miércoles, 13 de febrero de 2019

Dios en la poesía actual


Dios en la poesía actual[1]
 Cuando llegue la hora que sólo Tú conoces / llévame por un campo donde crecen higueras. / Haz que sea verano, cuando su áspero aroma / viene para abrazarnos. Yo estaré junto a ellas. José Julio Cabanillas.
Aléjame, Señor, de la barbarie / y del eco ofensivo de esa gente / que arrasa tus sagrarios con el único / afán de erradicarte de la tierra. Carmelo Guillén Acosta.
También hay hoy poetas que hablan de Dios. Dos de ellos, José Julio Cabanillas y Carmelo Guillén Acosta, han rescatado en Dios en la poesía actual (Rialp) poemas de 48 autores actuales en español donde Dios es el alma de la composición. Lo de actuales implica, según el criterio seguido para la selección, haber nacido en el entorno de 1950 y después. Y quizá la primera sorpresa -las siguientes provienen del golpe de belleza de los versos- sea que, en una sociedad tan secularizada como la nuestra, Dios está mucho más presente en la poesía de lo que cabría suponer.
 -Entonces, ¿no les ha “costado” encontrar autores para la antología?
-Darle vida a la antología no nos ha costado demasiado esfuerzo: unos poetas han ido llamando a otros hasta conseguir la suma de 48 autores. Sin duda, como ocurre siempre en cualquier compilación, podrían haber surgido algunos más si lo hubiéramos anunciado previamente en nuestros círculos de poetas cercanos; de hecho, tras la publicación de la antología, nos han venido más de uno y más de dos poetas mostrándonos sus libros con alguna que otra composición referida a Dios y con el deseo de que los agregáramos a una posible segunda edición, que se hará, según nos han avisado ya desde Rialp. Sin embargo, el trabajo lo hemos realizado sin presiones de nadie, con plena libertad, y revisando muchísima poesía impresa actual de poetas nacidos a partir de los años 50 que considerábamos merecedores de ser incluidos en la antología.
 -¿Fue bien recibida la idea por los poetas con quienes contactaron?
-Cuando encontrábamos poemas de calidad que hablaban explícitamente de Dios, nos poníamos en contacto con el autor y le pedíamos su autorización para hacerlo partícipe del proyecto. Así de fácil. Estos poetas, a veces, nos han enviado textos inéditos sobre la misma temática, que también hemos añadido a nuestra selección, hasta un máximo de cinco poemas.  
-Todo ello, en un tiempo que se aleja de Dios…
-Al ser un tema universal, de todos los tiempos, incluido este postsecular, Dios no deja de ser un referente para los poetas. Baste hurgar en sus obras literarias para descubrirlo entre los entresijos de sus versos. Piense que el poeta es una persona que tiende a estar en contacto con la belleza, con lo inefable, con lo imperceptible para muchos, y en ese ejercicio de acercamiento al misterio se topa de alguna manera con Dios. Aunque el hombre se aleje de Él, la auténtica poesía siempre lo tiene en cuenta y lo acerca.
El mundo es escenario y espejismo, / la vida entera un agotado sueño. / Cuando vengas, Señor, a desmentirlo, / concédeme un reposo verdadero. Javier Almuzara
-¿Creen necesariamente en Dios las personas que lo presentan en sus poemas?
-Por lo que se puede apreciar en esta antología, Dios se concibe desde muy distintas perspectivas: como un misterio, como un anhelo, como un personaje histórico que se puede conocer leyendo los Evangelios, como un Padre amoroso y providente, como un ser al que se le debe gratitud o adoración…, las perspectivas son diversísimas. Como decimos en el prólogo: «No hay en ellos [ni en los poetas, ni en sus poemas] un credo en particular o la intención de hacer poesía sacra o religiosa, ni de enseñarnos nada en particular; acaso encontraremos solo sinceras preguntas aunque no haya a veces demasiadas respuestas».
Quiero vivir, Señor: hoy sólo puedo / adorarte en el mundo que has creado, / sentir que de este barro formo parte. / No me rompas, Señor: hoy que me enredo / en las fibras del mundo que me has dado / solo quiero vivir y acompañarte. Carlos Javier Morales.
-¿Cuáles son las principales fuentes literarias de un poeta que crea poesía religiosa?
-Pensamos —y hablamos por nosotros mismos— que, en conjunto, la fuente más importante es su propia vida interior, su formación, su fe, alimentada a partir de lo que le inculcaron sus padres de pequeño. Literariamente, hay poemas que están inspirados en pasajes de la Biblia, sobre todo de los Evangelios; así lo hace Rocío Arana en Lc, 5, 31-47 o Manuel Ballesteros en Lc, 15, 11-32. Por otra parte, se encuentran poemas basados en acontecimientos explícitos como el nacimiento del Niño Dios (Rocío AranaBelén, Fernando de VillenaAl Nacimiento de Nuestro Señor) o la redención de la humanidad obrada por Cristo en la cruz (Jesús BeadesLa pasión según Bach), o, sencillamente, fundamentados  en ambientaciones evangélicas como la que se da junto al mar de Tiberíades (Luis E. CauquiTiberíades, Eloy Sánchez RosilloViejas historias). Otros, de inspiración evangélica, hablan del amor misericordioso de Dios, de la entrega sin fisuras. Otros, de manera visible, tienen su inspiración primera en San Juan de la Cruz (José Antonio SáezMi Amado, los bosques de Laurisilva), o en el famoso soneto anónimo A Cristo Crucificado (José María DelgadoEl cielo que me tienes prometido). No es en general la literatura lo que, en realidad, inspira a estos poetas sino su propia vida, alimentada desde la adoración, desde la acción de gracias, desde la súplica, desde las vacilaciones de la fe, o desde el rechazo a Dios.
 -¿Significa Dios lo mismo para los poetas de hoy que para los poetas de ayer?
-Evidentemente, el poeta es un hombre de su tiempo. Este que nos ha tocado vivir es apasionante, pero, sin que digamos nada que no sea evidente, no está enraizado en Dios.  Es, como muy bien se sabe, un tiempo laicista, de postsecularización, donde o a Dios se le pone en el banquillo, o no se cuenta con Él, o, simplemente, se le repudia como perteneciente al pasado, o, en el peor de los casos, se le ignora. En ese contexto, la creencia en Dios no tiene la misma incidencia en las vidas de muchas personas que hace varias décadas, cuando vivíamos en una España oficialmente católica. Pese a todo, hay un matiz maravilloso, muy presente en los poetas actuales, que queremos destacar, y es que hoy, más que nunca, el poeta ha descubierto que Dios habla, no solo desde la creación, sino, fundamentalmente, desde su silencio, su auténtico rostro.
Por Ti, Jardín, por Ti, por tu hermosura / los jacintos, honor del mes primero, / las tímidas violetas de febrero / y en marzo del almendro la blancura. Fernando de Villena.
-¿Es Dios causa u objeto de la inspiración del poeta? ¿O solo un contexto?
-Palabras como causa, objeto, contexto nos distraen de lo esencial. Esas palabras tienen que ver con un pensamiento técnico, racional. La poesía utiliza otras palabras (nunca unívocas, más complejas y ricas) porque se desarrolla en otra parte.
-¿No juega la razón un papel en la creación poética?
-El pensamiento racional encara sólo problemas. Algo que nuestra razón y nuestros instrumentos pueden analizar y resolver de un modo objetivo y universal. Pero la poesía se mueve en el terreno del misterio. De él no cabe una comprensión exacta ni una resolución definitiva. El misterio nos envuelve por fuera y por dentro, nos acoge o nos zarandea. Decirlo sólo es posible con palabras que están impregnadas de él. Son palabras corrientes y molientes, pero tienen que estar alentadas por él. Las palabras de un poeta tienen unas raíces muy hondas, se hunden en aquel umbral de lumbre divina que hay en cada quien. Arraiga en esa grieta de soledad inexplicable que convierte a cada quien en una persona irrepetible: el único habitante de su propia excentricidad singularísima. La poesía hace que no seamos fragmentos de una masa, un grumo anónimo.
Dios mío, tú creaste el mundo a base / de números y letras. Tú conoces / la fórmula capaz de combinarlos / para que surjan cosas de la mezcla. Luis Alberto de Cuenca.
-¿Existe la inspiración?
-Naturalmente que existe la inspiración: todo poeta (hasta el más técnico en su oficio) sabe que está jugando con fuego, que las palabras le llegan de otra parte. Él es el recipiente donde corre el agua y se desborda. Ese es el primer verso que nos da el cielo. Después hay que trabajar y cada poeta trabaja a su modo. Pero esa elaboración consiste en esclarecer lo que ha oído, quitarle ropaje retórico y el veneno del estilo. La hermosura siempre va desnuda, y es tan frágil. Comprendo que a más de uno esto le parezca una bobada.
 -¿Sobreabunda en la poesía religiosa actual el Dios-concepto, en detrimento del Dios Encarnado?
-En poesía no usamos conceptos, que son los propios del pensamiento técnico, racional. Más que pensar, el poeta ve cosas reales, concretas y bien materiales. No habla de entelequias borrosas ni de categorías universales. Creo que el poeta tiene un pensamiento simbólico: ve cosas del todo reales y en ellas -dentro de ellas- adivina un aliento inexplicable, que él mismo no puede alcanzar sino sólo señalar con el dedo: ahí está un pino (por ejemplo) empeñado en existir del modo más hermoso, descarado y feroz. Mal negocio es ser poeta: intentar decir lo que no se puede explicar del todo. Sabe que su trabajo es ver y mostrar lo que permanece invisible, detrás, pero da plena existencia, hermosura, a cada cosa.
Te doy las gracias / por la noticia Tuya del amor a diario. / Nada como el Amor / para darnos noticia de lo eterno. Beatriz Villacañas.
-Y que también es real…
-Por eso un poeta corre el riesgo de quedarse en el camino. Un poeta no puede mentir ni hablar de cosas que no ha visto, olido y palpado. La poesía es la encarnación del verbo. No es la sublimación de la materia como pensaron los alquimistas o los científicos de hoy que ven los fenómenos reales con la intención de establecer una teoría universal, abstracta, desustanciada. Dios libre al poeta de pensar mal y demasiado: cerrar los ojos para no ver.
-¿Escriben de forma distinta sobre Dios los poetas que creen y los que no creen o dudan?
-No somos capaces de establecer una diferencia entre un poeta escéptico y otro creyente. A los poetas debemos pedirle autenticidad: ojos en la cara y alma desnuda, libre de juicios previos. Por ese camino llegará —o tal vez le llevarán— a la Poesía mayúscula y entonces… Ni el más sabio podrá prestarle palabras pues ella nos excede de modo infinito. Un poeta da palos de ciego contra un muro, por ver si abre una grieta —aunque sea diminuta— por donde entre la luz del otro lado. No creemos que podamos pedirle más.
Para quererte a Ti, mi Dios, / me remueven tu Cielo y el infierno. / La sal y la pimienta de mi amor / son algo de interés y un poquitín de miedo. Enrique García-Maiquez.
-¿Cuándo un poema puede ser oración?
-Al final de su Poética musical, afirma Stravinsky que el fin último, esencial de la música es la comunión, la unión de cada hombre con su prójimo y el Ser. La poesía y la música son casi hermanas. Creemos que, en ocasiones, se consigue esa unión (en esta antología hay poemas que lo demuestran) aunque el poeta (o el músico) no sepa del todo cómo se hace.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Yo, robot, de Isaac Asimov


