Una
madre, Isabel, orgullosa de su hijo,
al que considera un ángel, y ciega ante sus muchas faltas y defectos. Un hijo, George, arrogante, altanero, orgulloso,
duro, pagado de sí mismo, impulsivo a quien todos esperan que algún día la vida
le dé su merecido. Una joven, Lucy —«un ángel enamorado de un orgulloso Lucifer»—, que una vez enamorada no logra
matar su amor a pesar de las muchas y desagradables cosas que ve en George. Y la muerte de Wilbur, esposo de Isabel y padre de George, que hace presente un amor nunca
olvidado y lleva a la locura a George
y éste a la tragedia a su propia familia… The Magnificent Ambersons, espléndida
novela del escritor estadounidense Booth
Tarkington, merecedora del Premio
Pulitzer en 1918, está ambientada en la época de los vertiginosos cambios
que trajo consigo la era del automóvil. En palabras de Orson Welles, quien la hizo película en 1942, «el retrato más
sincero y despiadado sobre los cambios sociales en el medio oeste americano». Y
un canto a la humildad del arrepentimiento y la grandeza del perdón.
Si te gusta leer, este es tu blog. Leer para aprender. Leer para descansar. Leer para recomendar. Libros para ti, libros para tus hijos, libros para tus padres. Libros para todas las edades. Libros para jóvenes y libros para adultos. Lo mejor de ahora y de siempre. No son recomendaciones de un experto, sino de un aficionado a la lectura que recomienda libros a sus amigos. Espero que te gusten.
sábado, 2 de junio de 2012
miércoles, 30 de mayo de 2012
Un poema: Café en Martirok Utja, de Antonio Cisneros
Café en Martirok
Utja
De El Libro de Dios y de los húngaros (1978), en Comentarios reales, Pre-Textos, Madrid-Buenos Aires-Valencia 2003. ISBN: 84-8191-522-X.
(A Frigyes Todero)
y una estufa de fierro.
Bebes el vino junto a la única ventana:
un autobús azul y plata cada cinco minutos.
Pides el cenicero a la muchacha
(alta flor de los campos ven a mí).
La luz del otoño es en tu vaso
un reino de pájaros dorados.
Pero pronto anochece.
Los autobuses no son azul y plata,
el cenicero es una rata muerta,
el vaso está vacío.
La muchacha partió cuando encendieron
la lámpara floreada y tú mirabas
la lámpara floreada.
Puedes pedir otra jarra de vino,
pero esta noche
no esperes a los dioses en tu mesa.De El Libro de Dios y de los húngaros (1978), en Comentarios reales, Pre-Textos, Madrid-Buenos Aires-Valencia 2003. ISBN: 84-8191-522-X.
sábado, 26 de mayo de 2012
Roseanna, de Maj Sjöwall y Per Wahlöö
«Consiguieron recuperar el cadáver
el día ocho de julio pasadas las tres de la tarde. Estaba casi intacto, no
debió de estar en el agua mucho tiempo (…) Era una mujer. Quedó tendida boca
arriba sobre una lona doblada en el extremo del rompeolas. Alrededor se
congregó un grupo de curiosos que la observaban, entre ellos algunos niños que
no deberían haber estado allí, pero a nadie se le ocurrió echar. Todos habían
presenciado lo mismo y tenían algo en común: jamás olvidarían el aspecto de
aquella mujer».
En palabras de Henning
Mankell, una «novela sencilla y clara, una historia convincente presentada
con una estructura igualmente convincente» con un lenguaje «vivo y lleno de
energía». Sjöwall y Wahlöö se sirven del crimen y la
investigación criminal como un espejo en el que se reflejara la sociedad sueca,
demostrando que las novelas negras pueden constituir el marco de historias de
crítica social. En Roseanna los
investigadores de la Brigada de Homicidios, con Martin Beck a la cabeza, emergen como personas normales. No hay
nada heroico en ellos. En definitiva, una historia que, a pesar de publicarse
por primera vez en 1965, sigue siendo actual: «está —continúa diciendo Mankell—
llena de vida, mantiene la tensión y su desarrollo narrativo está hábilmente
planteado. Sin duda es un clásico moderno». Y, como lamentablemente suele
ocurrir, con algún pasaje escabroso que restringe su lectura a un público
adulto.
sábado, 19 de mayo de 2012
Las confesiones de un pequeño filósofo, de Azorín
Para muchos, una de las novelas líricas más seductoras de la literatura
española del siglo XX. El autor
regresa al colegio donde cursó sus primeros estudios, y los recuerdos de su
infancia y adolescencia le vienen a la mente en forma de las sensaciones y
anécdotas: «notas vivaces e inconexas
—como lo es la realidad—», en los que la sensibilidad es la auténtica
protagonista. Recuerdos agrupados en capítulos —mejor poemas—,
cortos, independientes, cerrados, bajo títulos tan sugestivos como «La luna»,
«El colegio» o «Es ya tarde». Literatura de contemplación, podríamos decir, en
la que hasta lo más insignificante es digno objeto del arte. Literatura de
pueblos, de iglesias, de caminos, de paisajes y de instantes eternos. En la
obra aparecen temas tan esenciales como el tiempo, la muerte o la experiencia
vital, pero son las sensaciones de melancolía, ternura y belleza las que nos
invaden al cerrar el libro. Y todo, con un lenguaje
sencillo, familiar y castizo, pero tremendamente estético, que hace que
esta pequeña obra se lea con gusto, de un tirón.
sábado, 12 de mayo de 2012
Por favor, cuida de mamá, de Kyung-Sook Shin
Park So–nyo
se ha perdido en la bulliciosa estación central de Seúl cuando iba a visitar a
sus hijos en la ciudad. Un instante de distracción de su esposo y la gran
aglomeración allí reunida fueron suficientes para que la pareja se separara.
