias feroces ávidos de matar, y todo ello se convierte en el entretenimiento del resto de los habitantes de los distritos. Hace de la vida de las personas un espectáculo, como si fuera lo más normal del mundo. En este sentido, estoy de acuerdo con la afirmación de Luis Daniel González, para quien: relatos como estos son "morbosos y socialmente dañinos", ya que "la representación en ficciones de los programas televisivos que juegan con la curiosidad acerca de la vida de otras personas, o de los espectáculos del tipo que sea donde se producen accidentes terribles y muertes, les da carta de normalidad y facilita más todavía su aceptación social". 

martes, 3 de abril de 2012

Fray Escoba, de Antonio Mingote


Hoy, martes 3 de abril de 2012 ha fallecido, a la edad de 93 años, Antonio Mingote, miembro de la Real Academia de la Lengua desde 1988. Como homenaje recomendamos en nuestro blog este pequeño libro, genial interpretación de Fray Martín de Porres, en que el genial dibujante hace gala de su penetrante intuición y nos acerca —con imágenes certeras, tiernas y poéticas— de un modo ameno a la heroicidad de este pequeño y santo fraile mulato, el fraile de la escoba. El humor, la alegría y la bondad del dibujante, impregnadas de un sano espíritu crítico, se unen, en esta obrita, a la santidad de Fray Martín de Porres. Porque en realidad, «santidad» y «alegría», o «humor», no son conceptos lejanos, como pudiera parecer a primera vista, ya que «un santo triste —se dice— es un triste santo». Porque lo mismo que la santidad resulta inconcebible desprovista de la alegría, el humor verdadero, que trata de servir al hombre para hacerlo mejor, no resultaría sin un íntimo deseo de mejorar el mundo, de santificar la existencia.