LAS TRES LEYES DE LA ROBÓTICA

1. Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
2. Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto cuando estas órdenes están en oposición con la Primera Ley.
3. Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no esté en conflicto con la Primera o Segunda Leyes.
Manual de Robótica 56ª Edición, año 2058.

Los robots que nos presenta Isaac Asimov en Yo, robot (I, Robot en el original) son máquinas capaces de llevar a cabo muy diversas tareas, y que a menudo se plantean a sí mismos problemas de 'conducta humana'. Estas cuestiones se resuelven en el ámbito de las tres leyes fundamentales de la robótica, concebidas por Asimov, pero no dejan de proponer extraordinarias paradojas que a veces se explican por errores de funcionamiento y otras por la creciente complejidad de los 'programas'. Pero ¿existe el riesgo de que un día estos robots sean tan inteligentes y tan autónomos que se rebelen contra el hombre que los diseñó? Asimov, nos deja con la duda… Sirvió de inspiración para una película de 2004 que lleva el mismo nombre, Yo robot, dirigida por Alex Proyas y protagonizada por el actor Will Smith.

miércoles, 30 de enero de 2019

Soy la hija de Rembrandt, de Lynn Cullen

«Sé que esto sonará extraño. También a mí me lo parece: creo que Dios habla a través de mis manos».