Cuando el marido se baja en la siguiente estación y regresa al lugar donde se separaron, Park So-nyo ha desaparecido. A partir de
ese momento, la búsqueda desesperada por parte de sus hijos se convierte
también en una indagación en los recuerdos familiares: «Antes de que la perdieras de vista en la estación de metro de Seúl, tu
mujer sólo había sido para ti la madre de tus hijos. Hasta que te diste cuenta
de que quizá ya no volverías a verla…». A través de las diferentes voces
del marido —«Me he pasado la vida sin
hablar con tu madre. O perdía la oportunidad, o daba por hecho que ella ya lo
sabía. Ahora siento que podría decirlo todo, pero no hay nadie que me escuche…»—
y de los cuatro hijos, que desvelan egoísmos, omisiones, culpas y temores,
aparece el retrato de una mujer humilde, campesina abnegada, siempre alegre,
siempre disponible, cuya entrega y sacrificios han quedado en segundo plano.
Una novela sincera, sencilla, honesta, transmisora de un mensaje universal que
ensalza la figura de la madre.
sábado, 5 de mayo de 2012
El esbirro, de Sergei Kourdakov
«Yo, Sergei Kourdakov, era oficial cadete, segundo ayudante de la Marina rusa, jefe
condecorado de las Juventudes Comunistas;
en todas las escuelas por las que había pasado, desde que tenía ocho años, me
habían nombrado jefe de las organizaciones de la juventud comunista; en cuanto
jefe de esas juventudes, fui encargado de enseñar el comunismo a 1200 cadetes
de la marina soviética. Dentro de cinco días tenía que incorporarme a la base
naval, donde me promoverían a miembro de número del Partido comunista; me esperaba un estupendo trabajo en la policía
rusa. En realidad, tenía motivos más que de sobra para regresar a Rusia. Pero estos motivos no eran
suficientes para mí. Lo que yo echaba de
menos, fuera lo que fuera, no lo iba a encontrar jamás en el seno del sistema
comunista que yo conocía a la perfección».
Sergei, joven huérfano, educado desde su infancia en
orfelinatos y escuelas estatales de la
Rusia bolchevique, se vio arrastrado a la
delincuencia antes de llegar a ser jefe de las Juventudes Comunistas. Reclutado para una división especial de la
policía cuya misión era reprimir a los cristianos, poco a poco sufre una profunda
transformación interior que le lleva al desengaño total respecto al
sistema comunista y a una única obsesión: ¡desertar!
miércoles, 2 de mayo de 2012
Un poema: Cuatro boleros maroqueros, de Antonio Cisneros
1.
Con las últimas lluvias te largaste
y entonces yo creí
que para la casa mas
aburrida del suburbio
no habría primaveras
ni otoños ni inviernos ni veranos
Pero no.
Las estaciones se cumplieron
como estaban previstas en cualquier almanaque
Y la dueña de la casa y el cartero
no me volvieron a preguntar
por ti.
2.
Para olvidarme de ti y no mirarte
miro el viaje de las moscas por el aire
Gran Estilo
Gran Velocidad
Gran Altura.
3.
Para olvidarte me agarro al primer tren y salgo al campo
Imposible
Y es que tu ausencia
tiene algo de Flora de Fauna de Pic Nic.
4.
No me aumentaron el sueldo por tu ausencia
sin embargo
el frasco de Nescafé me dura el doble
el triple las hojas de afeitar.
Del libro Como higuera en un campo de golf (1973), en Comentarios reales, Pre-Textos, Madrid-Buenos Aires-Valencia 2003. ISBN: 84-8191-522-X.
sábado, 28 de abril de 2012
El festín de Babette, de Isak Dinesen
En Berlevaag, un
aislado pueblecito de pescadores de la costa danesa, un pastor luterano funda
una secta religiosa conocida y considerada en todo el país. Sus miembros
renuncian a los placeres de este
mundo, ya que para ellos la tierra y cuanto contiene no son sino una especie
de ilusión… Cuando el pastor muere, sus dos hijas, Martine y Philippa, continúan adelante con su obra. Sin embargo, en 1871, durante la guerra
franco-prusiana, una joven francesa encuentra refugio en el austero hogar
de estas dos hermanas. Su llegada supone la aparición de un ser extraño, porque
Babette es… ¡católica! A pesar de convivir
con ellos durante catorce años es considerada siempre como un ente ajeno a la
gracia divina. Un día, Babette, deseando
agradecer la hospitalidad recibida, decide ofrecer un banquete en memoria del
difunto padre... Babettes
Gaestebud, un excelente relato, por la autora de Memorias
de África. Todo un clásico que no hay que dejar de leer.
miércoles, 25 de abril de 2012
Entrevista a Reyes Calderón, autora de La venganza del asesino par: “No siempre me gustan las decisiones de mis personajes”
La muerte del
hombre más rico de Argentina parecía un accidente hasta que la policía recibe
una carta del recluso Ernest Wilson desde una prisión federal estadounidense.