Con su madre muerta por la plaga de peste y su hermano Titus recién casado, Cornelia van Rijn se encuentra aislada, sin un solo amigo o confidente, salvo su difícil padre, el pintor Rembrandt van Rijn, una vez admirado por la élite holandesa y que se encuentra ahora al borde de la locura. Cornelia, sola y desamparada, debe cuidar de él, abrumada, al mismo tiempo, por los secretos y escándalos sobre ella misma. Se ha enamorado de Carel, un chico de una familia de mercaderes, pero su padre le termina prohibiendo que lo vea; y el serio Neel, último e incondicional alumno de su padre, le cansa. Basada en personajes reales, I am the Rembrandt’s daugther es una novela que narra el drama familiar al que tuvo que enfrentarse esta joven, que luchó por sobrevivir a la sombra de uno de los más brillantes y complicados artistas de la historia. Me ha gustado bastante. Los 350 años de la muerte de Rembrandt puede ser una buena oportunidad para releer esta entretenida novela.

lunes, 30 de julio de 2018

Llora Nagasaki, de Toshimi Nakai


El doctor Takashi Nagai (1908-1951) amó y rezó ardientemente por la paz. Antes de caer la bomba atómica sufría una aguda leucemia y le habían pronosticado tres años de vida. A eso se añadió la radiación de la bomba y el extenuante trabajo que realizó curando heridos, en un ambiente con un índice de radiación altísimo. A los pocos días se desplomó y le fue imposible estar de pie. “El brazo y los dedos se mueven -decía-. Mientras aguante, he de seguir escribiendo. Escribir es lo único que puedo hacer”. Y no paró de escribir libros y cartas hasta su muerte, el 1 de mayo de 1945, con 43 años. Y lo hizo para animar a sus compatriotas a rehacer su país y amar la paz. Los libros del doctor Nagai conmovieron a millares de japoneses e inspiraron varias canciones y películas. “Su mensaje y su ejemplo -afirma en el Prólogo Toshimi Nakai, autor de esta semblanza­- pueden ser muy útiles a los que vivimos en la sociedad actual, para aprender la importancia de esforzarnos por la paz y por difundir el amor al prójimo.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Baúl de sombras, de Javier de Navascués

Ahora que estoy triste
Correré las cortinas, bajaré las persianas
Y me esconderé en este poema.

Así se expresaba Javier de Navascués en Recuento (1999). Ahora, en Baúl de sombras, nos conduce a encontrar en la poesía un medio de conocimiento de la realidad. Se zambulle en la memoria, se repliega sobre sí mismo para rescatar las vivencias de la infancia. Los hechos, pero, sobre todo, su sentido desde el presente en que se los evoca. Experiencia restaurada, lucha contra el olvido, recuperación de lo vivido para compartirlo con quienes gozan de esa misma experiencia.

lunes, 11 de septiembre de 2017

El Sunset Limited, de Cormac Mc Carthy

jueves, 5 de abril de 2012
Lo que hace falta es callar
Luis Daniel González, bienvenidosalafiesta
El Sunset Limited, de Cormac Mc Carthyes una obra de teatro en su origen, o una novela en forma dramática, que presenta un diálogo que tiene lugar en un cuarto de un gueto negro de Nueva York, entre dos hombres, Blanco y Negro. La breve presentación dice del primero que tiene mediana edad y del segundo que es corpulento. Se irá deduciendo del diálogo que Negro salvó a Blanco de arrojarse al paso del tren, el Sunset Limited; que Negro tuvo un pasado turbulento pero una experiencia en la cárcel le hizo convertirse, y que Blanco es un profesor culto y desesperado. Toda la conversación es un intento, por parte de Negro, de convencer a Blanco de que no intente suicidarse de nuevo.

Si muchos lectores ya sabían del enorme talento del autor para las descripciones y para los diálogos lacónicos, aquí podrán comprobar su maestría para construir un largo combate dialéctico entre dos personajes que tienen voces completamente distintas: una cálida y de argot, otra desgarrada y culta. Y, como corresponde a un autor cuidadoso, verán que deja que cada uno de sus personajes hable con toda la fuerza que tienen sus argumentos, vitales los de uno e intelectuales los de otro, y que no intenta forzar más de la cuenta el pulso que ambos sostienen.


En mi opinión, una clave del diálogo, donde se reflejan actitudes de fondo, está en el comentario de Blanco: «creo en la preponderancia del intelecto»; y en la réplica de Negro: «antes de empezar a leer la biblia yo también estaba en el rollo de la preponderancia» (…). No tanto como usted, pero bueno. (…) Me quité de encima todo aquello y lo dije: Por favor, ayúdame, dije. Y él me ayudó». En otro momento Negro sí le dice a Blanco cuál es su problema: «La luz está en todas partes, lo que pasa es que usted no ve más que sombra alrededor. Y la sombra es usted. Usted hace la sombra».

Otra clave, donde se ve quien lleva la iniciativa, se puede apreciar en otros comentarios de Negro. Uno: «no tengo ni puñetera idea de por qué Dios es como es. No sé por qué me habló a mí. Yo no lo hubiera hecho»; otro: «si Dios es Dios le puede hablar a su corazón en cualquier momento. Le diré más: si me habló a mí (y ya le digo yo que lo hizo), es que puede hablarle a cualquiera»; y un tercero, quizá el mejor: «La cosa no va de ser virtuoso. Lo único que hace falta es estar callado. No puedo hablar por boca del Señor, pero la experiencia que he tenido me hace creer que él habla al que está dispuesto a escuchar. No es necesario que sea virtuoso».

Al leer el libro, para mí el más impactante desde hace mucho tiempo, he pensado que McCarthy podría haberse inspirado en aforismos de Nicolás Gómez Dávila. Así, y entre otros, Blanco encaja de lleno con el que dice que «Si no se suicida, el ateo no tiene derecho a creerse lúcido»; y los razonamientos de Negro respiran la convicción de que «La sabiduría se reduce a no enseñarle a Dios cómo se deben hacer las cosas».