En ella se asegura que alguien está intentando cometer el
crimen perfecto. Wilson ofrece su colaboración a la policía,
pero exige una cosa a cambio: entrevistarse con la juez que lo detuvo, Lola MacHor, quien, en estos momentos, no atraviesa
por una situación personal nada sencilla…
¿Existe el crimen perfecto? ¿Y
el amor perfecto? Estas dos cuestiones son las que se
plantean en la última novela de Reyes Calderón, La venganza del asesino par, relato que vuelve a
contar con dos viejos conocidos para los seguidores de la escritora: los
personajes de Lola MacHor y el inspector Juan Iturri. Nosotros hemos
tenido la oportunidad de hablar con una autora, que se reconoce amante
del detalle, interesada en dotar a sus personajes de una entidad que trasciende a la propia
historia.
-Con La
venganza del asesino par,
ya son cinco los libros protagonizadas por Lola MacHor y Juan Iturri.
¿Se hace difícil encontrar la evolución adecuada para los protagonistas de tus
historias?
-Hay dos maneras de
encarar una saga literaria, que sea la trama la que cambie y los personajes
permanezcan, o que los protagonistas de la historia se muevan al compás de las
novelas. En mi caso, considero importante que los personajes crezcan y
evolucionen… Incluso a veces sin que yo misma los controle.
-¿Un personaje puede escapar a las decisiones del autor?
-No es tanto que escapen a mi control, como que los detalles de su personalidad sean los que marquen qué caminos seguirán. No siempre estoy de acuerdo con las decisiones que toman mis personajes. Por ejemplo, Iturri hay momentos en que me sorprende, incluso hace cosas que me dan rabia, por decirlo de alguna manera. Una vez creados, los detalles que configuran sus personalidades definen sus futuros actos. Si no fuera así el lector se daría cuenta de inmediato, se percataría de que algo no cuadra.
-¿Un personaje puede escapar a las decisiones del autor?
-No es tanto que escapen a mi control, como que los detalles de su personalidad sean los que marquen qué caminos seguirán. No siempre estoy de acuerdo con las decisiones que toman mis personajes. Por ejemplo, Iturri hay momentos en que me sorprende, incluso hace cosas que me dan rabia, por decirlo de alguna manera. Una vez creados, los detalles que configuran sus personalidades definen sus futuros actos. Si no fuera así el lector se daría cuenta de inmediato, se percataría de que algo no cuadra.
-Te has definido como una
persona meticulosa, cosa que se deja notar en tus novelas. ¿El proceso de
investigación y documentación es la parte de la creación literaria más
ingrata?
-¡En absoluto! Para mi resulta apasionante. Sé que hay
autores que “subcontratan” esta parte del trabajo literario. Es una opción,
desde luego, pero yo me divierto mucho indagando sobre los temas que van a
aparecer en las novelas. Al documentarme, aprendo, y eso beneficia a la
narración.
-Y se consigue realismo…
-El realismo y los detalles importantes. Y se llega a ello
a través de los personajes. Te permite incluso conseguir un punto
reivindicativo, aunque evitando sentenciar nada. Me limito a mostrar una serie
de problemas. Gracias al personaje de Lola MacHor, magistrada de profesión, el
lector puede reflexionar a cerca de la justicia en España. Por ejemplo sobre el
hecho de que no hay mujeres en el tribunal supremo.
-¿Y qué te sugiere este dato?
-Quizás que a nuestra sociedad aún le falta un hervor.
Aunque es evidente que algo sí que se está cociendo.
-Para contar una intriga como la que centra la novela, ¿se
tiene claro el desenlace de la historia desde el principio?
-Cuando empiezo a
escribir, tengo decidido el esqueleto del relato. A pesar de ello, conforme
avanzo, hay aspectos de la novela que van transformándose, personajes
secundarios que te piden paso, por ejemplo. En La venganza del asesino par, este ha sido el caso del inspector Lombardo,
que ha ido empujando a hasta conseguir mayor peso en el relato.
-¿Y cómo se consigue mantener en vilo al lector? ¿Cuál es el truco
para que la intriga no decaiga?
-Insisto, lo importante son los detalles. En la novela he
ido actuando como si fuera Hansel y Gretel. He ido dejando miguitas de pan a
medida que el relato avanza, para que los lectores puedan, si lo desean, ir
vislumbrando el final. Para que puedan ir atando cabos que les conduzca al
desenlace.
-En ocasiones, los escritores se vuelven tan crípticos que no hay
quien imagine el final de la historia…
-Yo no me saco ningún conejo de la chistera. En la novela
el lector sabe lo mismo que los personajes. Quien quiera seguir las pistas
podrá llegar a las mismas deducciones que ellos, aunque, claro está, habrá
quien lo consiga antes, y quien lo logre después…
-El personaje de Rodrigo/Wilson ha cometido nada menos que nueve
crímenes para
averiguar si matando uno se vuelve loco, o si tienes que estar loco para matar.
¿Cuál es la opción correcta?
-Ninguna de las dos. Hay varios factores que
influyen. En el caso de los psicópatas, la genética o el ambiente pueden dar
pistas importantes sobre qué ha llevado a alguien a cometer un crimen. Pero
también está la voluntariedad. En realidad, todos estos factores se dan
de manera simultánea. En todo caso, se trata de relaciones complejas que casi nunca
llegamos a conocer completamente. De hecho, en el mundo real, son los
jueces penales los que tienen que enfrentarse a este problema, tienen que
decidir si alguien ha tenido la voluntad de cometer el crimen. Se trata de una
línea muy fina.
-En la ficción los asesinos más despiadados suelen ser personas muy
inteligentes ¿Es que ser una especie de genio lleva aparejada la locura?
-Quien comete este tipo de asesinatos se consideran
genio. En estos casos, es habitual que coincidan maldad y inteligencia.
Pero también la soberbia y el narcisismo. Quieren mostrar al mundo de lo que
son capaces, escriben a los periódicos, buscan publicidad… pretenden que la
gente admire sus obras.
-Y luego encontramos a los personajes que deben desvelar las
intenciones del crimina. En la novela, Lola MacHor se ve involucrada, muy a su
pesar, en una serie de acontecimientos oscuros. Pero es que, además, su
situación personal es complicada. También debe resolver un dilema sentimental.
¿Lola se deja llevar más por el corazón o por lo racional?
-Tenemos los dos
casos. Son las dos caras de la misma moneda, el crimen perfecto y el amor
perfecto. El personaje de Lola se debate en esta dicotomía. En el aspecto
personal, se pregunta si un amor en apariencia perfecto puede desaparecer, y si,
siendo así, debe buscar en otro sitio.
-Hay muchos momentos de la
narración, en los que conviven, con naturalidad y justificación, pasajes muy
crudos y realistas, con reflexiones de tipo personal y momentos de gran
ternura. Difícil mantener el equilibrio narrativo en este sentido…
-Sólo se consigue si se observa con detenimiento todo el
cuadro. Si se tienen en cuenta todos los elementos de la escena. No sólo hay
que dedicarse exclusivamente a mirar el cadáver.
Posted on 20/02/2012 by Equipo PlanetadeLibros.com
Posted on 20/02/2012 by Equipo PlanetadeLibros.com
sábado, 21 de abril de 2012
La venganza del asesino par, de Reyes Calderón
«Ahora
puedo afirmarlo con conocimiento de causa: todo ha vuelto a empezar. Debemos
darnos prisa, porque llevamos retraso. Este hombre, si es que es un hombre,
parece verdaderamente decidido, tanto que sus manos están ya manchadas de
sangre. Y una vez que ha comenzado, no se detendrá. Los cadáveres caerán como
fruta madura y en orden alfabético. ¿Comprende la urgencia? El asesino es par».
Lola Mac Hor acaba de ser
nombrada jueza del Tribunal Supremo de España. Está casada con Jaime,
científico del CSIC, y tiene cuatro hijos. Siempre ha sido feliz con su marido,
pero éste lleva un tiempo muy raro, y ella le ha forzado a irse a vivir a un
hotel. Él, agobiado por problemas de trabajo, se marcha a Estados Unidos. El mismo
día de su partida, es el nombramiento de Lola, al que él no asiste. Además,
Rodrigo, una de las múltiples personalidades del psicópata Dr. Wilson, asesino
confeso, ha vuelto a la carga —o eso parece— aunque sigue encerrado en una
cárcel de alta seguridad para enfermos mentales. Y requiere la presencia de la
jueza. Inmediata. Porque de nuevo está matando, y sólo ella puede detenerle.
Amor, intriga y sentido del humor, ingredientes para una buena novela
psicológica, del estilo de Sé
lo que estás pensando o El
psicoanalista.
miércoles, 18 de abril de 2012
Katrina, de Sally Salminen
jueves, 12 de abril de 2012
Katrina, de la finlandesa Sally Salminen, es una novela con fuerza y una protagonista comparable con las de tantas novelas de Willa Cather. Cuenta la vida de una mujer de Österbotten, una región de Finlandia, que se deja deslumbrar por la simpatía de un marinero que un día llega a su pueblo, por lo que se casa y se marcha con él lejos, a Åland. Una vez allí, se da cuenta de que su marido, una buena persona, es el hazmerreír del pueblo por su palabrería y su afición a presumir, y que sus promesas eran completamente vanas. Pero hace frente a su nueva situación: trabaja duramente en distintas casas del pueblo, educa a sus hijos e incluso va viendo los aspectos buenos que tiene su marido. Y, llegado el momento, reivindica con entereza lo que se le debe: «una mujer debe hacerse valer tanto como un hombre y hasta más», dice Katrina al capitán Nordkvist cuando le reclama las deudas que ha contraído con ella.
Todo se cuenta con paso tranquilo para meter al lector en el mundo interior de Katrina, toda una personalidad, que acaba ganándose a sus vecinos y, también, el respeto de los hombres más ricos del pueblo. Hay momentos tensos, como corresponde a la vida de pueblos marineros que viven inquietos por la suerte de quienes se han embarcado, y como es propio, también, de quienes han de hacer frente a situaciones climatológicas extremas. Al principio de la historia Katrina se propone ser feliz, llegar a vencer la miseria en la que vive, y demostrar «a todo el mundo que tenía fuerza para hacer florecer su dicha aún en el corazón de aquellas desnudas rocas», pero su historia se parece poco a los grandes novelones románticos pues los acentos amables de la narración no esconden la dureza en ningún momento.
Sally Salminen. Katrina (1936). Madrid: Palabra, 2012; 526 pp.; col. Roman; trad. de Francisco Torres Ferrer y L. Vegas López; ISBN: 978-84-9840-581-1.
Todo se cuenta con paso tranquilo para meter al lector en el mundo interior de Katrina, toda una personalidad, que acaba ganándose a sus vecinos y, también, el respeto de los hombres más ricos del pueblo. Hay momentos tensos, como corresponde a la vida de pueblos marineros que viven inquietos por la suerte de quienes se han embarcado, y como es propio, también, de quienes han de hacer frente a situaciones climatológicas extremas. Al principio de la historia Katrina se propone ser feliz, llegar a vencer la miseria en la que vive, y demostrar «a todo el mundo que tenía fuerza para hacer florecer su dicha aún en el corazón de aquellas desnudas rocas», pero su historia se parece poco a los grandes novelones románticos pues los acentos amables de la narración no esconden la dureza en ningún momento.