Cormac McCarthy. El Sunset Limited (The Sunset Limited, 2006), Barcelona: Mondadori, 2012; 112 pp.; trad. de Luis Murillo Fort; ISBN: 978-84-397-2502-2.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Ser quien eres, de Wenceslao Vial (Ed.)

Cómo construir una personalidad feliz, dice el subtítulo, con el consejo de médicos, filósofos, sacerdotes y educadores. Cómo mejorar la propia personalidad, la autoestima y la virtud, sin imitar modelos que nos alejan de nuestra propia identidad. Cómo vivir una vida más feliz y más coherente, y adquirir una mayor empatía con quienes nos rodean, en especial con nuestra propia familia, en el entorno del hogar. Los autores, con larga experiencia en sus propios ámbitos, se dirigen de manera especial a lectores con una espiritualidad cristiana, ofreciendo pautas para avanzar con eficacia en la búsqueda de la felicidad: Alfonso Aguiló, Carlos Ayxelá, José María Barrio, José Benito Cabaniña, Javier Cabanyes, Juan Ramón García-Morato, Javier Láinez, Javier Sesé, Rodolfo Valdés, Wenceslao Vial (Ed.). interesante para educadores: padres, profesores, sacerdotes, …

lunes, 28 de agosto de 2017

El refugio secreto, de Corrie Ten Boom

Desde su publicación, hace más de cuarenta años, la historia de Corrie ten Boom, una relojera holandesa de la ciudad de Haarlem, ha servido de inspiración a millones de personas. Heroína de la resistencia a la ocupación nazi de su patria, ella, junto a toda su familia, arriesgaron la vida para ayudar a los judíos perseguidos y a los jóvenes buscados por los alemanes para deportarlos como fuerza de trabajo. Después de convertir su casa en un refugio clandestino donde podía acudir todo el que tenía necesidad, y de salvar a cientos de personas, aquella actividad les llevó a probar ellos mismos el sabor de los campos de la muerte. Sólo pudo sobrevivir Corrie, y gracias a ello pudo contar por todo el mundo esta historia de cómo la fe acaba triunfando sobre el mal, pues no hay pozo tan profundo donde no llegue la gracia y el amor de Dios. Fue nombrada "Justa entre las Naciones" por el gobierno de Israel, como lo fueron, entre muchos otros, Hannah Arendt, Marc Chagall, Franz Werfel, Pío XII y Oskar Schindler.

lunes, 21 de agosto de 2017

J. R. R. Tolkien. Señor de la Tierra Media, de Joseph Pierce

En esta obra encontramos quince escritos sobre el gran legado literario y los valores espirituales que regían la Tierra Media de J. R. R. Tolkien. Esta atractiva colección incluye recuerdos personales de George Sayer amigo personal de Tolkien y biógrafo de C. S. Lewis, y Walter Hooper, secretario personal y biógrafo de C. S. Lewis y artículos y ensayos que exploran los hilos de inspiración y razón en las obras mayores de Tolkien. El Señor de los Anillos, El Silmarillion y El Hobbit son examinados desde distintas perspectivas. Las páginas de Stephen Lawhead exploran el sentido del tiempo y los caminos de inspiración en Tolkien. En palabras de Joseph Pierce que se pueden leer en el Prefacio, juntos, estos escritos “representan no solamente una justa celebración de la vida y obra de Tolkien, sino también una contundente y eficaz réplica a sus detractores”.

lunes, 14 de agosto de 2017

Las montañas blancas, de John Christopher

Una raza de gigantescos robots, los Trípodes, ha dominado la Tierra, reduciendo a todos sus habitantes a la esclavitud. A partir del día de la solemne Ceremonia de la Placa, que tiene lugar a los catorce años, los chicos y las chicas son considerados ya como personas mayores. ¿Se puede ser persona si no se posee libertad, si no se es dueño de los propios pensamientos? A Will Parker, un muchacho que está a punto de recibir La Placa, se le plantean serias dudas. Un encuentro casual con un miembro de la casta de los Vagabundos le revela que todavía quedan algunos hombres dispuestos a luchar por su independencia que habitan en unas lejanas montañas, al otro lado del mar. Primer libro de la Trilogía de los Trípodes, seguido por La ciudad de oro y plomo y El estanque de fuego. Una distopía en la que el amor a la libertad, resistencia frente a la esclavitud y defensa de la propia identidad es lo que une a los protagonistas de esta serie. en cierta medida recuerda a La guerra de los mundos de H. G. Wells o a Farenheit 451 de Bradbury. Muy recomendable para jóvenes.

lunes, 7 de agosto de 2017

La caja negra, de Michael Connelly

¿Qué relación puede guardar un asesinato reciente con un crimen acontecido dos décadas atrás? El inspector Harry Bosch debe plantearse dicha pregunta cuando, por alguna extraña razón, la investigación de un homicidio le hace regresar a la peor época que recuerda de su larga trayectoria profesional: las revueltas raciales que arrasaron Los Ángeles en 1992. En aquellos turbulentos días una joven fotógrafa murió bajo extrañas circunstancias. Quizá la resolución del crimen del presente sea también la respuesta a aquella muerte jamás resuelta del pasado. Acción, ritmo y buena construcción de los personajes. Sin duda, una buena lectura para el verano.







miércoles, 19 de abril de 2017

Una temporada para silbar, de Ivan Doig

Cuando vuelvo a visitar los rincones de mi vida, las cosas más nimias me asaltan. El mantel de hule con cuadros blancos y molinos de viento azules, las manchas descoloridas en nuestros cuatro gastados lugares en la mesa. Ese café acre de papá, tan cargado que casi andaba, y que él bebía a sorbos después de la cena para dormir después, sereno como una esfinge.
Paul Milliron ocupa el cargo de Superintendente de Instrucción Pública en Montana (EE.UU.). A través de sus recuerdos, Doig nos sumerge en la vida de la Montana de 1909. Paul es el mayor de los tres hijos que tiene Oliver Milliron, un granjero que se ha quedado viudo recientemente. Para salir adelante en las tareas domésticas, contratan a un ama de llaves, Rose, que se presenta en Marias Coulee acompañada de su hermano Morris, un dandi que no encaja mucho en el ambiente rural de la zona. El destino de todos cambia cuando, al quedarse sin maestra, el pueblo ofrece el puesto a Morris, hombre de esmerada y excéntrica educación. Novela familiar, amable, con muchos y agradables valores humanos y con una destacada presencia de la naturaleza y la vida campestre. Un homenaje a la abnegada entrega de muchos maestros, Una temporada para silbar, The Whistling Season en el original, describe con calidad y ternura los sentimientos más íntimos y profundos de unos personajes infantiles y adolescentes, como Paul, que empiezan a abrirse camino en un mundo nada fácil.

lunes, 27 de febrero de 2017

El silencio del asesino, de Concha López Narváez

Siempre estoy atento a lo que leen los muchachos en el colegio. No hace mucho vi a Gabi, alumno de 1º ESO y gran lector, con un nuevo libro. Y le pedí que -cuando acabara de leerlo- me lo pasara si le había gustado. Me lo leí, y aquí te lo traigo. Se trata de El silencio del asesino, de Concha López Narváez. No es una autora desconocida para mí, ya que hace años me leí -y guardo buen recuerdo- La tejedora de la muerte. En esta ocasión nos trae un nuevo libro de misterio.
Dos bellos sauces daban vida al jardín de Twin Willows Manor, pero también escondían algo terrorífico. El día en el que, por accidente, una excavadora derrumbó aquellos árboles, el revuelo y el escándalo se apoderaron de la tranquila ciudad de Wiggfield. Un cadáver, un juicio, testimonios dolorosos, mentiras y un acusado que se niega a hablar forman la trama de esta novela, donde el suspense articula un entramado de personajes y hechos capaz de secuestrar a cualquier lector.

lunes, 20 de febrero de 2017

El coleccionista de huesos, de Jeffery Deaver

Lincoln Rhyme, uno de los principales criminalistas forenses del mundo, está paralítico del cuello para abajo, por lo que vive atado a su cama. Cuando planea suicidarse recibe la llamada de un antiguo compañero: enterrada en una vía de tren del West Side neoyorquino se ha encontrado la mano de un hombre que cogió un taxi del que nunca saldría... su conductor era 'el coleccionista de huesos'. Sólo Rhyme puede descifrar las pistas que va dejando este inteligentísimo psicópata. La oficial de policía Amelia Sachs será sus brazos y sus piernas en una frenética y apasionante carrera para detener el horror.

Publicada en 1997, es la primera novela de la serie de Lincoln Rhyme, criminalista forense tetrapréjlico. En 1999 fue llevada al cine con  Denzel WashingtonAngelina Jolie como protagonistas. Excelente para desconectar. Espero seguir leyendo la serie.

miércoles, 25 de enero de 2017

El extraordinario viaje de T. S. Spivet, de Reif Larsen

Hace unos años, un amigo mío, profesor de Educación Secundaria, me recomendó para jóvenes Las obras escogidas de T. S. Spivet, primera novela de Reif Larsen. Me hice con ella y no recuerdo bien por qué al final no la leí. Y mira por dónde, el pasado 31 de diciembre de 2016 cené con mi padre y vimos juntos la adaptación cinematográfica de Jean-Pierre Jeunet. Ambos nos lo pasamos genial. Después de verla mi padre me dijo: “Has acertado”. Por eso, te recomiendo verla y leer la novela. T. S. Spivet es un chaval de 12 años de extraordinaria inteligencia, que vive con su atípica familia en un rancho en Montana. Su padre es el tradicional cowboy de pocas palabras. Su madre es una investigadora científica, experta en escarabajos. Su hermana mayor es una adolescente, en plena edad del pavo. Y su hermano mellizo murió en un trágico accidente. Spivet inventa una máquina de movimiento perpetuo que le supone un importante premio. De modo que emprende un viaje en solitario –pues se siente excluido del resto de la familia– para recoger el galardón, mientras que los que se lo han concedido ignoran que el genial inventor es un niño. Cine de aventuras fantásticas, en la línea de La invención de Hugo, con momentos dramáticos, pero también buenos golpes humorísticos, ofrece una atinada reflexión sobre la familia, el modo en que hay que cultivar las relaciones padres-hijos o entre hermanos, abordando de frente los malos tragos que depara la vida.

miércoles, 18 de enero de 2017

Los cuarenta días del Musa Dagh, de Franz Werfel

«Esta obra se concibió en marzo del año 1929, durante una estancia del autor en Damasco. El espectáculo deprimente de unos niños prófugos, mutilados y hambrientos, que trabajaban en una fábrica de tapices, fue el motivo decisivo que me decidió a desenterrar de la tumba del pasado el inconcebible destino del pueblo armenio»

Franz Werfel, Breitenstein, Primavera de 1933


Ésta es la novela que leían los judíos del gueto de Varsovia durante tu cautiverio, pues su historia refleja mejor que ninguna otra su aciaga suerte y su martirio. Inspirada en hechos reales, Los cuarenta días del Musa Dagh narra el exterminio de los armenios a manos del imperio otomano. Este crimen ominoso presenta un lado épico en la resistencia que durante el verano de 1915 mantienen los 5000 habitantes armenios de las aldeas alrededor del Musa Dagh ─el Monte de Moisés─, a orillas del Mediterráneo. Gabriel Bagradian, un intelectual armenio rico, casado con una parisina y que lleva muchos años lejos de su patria se erigirá en el héroe de estas comunidades, convirtiendo el monte en una fortaleza en la que pelearán por escapar a la persecución, la tortura, el hambre, la reclusión en campos de concentración y, en definitiva, la negación de su condición humana. Todo un clásico, de 838 páginas, que no tiene desperdicio.

jueves, 5 de enero de 2017

Días de Reyes Magos, de Emilio Pascual

Un libro para todos los públicos, aunque habitualmente se catalogue como literatura juvenil. El protagonista, un adolescente llamado Ulises, nos narra en primera persona el momento en que descubre que los Reyes Magos no existen, las discusiones con sus padres, su huida de casa con dieciséis años y su descubrimiento de la literatura a través de su amiga Cali y de un misterioso mendigo ciego que conoce en el metro y que le contrata para que le lea libros. Días de Reyes Magos es un libro que habla de libros, de los libros con los que el autor, y tú, y yo y mucha otras personas han disfrutado: Oliver Twist, las Aventuras de Sherlock Holmes, la OdiseaLa isla del tesoroEl Principito,… Lecturas que te hacen recordar tantos buenos ratos pasados con un buen libro entre las manos y que te impulsan a descubrir títulos y autores aún no explorados.