Sally Salminen. Katrina (1936). Madrid: Palabra, 2012; 526 pp.; col. Roman; trad. de Francisco Torres Ferrer y L. Vegas López; ISBN: 978-84-9840-581-1.
sábado, 14 de abril de 2012
El día de la lechuza, de Leonardo Sciascia
«El autobús estaba a punto de arrancar, retumbaba
sordamente entre repentinos carraspeos y sollozos. La plaza estaba silenciosa
en el gris del alba, hilachas de niebla entre los campanarios de la Matrice:
sólo el retumbar del autobús y la voz, implorante e irónica, del vendedor de
tortas, “tortas calientes, tortas”. El cobrador cerró la puerta, el autobús
arrancó con un fragor de chatarra. El último vistazo que el cobrador echó a la
plaza captó al hombre vestido de oscuro que llegaba corriendo; el cobrador le
dijo al conductor “un momento” y abrió la puerta con el autobús todavía en
marcha. Se oyeron dos disparos desgarrados: el hombre vestido de oscuro, justo
cuando iba a saltar al estribo, quedó suspendido por un instante, como si una
mano invisible retirase del pelo; se le cayó la cartera de la mano y,
lentamente, sobre la cartera se desplomó».
Los pasajeros se
apresuran a huir, y nadie ha visto nada,
o eso dicen. Pero las circunstancias de esta muerte parecen cada vez más
complejas. Además, puede que la misteriosa desaparición del campesino Mendolìa guarde relación con el caso. Bellodi,
joven capitán de carabineros y ex partisano será el encargado de llevar a cabo la investigación y de rasgar con su
empeño el silencio plomizo de toda una sociedad. Sciascia, con Il giorno della civetta, nos ofrece un retrato de la mafia siciliana en estado
puro, y con calidad literaria, haciendo de ella una novela IMPRESCINDIBLE. Existe una versión cinematográfica de 1968, protagonizada por Claudia Cardinale y Franco Nero.
miércoles, 11 de abril de 2012
Los juegos del hambre, de Suzanne Collins
Jueves, 3 de junio de 2010
Circo romano por televisión
Luis Daniel González, bienvenidosalafiesta
En su momento leí Los juegos del hambre, de Suzanne Collins, y ahora he leído En llamas, la continuación de la historia.
En la primera se presenta una sociedad dictatorial futura donde, anualmente, son seleccionados por sorteo un chico y una chica de cada uno de los doce estados para luchar entre sí hasta que sólo quede uno vivo; esto tiene lugar en un estadio un tanto especial —con bosques y lagos y todo tipo de escenarios— desde donde los combates son retransmitidos en directo a todo el país; la protagonista y narradora, Kaniss, se presenta por su estado para sustituir a su hermana pequeña, que había sido la elegida. En la continuación, después de una introducción algo más larga, los protagonistas vuelven al estadio para competir de nuevo a muerte, pero la rebelión contra el poder está en marcha y Katniss, sin ella saberlo, se ha convertido en la bandera de los rebeldes, digamos que parece anunciarse como un nuevo Espartaco.
Como bastantes escritores que han tenido éxito en las últimas décadas, también en este caso la autora fue durante años guionista de programas televisivos: una experiencia que, sin duda, facilita el trabajo de confeccionar novelas que lleguen bien a los lectores jóvenes. Las dos son narraciones absorbentes y bien construidas, que tocan muchas teclas apropiadas para conectar con el público: elección de los rasgos de los distintos protagonistas, enamoramientos cruzados, presentación de chicas con grandes habilidades físicas para la lucha, gran atención a cuestiones de vestuario y maquillaje, etc. Pero, como ya comenté en Novelas inquietantes o sociedad inquietante, son relatos que me parecen morbosos y socialmente dañinos pues pienso que la representación en ficciones de los programas televisivos que juegan con la curiosidad acerca de las vidas de otras personas, o de los espectáculos del tipo que sea donde se producen accidentes terribles y muertes, les da carta de normalidad y facilita más todavía su aceptación social.
Una especie de prueba de que también se busca eso está en que quienes los escriben, o los publican, o los elogian, no dan explicaciones sencillas y directas, que todos podríamos entender aunque no compartiéramos, del tipo «escribo, (o publico, o leo) novelas así porque son las que me gustan», o «porque quiero ganar dinero» en el caso de los autores y editores. Por el contrario, las explicaciones que abundan contienen coartadas educativo-culturales-morales, como, por ejemplo, «son novelas que reflexionan sobre la injusticia, pues en ellas los pobres son los oprimidos y la chica lucha por salvar a su hermana pequeña y a su familia», o «son una forma inteligente de acercar a la juventud a los viejos mitos griegos, como el del Minotauro», o «qué instructivos relatos para que los lectores jóvenes se den cuenta de la crueldad inhumana del Circo Romano y así nunca se vuelva a repetir», etc.
En la primera se presenta una sociedad dictatorial futura donde, anualmente, son seleccionados por sorteo un chico y una chica de cada uno de los doce estados para luchar entre sí hasta que sólo quede uno vivo; esto tiene lugar en un estadio un tanto especial —con bosques y lagos y todo tipo de escenarios— desde donde los combates son retransmitidos en directo a todo el país; la protagonista y narradora, Kaniss, se presenta por su estado para sustituir a su hermana pequeña, que había sido la elegida. En la continuación, después de una introducción algo más larga, los protagonistas vuelven al estadio para competir de nuevo a muerte, pero la rebelión contra el poder está en marcha y Katniss, sin ella saberlo, se ha convertido en la bandera de los rebeldes, digamos que parece anunciarse como un nuevo Espartaco.