miércoles, 24 de agosto de 2016

La batalla, de Patrick Rambaud

Completamente agotado, un soldado de la Grand Armée busca un lugar para descansar su cabeza y dormir; al despertar se da cuenta, con cierta indiferencia y cierto asco, que un montón de brazos y piernas amputados le sirvieron de almohada. Tal es el cuadro que describe Patrick Rambaud en La batalla. El relato de la batalla de Essling, en los suburbios de Viena, donde Napoleón, al frente de un ejército compuesto de franceses, españoles, portugueses, sardos, bávaros, hamburgueses, polacos, napolitanos, wurtemburgueses, croatas, eslovenos, daneses y quién sabe cuántas nacionalidades más, se enfrenta al ejército austriaco y húngaro, que había pasado a la ofensiva. La primera batalla que Napoleón perdió, inicio del fin, en una recreación histórica que convence. Bien documentada y construida, La batalla desmitifica a grandes personajes como Napoleón. Es la novela que Balzac quiso escribir pero nunca comenzó: «Habla de ella regularmente, pero no la comenzó nunca, tan sólo tomó notas» explica Rambaud.

miércoles, 10 de agosto de 2016

En piel ajena, de Tana French

«Ésta es la historia de Lexie Madison, no la mía. Me encantaría explicarles la historia de una sin mezclarla con la de la otra, pero es imposible. Antes pensaba que había cosido nuestras vidas por los bordes con mis propias manos, que había apretado bien las puntadas y que podía descoserlas cuando deseara. Ahora creo que siempre fue algo mucho más profundo que eso, y mucho más soterrado; quedaba fuera del alcance de la vista y también de mi control. (…) Hay algo que deben saber acerca de Alexandra Madison: nunca existió».

A pesar de haber abandonado la brigada de homicidios, la detective Cassie Maddox recibe una llamada para acudir a la escena de un crimen, ya que ella y la joven asesinada, Alexandra Madison, son prácticamente como dos gotas de agua. La policía desmentirá la muerte de Lexie Madison para que Cassie pueda suplantarla e irse a vivir a Whitethorn House, su antiguo hogar, que compartía con cuatro curiosos estudiantes universitarios, los principales sospechosos. Cassie no tardará en verse arrastrada por el misterio de saber quién era realmente Lexie y penetrar en su mundo. Excelente thriller, que te engancha desde el principio. Una buena lectura para el verano.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Un saco de canicas, de Joseph Joffo

«La canica gira entre mis dedos en el fondo del bolsillo. Es mi preferida, nunca me separo de ella. Y lo bueno es que es la más fea de todas (…) es una canica de barro, con el barniz medio saltado. Por eso tiene asperezas en la superficie, y dibujos, parece el planisferio de la clase en pequeño. Me gusta mucho, es bonito tener la Tierra en el bolsillo…»
El peluquero Joffo, un honrado judío establecido en París ocupado por los nazis, decide dispersar a su familia para evitar el cruel y posible destino que les espera. Sus hijos, Joseph (el autor de esta obra) y Maurice, tienen, a sus diez y doce años, que sobrevivir solos en un universo desquiciado, en el que la barbarie, la amistad, la picaresca y, sobre todo, el miedo imponen una sola ley: la supervivencia". Un sac de billes es, en palabras del propio Joffo, un relato «que narra la historia de dos niños en medio de un universo de crueldad, de absurdo, y también a veces, de ayuda inesperada». Christian Duguay dirige su adaptación cinematográfica. Sin duda, un clásico juvenil.

miércoles, 27 de julio de 2016

Una letra femenina azul pálido, de Franz Werfel

«Eran once sobres, diez de ellos escritos a máquina. (…) destacaba entre la uniforme serie la tinta de un tono azul pálido con la que estaba escrito el undécimo. Una letra femenina de amplios rasgos, un tanto severos y empinados. Leónidas agachó involuntariamente la cabeza, pues sintió que había empalidecido»


Viena, 1936. Una mañana, León, alto funcionario del ministerio, casado con una bella y rica dama vienesa, recibe una carta. En el sobre reconoce la letra azul pálido de Vera, una antigua novia judía, que le pide, en nombre de su antigua relación, y dada la importancia de su cargo, interceda a favor de un joven de dieciocho años. Esas líneas traerán para León el recuerdo de un amor de hace muchos años, un amor que había enterrado con sumo cuidado y que golpeará su conciencia trayendo de nuevo al presente su primer y único desliz matrimonial. Novela intimista, amarga, en Eine blaßblaue Frauenschrift confluyen el estudio psicológico y el análisis social. Una obra maestra de la novela corta.

miércoles, 20 de julio de 2016

El niño con el pijama de rayas, de John Boyne

«Una tarde, Bruno llegó de la escuela y se llevó una sorpresa al ver que Maria, la criada de la familia —que siempre andaba cabizbaja y no solía levantar la vista de la alfombra—, estaba en su dormitorio sacando todas sus cosas del armario y metiéndolas en cuatro grandes cajas de madera; incluso las pertenencias que él había escondido en el fondo del mueble, que eran suyas y de nadie más. —¿Qué haces? (…) —Madre —dijo Bruno—, ¿qué pasa? ¿Por qué Maria está revolviendo mis cosas? —Está haciendo las maletas».

Bruno tiene nueve años y vive en Berlín. Un día, de repente, se muda con su familia a una casa junto a una verja. Allí traba amistad con un niño judío llamado Shmuel que vive al otro lado de la verja y que, como otras personas en ese lugar, viste un "pijama de rayas". Esa amistad dará un giro inesperado a su corta existencia. El niño con el pijama de rayas (en inglés The Boy in the Striped Pyjamas) es una novela del autor irlandés John Boyne. Un libro no sólo para adultos; también es muy recomendable para jóvenes a partir de doce años. Su éxito hizo que se rodase una adaptación cinematográfica que se estrenó en 2008.



miércoles, 13 de julio de 2016

La última bruja de Trasmoz, de César Fernández García

La última bruja de Trasmoz es una novela juvenil de terror del escritor español César Fernández García. La novela gira en torno a la obsesión que sufrió Gustavo Adolfo Bécquer por la última bruja de Trasmoz y que, dos siglos después, hereda un descendiente suyo. La acción comienza en el invierno de 1870. El escritor romántico ha abandonado temporalmente su trabajo para recluirse en el Monasterio de Veruela. Su mujer Casta le echa en cara que vuelva a las andadas. Bécquer pretende retomar una leyenda de la comarca del Moncayo que últimamente le tiene obsesionado causándole frecuentes pesadillas. Se trata de la joven Gorgona, última de las famosas e históricas brujas de Trasmoz, que en sus sueños se le aparece con una calavera de cristal, del tamaño de un puño, pendiendo de una cadena negra que utiliza como colgante. La necesidad de escribir sobre la última bruja de Trasmoz será heredada, en el siglo XXI, por un joven descendiente de Bécquer llamado Emilio que al igual que su antepasado abandonará su trabajo para retirarse a un monasterio de la comarca. Allí, desde su llegada, asistirá a sucesos extraños.

jueves, 7 de julio de 2016

Los idus de marzo, de Valerio Massimo Manfredi

«Un grito, agudo e intermitente, desgarró el cárdeno silencio del amanecer. Un proveniente de la casa del pontífice máximo. Las vestales lo oyeron desde su morada, casi contigua, y se sintieron dominadas por el pánico. Ya había sucedido otras veces, pero cada vez era peor. (…) En un lecho en desorden, chorreante de sudor, con la mirada perdida en el vacío, baba en la boca, los dientes clavados en un espasmo chirriante, sujetado por los brazos nervudos de Silio Salvidieno, su ayudante de campo, estaba boca arriba el pontífice máximo, dictador perpetuo, Cayo Julio César, presa de las convulsiones».

«¡Guárdate de los idus de marzo!» Esta fue la célebre advertencia que hizo un adivino a Julio César, infausto presagio de lo que iba a suceder. El complot ya estaba urdido y los conspiradores decididos a dar el golpe fatal. Tampoco las palabras de aviso del adivino fueron las únicas que escuchó César en los días previos al asesinato, pero era tan grande su confianza que las rechazó. En muchos aspectos la de César fue una muerte anunciada.
Esta obra de Valerio Massimo Manfredi es la crónica implacable de las cuarenta y ocho horas anteriores al sangriento acontecimiento que había de cambiar la historia.

miércoles, 29 de junio de 2016

El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, de Robert Louis Stevenson

«Mr. Utterson, el abogado, era hombre de semblante adusto jamás iluminado por una sonrisa, frío, parco y reservado en la conversación, torpe en la expresión del sentimiento, enjuto, largo, seco y melancólico, y, sin embargo, despertaba afecto».

Londres, siglo XIX. En una vivienda señorial que tiene salida por detrás al barrio de Soho, vive el respetado doctor Jekyll. Sus amigos, el abogado Utterson y el doctor Lanyon, averiguan que tiene alojado en su casa a un tipo mal encarado llamado Mr. Hyde, que desagrada profundamente al mayordomo Poole y a toda la servidumbre. Hyde se ve involucrado en un crimen y se oculta por un tiempo. Más tarde reaparece, confiesa sus crímenes, anuncia a Lanyon «un nuevo ámbito de conocimiento y nuevos caminos hacia la fama y el poder», y le reprocha sus «puntos de vista estrechos y ramplones» sobre la ciencia. The Strange Case of Dr. Jekyll and Mr. Hyde, un clásico de la novela corta que evoca el lado oscuro de la condición humana y admite varias lecturas: simple trama de suspense, fábula moral y escenario para la perpetua lucha entre el bien y el mal.

miércoles, 22 de junio de 2016

Confesión, de Lev Tolstoi

«Fui bautizado y educado en la fe cristiana ortodoxa. En los principios de dicha fe me instruyeron desde niño, durante toda mi adolescencia y en mi juventud. Pero cuando a los dieciocho años abandoné la universidad en segundo curso, yo ya no creía en nada de lo que me habían enseñado».
En el cenit de su vida, cuando había alcanzado con sus libros riqueza y celebridad mundial, Lev Tolstoi, autor de Guerra y paz y Ana Karenina, se sincera y escribe: «Mi vida es una broma estúpida y cruel que alguien me ha gastado». Al borde del suicidio, empieza una búsqueda existencial, primero a través de la ciencia y luego a través de la filosofía, la historia y las diversas religiones. «Mi pregunta —escribirá— (…) era la más sencilla: reside en el alma de todo ser humano (…) una pregunta sin la cual la vida es imposible (…). La pregunta es: “¿Qué resultará de lo que hoy haga? ¿De lo que haga mañana? ¿Qué resultará de toda mi vida?”. Expresada de otra forma (…) “¿Para qué vivir, para qué desear, para qué hacer algo?” O (…) ¿Hay algún sentido en mi vida que no será destruido por la inevitable muerte que me espera?» Confesión de Tolstoi, es la crónica apasionada y franca de una búsqueda vital de la verdad.

miércoles, 15 de junio de 2016

Cucho, de José Luis Olaizola

«Cucho Maluquer vivía en un piso ático de la calle de la Luna, en Madrid, con su abuela. Iba a la escuela como los demás chicos. No sabía por qué no tenía padres, pero como otros chicos no sabían por qué no tenían abuela, estaban igual».