Como bastantes escritores que han tenido éxito en las últimas décadas, también en este caso la autora fue durante años guionista de programas televisivos: una experiencia que, sin duda, facilita el trabajo de confeccionar novelas que lleguen bien a los lectores jóvenes. Las dos son narraciones absorbentes y bien construidas, que tocan muchas teclas apropiadas para conectar con el público: elección de los rasgos de los distintos protagonistas, enamoramientos cruzados, presentación de chicas con grandes habilidades físicas para la lucha, gran atención a cuestiones de vestuario y maquillaje, etc. Pero, como ya comenté en Novelas inquietantes o sociedad inquietante, son relatos que me parecen morbosos y socialmente dañinos pues pienso que la representación en ficciones de los programas televisivos que juegan con la curiosidad acerca de las vidas de otras personas, o de los espectáculos del tipo que sea donde se producen accidentes terribles y muertes, les da carta de normalidad y facilita más todavía su aceptación social.
Una especie de prueba de que también se busca eso está en que quienes los escriben, o los publican, o los elogian, no dan explicaciones sencillas y directas, que todos podríamos entender aunque no compartiéramos, del tipo «escribo, (o publico, o leo) novelas así porque son las que me gustan», o «porque quiero ganar dinero» en el caso de los autores y editores. Por el contrario, las explicaciones que abundan contienen coartadas educativo-culturales-morales, como, por ejemplo, «son novelas que reflexionan sobre la injusticia, pues en ellas los pobres son los oprimidos y la chica lucha por salvar a su hermana pequeña y a su familia», o «son una forma inteligente de acercar a la juventud a los viejos mitos griegos, como el del Minotauro», o «qué instructivos relatos para que los lectores jóvenes se den cuenta de la crueldad inhumana del Circo Romano y así nunca se vuelva a repetir», etc.
Suzanne Collins. Los juegos del hambre (The Hunger’s Games, 2008). Barcelona: Círculo de lectores, 2009; 379 pp.; trad. de Pilar Ramírez Tello; ISBN: 978-84-672-3563-0.
Suzanne Collins. En llamas (Catching Fire, 2009). Barcelona: Molino, 2010; 487 pp.; trad. de Pilar Ramírez Tello; ISBN: 978-84-2720-000-5.
sábado, 7 de abril de 2012
Los juegos del hambre, de Suzanne Collins
El próximo 20 de abril de 2012 se estrena la película Los juegos del hambre. El argumento de la novela, que, por cierto, engancha bastante, es éste: Después de que Norteamérica quedó
reducida a cenizas, sobre ellas se levantó Panem, un nuevo país, con un Capitolio rodeado de trece distritos, que llevó la paz y la
prosperidad a los ciudadanos. Pero entonces llegaron los Días Oscuros, la rebelión de los
distritos contra el Capitolio.
Doce de ellos fueron derrotados; el otro, aniquilado. A partir de ese momento,
para que los supervivientes no olviden la lección, se celebran todos los años los Juegos del Hambre. Sus reglas son
sencillas: en castigo por la rebelión, cada uno de los doce distritos debe
entregar a un chico y a una chica, llamados tributos, para que participen. Los
veinticuatro tributos son encerrados en un enorme estadio al aire libre en el
que se encontrarán con bosques, lagos y todo tipo de escenarios. Una vez
dentro, los competidores deben luchar hasta la muerte durante varias semanas,
mientras todo se transmite por televisión. Un año más, Katniss participa en el sorteo, con
bastantes papeletas. Pero este año es distinto: su hermana Prim, acaba de cumplir 12 años y entra
por primera vez en el sorteo. Absorbente y bien construida, yo no la recomendaría. De hecho, en la novela, aunque en algunos protagonistas se ven buenos sentimientos, amistad, generosidad, solidaridad, otros se mueven únicamente por odio, e incluso se convierten en bestias feroces ávidos de matar, y todo ello se convierte en el entretenimiento del resto de los habitantes de los distritos. Hace de la vida de las personas un espectáculo, como si fuera lo más normal
del mundo. En este sentido, estoy de acuerdo con la afirmación de Luis Daniel González, para quien: relatos como estos son "morbosos y socialmente dañinos", ya que "la representación en ficciones de los programas televisivos que juegan con la curiosidad acerca de la vida de otras personas, o de los espectáculos del tipo que sea donde se producen accidentes terribles y muertes, les da carta de normalidad y facilita más todavía su aceptación social".
martes, 3 de abril de 2012
Fray Escoba, de Antonio Mingote
Hoy, martes 3 de abril de 2012 ha fallecido, a la
edad de 93 años, Antonio Mingote, miembro de la Real Academia de la Lengua desde 1988. Como homenaje
recomendamos en nuestro blog este pequeño libro, genial interpretación de Fray
Martín de Porres, en que el genial dibujante hace gala de su penetrante
intuición y nos acerca —con imágenes certeras, tiernas y poéticas— de un modo
ameno a la heroicidad de este pequeño y santo fraile mulato, el fraile de la
escoba. El humor, la alegría y la bondad del dibujante, impregnadas de un sano
espíritu crítico, se unen, en esta obrita, a la santidad de Fray Martín de
Porres. Porque en realidad, «santidad» y «alegría», o «humor», no son conceptos
lejanos, como pudiera parecer a primera vista, ya que «un santo triste —se
dice— es un triste santo». Porque lo mismo que la santidad resulta inconcebible
desprovista de la alegría, el humor verdadero, que trata de servir al hombre
para hacerlo mejor, no resultaría sin un íntimo deseo de mejorar el mundo, de
santificar la existencia.
sábado, 31 de marzo de 2012
La última del cadalso, de Gertrud von Le Fort
De pequeña obra maestra califica la
prologuista a esta obra —Die Letzte am
Schafott en el original—, pequeñez que se refiere sólo a sus 96
páginas ya que el resto de los ingredientes de obra maestra los tiene todos,
entre ellos la profundidad psicológica y religiosa. La autora relata la
historia de Blanca de la Force , personaje
literario que acompaña a las verdaderas carmelitas de La
Compiègne que fueron martirizadas durante la época del
terror en la Revolución Francesa.
Con el personaje de esta novicia, que mostró debilidad en la persecución, von Le Fort nos muestra la realidad del
alma humana, sus luchas, y su encuentro con la verdadera fortaleza, que viene
de la gracia, de la identificación con la humanidad de Cristo en la agonía del
huerto como muestra precisamente de su aceptación de nuestra naturaleza. A la
vez, nos descubre en la maestra de novicias cómo los caminos que Dios quiere
para la santificación son siempre inescrutables. Georges Bernanos trasladó esta novela al drama bajo el título de Diálogo de carmelitas.
sábado, 24 de marzo de 2012
Canto a la vida, de Mercedes Salisachs
«Amar es lo contrario de utilizar». Con esta cita de Juan Pablo II
empieza esta breve historia —70 páginas—, la historia real de Laura, joven
madrileña a la que —embarazada de su cuarto hijo— le descubren un tumor maligno
en el pecho. El primer especialista al que acude le dice sin rodeos que tiene
que abortar. Ella se niega sin dudarlo y busca más opiniones. Todos los médicos
a los que acude opinan igual. Hasta que una amiga le habla de la Clínica Universidad de Navarra… Un relato
que emociona y que todos deberíamos leer. El libro pertenece a la colección «Historias de la Clínica », que pretende ser
un homenaje, a las personas que sufren la enfermedad y que, paradójicamente y
gracias a ella, sacan lo mejor de sí mismas. La edición tiene un carácter no
venal y se pueden solicitar ejemplares de manera gratuita a la dirección de
correo electrónico: noticiascun@unav.es. Volúmenes anteriores de la colección son: «La pierna de Peter Parker», de Juan Manuel de Prada; «El clarinetista
agradecido», de Soledad Puértolas; «Noticias de la nieve», de Gustavo Martín
Garzo y «La batalla de todos los días», de José María Merino.
sábado, 17 de marzo de 2012
El nacimiento, de Alexéi Varlámov
Un matrimonio gastado
por la indiferencia y por la rutina descubre que esperan un hijo cuando ya
habían perdido toda esperanza. La espera y el nacimiento, con el dolor y el
miedo, les hacen ver el mundo que les rodea y sus propias vidas con una mirada
nueva. Un canto a la vida que sorprende. Una crítica ácida y a la vez llena de
cariño a la Rusia
contemporánea que hace de ésta una novela para compartir.
sábado, 10 de marzo de 2012
El verano audaz del tío Pacomio, de Rafael del Campo Vázquez
«El tío Pacomio
era mellizo de mi abuelo (…) eran los dos huesudos aunque muy bien parecidos,
de contornos brevemente acigüeñados, las narices generosas, torpones y
desatinados en el andar, la sonrisa
amplia, y la tez, como el cabello, moreno y brilloso. Desentonaban, uno del
otro, en el mirar: (…) el tío Pacomio…
parecía estar siempre contemplando atardeceres, con los ojos mansos y
entornados, como si le molestara un resol inexistente…».
«Viendo su mirar tan
neblinoso, es claro que es usted un disminuido» le dirán en una ocasión. «Pero hubo un período
en que el pusilánime tío Pacomio fue
el jefe de la familia, y sobre él recayeron durante esos tiempos las más
grandes responsabilidades, y protagonizó las audacias más extremas, y corrió
los riesgos más acuciantes: fue el verano
del tío Pacomio…». Prosa hermosa, atrayente, poética, culta, al servicio de
una historia familiar a ratos trágica, siempre agradable y en ocasiones divertida,
ambientada en la Guerra Civil.
sábado, 3 de marzo de 2012
El rabino que se rindió a Cristo, de Judith Cabaud
El 13 de febrero de 1945, en
una Roma recién liberada de la
invasión nazi, recibe el bautismo Israel-Italo
Zolli, rabino jefe de la
Ciudad Eterna. Escogerá como nuevo nombre cristiano el de
Eugenio, en reconocimiento a Eugenio
Pacelli, el Papa Pío XII, por
todo lo que había hecho a favor de los judíos durante la persecución. La
conversión de Zolli fue un hecho
sorprendente e inaudito que removió ambientes judíos y cristianos. Después, su
figura cayó en el olvido, quizá porque su testimonio de vida resultaba
«teológicamente incorrecto». El silencio se rompe ahora gracias a una judía de Nueva York, que ha revivido la
experiencia del rabino jefe de Roma convirtiéndose al catolicismo. Con el único
deseo de anunciar a los demás (empezando por sus hermanos judíos) la alegría de
la certeza en la verdad del Evangelio, Judith
Cabaud nos ofrece un libro que abre un nuevo camino en la relación entre
judíos y cristianos por medio del redescubrimiento de la extraordinaria figura
del rabino Zolli.