A sus diez años, Cucho sabe lo que significa ser pobre, pues en ocasiones no tienen dinero ni para comer. Gracias a la ayuda de sus compañeros de colegio, que le ofrecen sus bocadillos, pueden alimentarse. Pero no se puede alimentar sólo de bocadillos, así que Cucho decide venderlos en la calle para comprar leche. Así conoce al "Langosta", un vendedor callejero, que le ayuda en lo que puede. Al llegar las vacaciones de Navidad no le quedan bocadillos que vender y habrá de buscar otros modos de ganarse la vida: como músico callejero, trabajando para el pipero, o vendiendo los trajes que hace su abuela a la banda de rock de Mr. Coke... Un día, sin embargo, su abuela recibe un aviso de desahucio…

miércoles, 8 de junio de 2016

Martes con mi viejo profesor, de Mitch Albom

«Mi viejo profesor impartió la última asignatura de su vida dando una clase semanal en su casa, junto a una ventana de su despacho, desde un lugar donde podía contemplar cómo se despojaba de sus hojas rosadas un pequeño hibisco. La clase se impartía los martes. Comenzaba después del desayuno. La asignatura era el Sentido de la Vida. Se impartía a partir de la experiencia propia. No se daban notas, pero había exámenes orales cada semana (…) No se necesitaba ningún libro, pero se cubrían muchos temas, entre ellos el amor, el trabajo, la comunidad, la familia, la vejez, el perdón y, por último, la muerte. La última lección fue breve, de sólo unas pocas palabras. En lugar de ceremonia de graduación se celebró un funeral».

Novela autobiográfica que narra la relación entre Morrie Schwartz, sociólogo, y Mitch Albom, su alumno. Morrie, que está muriéndose de esclerosis lateral amitrófica (ELA), da las últimas lecciones de su vida, sobre todo la importancia de dar o, más bien, darse.

miércoles, 1 de junio de 2016

The Giver (Libro IV). El hijo, de Lois Lowry

La chica sintió vergüenza cuando le colocaron el antifaz de cuero para cegarla. Le parecía grotesco e inútil, pero no se resistió. Era el procedimiento. Estaba enterada. Otra Receptora se lo había contado un mes antes, mientras comían. —¿Un antifaz? —preguntó entonces sorprendida, medio riéndose al imaginar el cuadro—. ¿Y para qué?
(…) Daba la impresión de que había sido ayer. Pero aquí estaba, nueve meses después, con el antifaz tapándole los ojos. Las molestias habían empezado unas horas antes, de manera intermitente; ahora eran continuas. Respiró hondo, tal como le habían enseñado. Con los ojos vendados resultaba más difícil; sentía la piel caliente bajo el antifaz. Intentó relajarse. Aspirar y espirar. Ignorar las moles… «No», pensó, «de molestias nada. Es dolor, dolor de verdad». Reunió fuerzas para el trabajo que la esperaba, gruñó bajito, arqueó la espalda y se rindió a la oscuridad. Se llamaba Clara y tenía catorce años.

En la Comunidad, eligen a Clara como Biomadre y, como es preceptivo, su Neoproducto le es arrebatado antes de que pueda verlo. Ella, contraviniendo las normas, lo busca, lo encuentra y no puede evitar quererlo como una verdadera madre. Ambos abandonan la Comunidad hacia destinos bien diferentes. ¿Tendrá el amor fuerza suficiente para volver a reunirlos? Un libro excelente que cierra la serie y da sentido a todo lo que en los libros anteriores parecía no tenerlo.

miércoles, 25 de mayo de 2016

El precio a pagar, de Joseph Fadelle

«Amman, 22 de diciembre de 2000
— Tu enfermedad se llama Cristo y no tiene remedio. Nunca podrás curarte... Mi tío Karim saca un revólver y me apunta al pecho. Contengo la respiración. Detrás de él cuatro hermanos míos me desafían con la mirada. Estamos solos en medio de este valle desierto…»

Durante el servicio militar, Mohammed, un joven musulmán iraquí miembro de una importante familia chiíta, descubre con espanto que su compañero de cuarto es cristiano. Entre ambos hombres surge una relación paradójica, de la que Mohammed saldrá transformado. De vuelta a la vida civil, mantiene un único deseo: convertirse al cristianismo. ¡Una auténtica locura, impensable entre sus familiares y allegados! En el Islam el cambio de religión constituye un crimen. Su familia es capaz de todo con tal de hacerle desistir, aunque en vano. A las amenazas y los golpes les suceden la prisión y las torturas. Mohammed, convertido en Joseph una vez bautizado, vive un largo calvario, pero no cede un milímetro. El precio a pagar es una historia verídica.



miércoles, 18 de mayo de 2016

El informe de Brodeck, de Philippe Claudel

«Diodème murió hace tres semanas, en circunstancias tan extrañas e imprecisas que desde entonces aún estoy más alerta respecto a los pequeños signos que percibo a mi alrededor, y que hacen que el miedo se incube calladamente en mí; tan extrañas que al día siguiente de su muerte inicié este relato…»

Ya hace algún tiempo cayó en mis manos y leí con gusto La nieta del señor Linh. Por eso no dudé en empezar El informe de Brodeck al encontrarla, como me suele ocurrir, curioseando en una biblioteca. Con una mezcla de realismo y simbolismo, narra el proceso de elaboración del informe sobre el asesinato del visitante de un pueblo del norte de Europa al final de la Segunda Guerra Mundial. Por un lado, se muestran siempre de forma comedida y delicada, todas las ruindades de una sociedad envilecida. Por otro, el misterioso personaje asesinado deja la novela abierta: ¿es la conciencia colectiva? ¿Se trata de Dios? Frente a tanto mal, queda la esperanza expresada en la inocente hija del narrador y en su mujer enferma. Novela dura, pero de notable calidad que, sin duda, merece la pena leer.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Cuaderno de Nueva York, de José Hierro

Después de miles, de millones de años,
mucho después
de que los dinosaurios se extinguieran,
llegaba a este lugar.
Lo acompañaban otros como él,
erguidos como él
(como él, probablemente, algo encorvados).

«Nueva York —afirma José Hierro— es un balcón al que asomarse para hablar de los temas de siempre: el amor, la muerte, las moscas, y para escuchar cómo canta Miguel de Molina. En mi libro salen Quevedo y Schubert, que nunca estuvieron en Nueva York. Creo que no sale nadie, de hecho, que pasara por allí... Bueno, sí, Wharhol y algún otro, pero es igual». Con su maestría habitual, José Hierro —un poeta de los que se entiende— establece en este libro un diálogo múltiple con la gran ciudad, en que tiempo y espacio entrelazan sus coordenadas. En sus poemas aparecen así figuras tan diversas como Beethoven y Gershwin, Alma Mahler y Ezra Pound, Miguel de Molina y Franz Schubert o Gloria Fuertes y Lope de Vega.