sábado, 25 de febrero de 2012
La plenitud de la señorita Brodie, de Muriel Spark
Jean Brodie es
una excéntrica y carismática profesora en una escuela femenina de Edimburgo en
los años treinta del siglo XX. Considera que ha llegado a su plenitud, «ese
momento en que se realiza aquello para lo que nacimos». Transgresora, manipuladora, puritana, admiradora de
Hitler y de Mussolini, vive centrada en la educación de un grupo selecto de alumnas —«mis niñas» las llama— a las que pretende
hacer a su imagen y semejanza, a su medida, y convertir en la crème de la crème: «invitaba a su casa a
las niñas especiales a tomar el té, les ordenaba que no se lo dijeran a las
demás niñas de la clase y les hacía confidencias». Pero sus métodos pedagógicos
entrarán en conflicto con las convenciones establecidas, a la vez que irán
derivando hacia la manipulación de sus elegidas: «dadme una niña que esté en
una edad influenciable —afirma— y será mía de por vida». Por eso dirá Sandy, una de sus preferidas: «Se toma
por la Providencia ,
se cree el Dios de Calvino, capaz de
ver el comienzo y el final». Un Dios que impide el libre albedrío, frente al
Dios de los católicos, que lo otorga. Comedia
amarga, con un excepcional manejo de los saltos en el tiempo, The Prime
of Miss Jean Brodie está
considerada como la cima de su carrera, la mejor novela de Muriel Spark.
sábado, 18 de febrero de 2012
Un seminarista en las SS, de Gereon Goldmann
Gereon Karl Goldmann nace en Ziegenhain (Alemania) en 1916. Siendo seminarista franciscano fue
reclutado por el ejército alemán, e incorporado
a las SS. Ante la propuesta de ascender
a oficial a cambio de de abandonar la Iglesia su negativa es contundente. Expulsado de
las SS, permanece en el ejército,
bajo estrecha vigilancia. La Gestapo redacta un informe
acusatorio y lo lleva a juicio, pero es absuelto. Después colabora en la conspiración contra Hitler. Continúa como soldado hasta el fin de la guerra en la
Cruz Roja , señalándose por
su oposición al Régimen. Tras la guerra es capturado. En 1944 logra ordenarse sacerdote y al poco tiempo es enviado a un
campo de prisioneros alemanes. Allí es condenado a muerte a causa de una
conspiración. A punto de ser ejecutado, se salva gracias a la reapertura de su
caso y es liberado. En 1954 se traslada a Japón, donde desarrolla una intensa actividad
pastoral y asistencial. En sus últimos años, volvió a Alemania,
donde murió en 2003. Una vida
apasionante y ejemplar, que se lee como una novela.
sábado, 11 de febrero de 2012
Katrina, de Sally Salminen
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Aquí, de Wislawa Szymborska
El pasado 1 de febrero fallecía Wislawa Szymborska, figura capital de las letras polacas, que obtuvo el Premio Nobel en 1996. En aquel entonces
su obra apenas era conocida por el lector de habla hispana. Hoy, la situación
es, sin lugar a dudas, muy distinta. Aquí
—poemario posterior a la obtención del Premio Nobel de Literatura— ve la luz en
español en el mismo año de publicación del original polaco y nos pone delante,
una vez más, de esa aguda e irónica mirada que caracteriza a la poeta polaca.
La memoria, el paso del tiempo, la belleza, el amor o el desamor, el dolor, los
sueños, la sorpresa ante el mundo, la humanidad, la trascendencia, los
misterios de lo cotidiano y la cercanía de lo extraordinario —tocar, mirar,
escuchar, «o el hecho de que hoy has comido fideos con tocino»—, temas todos
tratados con una escritura clara y sencilla, intimista que la ha situado entre
los poetas europeos más relevantes de la segunda mitad del siglo XX y comienzos
del XXI.
sábado, 4 de febrero de 2012
No es país para viejos, de Cormac Mc Carthy
El día
que Llewelyn Moss, cazador y veterano
de Vietnam, se encontró por casualidad con una maleta que contenía más de dos
millones de dólares y se la llevó, firmó su sentencia de muerte. Estaba entre
los restos de cadáveres y droga que habían quedado tras una carnicería entre
narcos. No debió cogerla. Pero lo hizo. Desde entonces, no pudo descansar. Le
buscan para darle caza Wells, ex
agente de las Fuerzas Especiales contratado por un poderoso cartel; Chigurh, implacable máquina de matar
que, como él mismo dice, no tiene enemigos: «No permito que los haya»; y el
sheriff Bell, veterano de la segunda
guerra mundial, felizmente casado con Loretta,
que añora los viejos tiempos y reflexiona sobre la decadencia de la humanidad,
el sentido de la vida, el bien y el mal, y parece ver en la existencia del
diablo —“Satanás explica muchas cosas que de lo contrario no tienen
explicación”, dice uno de los personajes— y el alejarse de Dios por parte de
los hombres las principales causas de esa decadencia. No country for old men: una novela inquietante, sangrienta, mezcla
de narrativa lírica, diálogo corto y escenas de acción, que encoge el corazón
desde la primera página. Cormac Mc Carthy no defrauda. Extraordinariamente bien llevada al cine por los hermanos Ethan y Joel Coen, quizá sea la mejor película de toda su filmografía. Supuso el primer Oscar para un actor español, Javier Bardem.
Ver tráiler de la película
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